Archivo de Diciembre, 2011

El duque temido

Martes, 20 de Diciembre, 2011

Ésta es la imagen que se trató de evitar

A medida que se profundiza en el conocimiento del convoluto de Urdangarín, se acrecientan dos fuerzas inversas. Una, de carácter centrífugo, tiende a considerar irrefutable la culpabilidad del duque de Palma, tanto por la naturaleza de los hechos que de confirmarse constituyen la corrupción, como por los modos y maneras que no se esperan de un yerno del Rey.

La otra, de carácter centrípeta, consolida el proceder de la Corona en un caso que evidentemente solo le podía proporcionar quebraderos de cabeza y un grave deterioro de imagen. Entre ese maremágnum rebaladizo donde se entremezclan vínculos familiares y responsabilidades de Estado, emerge la figura de José Manuel Romero Moreno, conde de Fontao, que yendo de la mano de la ley, de la sensatez y del sentido común, impone la dirección a seguir.

¿Se pudo actuar mejor? Siempre. Incluso se pudo haber conseguido del Instituto Nóos una organización modélica de ayuda y solidaridad, o de investigación y conocimiento. Cualquier cosa menos el bochornoso espectáculo de un proceder que se burla de la sociedad a la que se debe y cuyo mero enunciado espanta a los espíritus menos concienciados.

En los primeros momentos del reinado de Juan Carlos se advirtió hasta la saciedad del peligro que supondría el advenimiento de una corte que se moviese en la sociedad con el salvoconducto que supone una cercanía al monarca. Las advertencias se referían a esto, a que el país se plagase de urdangarines correteando por todas las esquinas, de convoluto en convoluto y de fuero en desafuero.

Durante años se evitó en la medida de lo posible, y así se reconoció. Pocos sospechaban que el peligro vendría de la propia familia, llegando a ésta elementos de mamandurria contrastada.

Cámara oscura

Lunes, 19 de Diciembre, 2011

Palacio de vallas abatibles, como puentes levadizos

La Moncloa es un lugar seguro, aunque alguno de sus edificios estén puerta con Puerta de Hierro, que así es el nombre urbano que allí toma a modo de avenida la A-6 que arranca en Arteixo. Para protegerse de cualquier amenaza exterior se ha establecido un sistema de seguridad digno de la autoridad que alberga, de los platos que allí se cuecen y de las altas representaciones que día sí y día también acceden al complejo con sus cuitas, la mayoría, y sus agasajos, los menos.

En la semana que hoy comienza en palacio se va a producir el relevo de inquilino, un acto previsible que se repite cada cuatro, u ocho años, como es el caso presente. Pero acontece en esta ocasión que días antes del intercambio de papeles se nos informa de un extraño fenómeno ocurrido en las mencionadas instalaciones el 4 de mayo de 2006, precisamente nueve horas antes de llevarse a cabo el famoso chivatazo a la red de extorsión de ETA, conocido desde entonces como caso Faisán.

De ser ciertas estas informaciones, el fenómeno contradice todo cuando se expone al comienzo de esta columna, pues se afirma que en esa fecha y desde dentro, se ordenó la desactivación de los sistemas de seguridad de Moncloa, especialmente los que se refieren al funcionamiento de las cámaras de televisión que graban la actividad en las zonas fronterizas del complejo y en sus puertas, dejando constancia de quien entra y sale por ellas.

De ser así, el palacio quedó sin vigilancia y pudo ser un momento propicio para que en él se cometiese cualquier tropelía. Añaden estas informaciones, que en ese momento pudo haber accedido a la residencia del presidente del Gobierno, que se encontraba acompañado de otros miembros de su gabinete, el juez Garzón. El reloj frisaba las doce de la noche del día 3 y en su salida del lugar, ya marcaba el día 4.

Arranque optimista

Domingo, 18 de Diciembre, 2011

A diferencia del de Monterroso, el dinosaurio de la caja fuerte ya no estaba allí al despertar

Mariano Rajoy calcula que a finales de enero tendrá en su despacho un informe completo con las cuentas de cada departamento. Estas previsiones demuestran sin lugar a dudas que el nuevo presidente del Gobierno es un optimista de libro, no por creer que ese informe esté preparado en un mes, sino por lo contrario, por dar el plazo de un mes a un trabajo que solo va a necesitar minutos, o incluso segundos.

Llegar, ver y decir: No hay nada. Ése es el presumible trabajo de arqueo que se augura a la nueva administración. Vini, vidi, chasqui. Si acaso encontrarán un cestillo de paja o mimbre con los centimos que cualquier cajero previsor tiene a mano para ajustar las vueltas de un pago fraccionario. Un cestillo cuyo contenido extendido sobre la mesa tardará en ser auditado de dos a dos minutos y medio.

De modo que trasladar a finales de enero la existencia del balance contable es como darse un año para leer El Dinosaurio de Augusto Monterroso. Ojalá no estuviese preparado en ese tiempo, pero hay un antecedente sospechoso en el último traspaso de poderes con los mismos protagonistas, hay un seguimiento del presupuesto que no presagia nada distinto y hay un año que jadea, pasados ya sus idus, en el más lento y parsimonioso proceso de renovación que imaginarse pueda, precisamente cuando más urgente se presenta agarrar al toro por los cuernos e impedir que siga propinando sus imprevisibles molondrones.

Sea. Tárdese un mes en la tarea, que eso de tener las cuentas para Reyes es un sarcasmo insufrible. Más se atiene conocer la frialdad del arca durante la cuesta de enero, que en plena Epifanía. Y ya con las cuentas en la mano, examinadas las toses y las deposiciones, se comunicará la receta y el modo de administrarse:

Tómeses dos de éstas, antes y después de las lavativas.

Mini job de diputada

Sábado, 17 de Diciembre, 2011

La niña está en el Parlamento como en su casa

Veo a la eurodiputada italiana que acude a la sesión del Parlamento con su niñita cargada de bolígrafos y comprendo el drama. No hay más que dirigir la mirada al rostro del eurodiputado que se sienta a su lado para darse cuenta de lo que les ha caído en el hemiciclo. Primero la crisis, y ahora, la niñita italiana pintarrajeándoles los folios y pidiéndole a la madre que la lleve a hacer pipí cada media hora.

Que nadie diga luego que no somos sensibles al padecimiento femenino, o genialidades parecidas. Si nos solidarizamos con el sufrimiento de los eurodiputados, también lo hacemos con el de esa tierna criaturilla, expuesta con tan corta edad al contagio de cualquier grupo parlamentario europeo que le puede provocar el nacimiento de una moción de censura detrás de la oreja, o eczemas más peligrosos aun.

Y lo que es peor para la pobre niña. Cuando se vaya a su casa tras asistir a la sesión plenaria sobre los convenios pesqueros con Marruecos entrará por la puerta y se dará cuenta de que allí también se encuentra la pelma de su mamá. Y es que ella en realidad lo que quiere es vérselas con gente de su igual, que midan lo mismo y que se coman las barritas de plastilina a escondidas. Bueno, solo hasta averiguar que saben a rayos, aunque tengan esos colores tan parecidos a los chuches.

Hay que hacer algo con la niña italiana antes de que consolide su escaño e intervenga en los debates. De buena gana le llevaba el sueldo de la madre a casa, pero sé que no le va a gustar porque ella hace todo esto en pro de la conciliación entre la niña y el escaño, entre la maternidad y el parlamentarismo.

Licia Ronzulli quiere ser el símbolo de esa lucha y lo va a conseguir. O la niña consigue en breve un mini-job de parlamentaria, o las domadoras de leones entrarán en la jaula con látigo y canastilla.

El músculo risorio

Viernes, 16 de Diciembre, 2011

Imposible el ademán

Amaiur está dentro, muy dentro. Tanto que hasta le pregunta al Rey por la familia, se fotografía con él dándole la mano, o pone en sus labios afirmaciones que ni ha dicho, ni en ningún caso podría hacerlo, porque un jefe de Estado las tiene vedadas por imperativo legal.

Está dentro, y por lo que ayer se intuía, puede estarlo todavía mucho más, habida cuenta de que los electos por el País Vasco no dudan en desgajarse de su diputado navarro y cumplir así los requisitos mínimos imprescindibles para la formación de grupo parlamentario, cuyos entresijos legales no vamos a desmenuzar aquí, por suponerlos al alcance de los lectores.

La situación ha sido creada a conciencia por criterios cuya razón de Estado será analizada por lo menudo, pero es de tal gravedad, que ha disparado las alarmas de quienes creen que es necesario intentar cualquier solución antes de admitir a Amaiur en los intestinos, como un virus maligno, sin más.

Unos piensan que estas reacciones se producen muy tarde, cuando ya no es posible enderezar el curso de los acontecimientos, y otros las exponen en el convencimiento de que todavía se está a tiempo.

Los partidos mayoritarios con decisión en el asunto nos adelantaron que su decisión sobre la formación o no del grupo estaría motivada por criterios jurídicos, que no políticos. Pero si a los criterios jurídicos nos atenemos, existe una larga lista de posibles ilegalidades que hasta ahora no han impedido que esas siglas y sus ideales tengan escaños en la Carrera de San Jerónimo. Hemos de concluir, por lo tanto, que si se ha llegado a esta situación fue por criterios políticos, que no jurídicos, con los nefastos resultados hoy visibles. El Rey intentó escenificarlos mediante el único músculo que la razón de Estado no le obligó a mover en un acto como el de ayer, el músculo risorio, que tuvo el día libre.

Is different

Jueves, 15 de Diciembre, 2011

Una solución para la rica diversidad española: Todo en ruso

El show de los caprichos en el Congreso, o de qué lado me pongo para recibir la Santa Constitución, es el reflejo de la variopinta diversidad española, según libérrima definición de Durán y Lérida. Aquí también se escriben los apellidos como nos da la gana, basados en los mismos principios.

Si realmente fueran ésas las razones que mueven los labios de los nuevos diputados, si con su desfile de fórmulas quisiesen hacer fuerte la unidad de todos a través de las diferencias, así lo explicarían a la prensa tras el trámite, pero nada de eso se ha oído. Lo único que se colige tras escucharles es que están allí con el firme propósito de dinamitar todo cuanto de unidad representa la Constitución, desgajarse una vez que se haya saqueado la caja de resistencia común y hacer gran burla de lo que representan ésa y las otras instituciones estatales.

Lo hacen además ante la mirada complaciente de los acendrados demócratas españoles que se levantan de las patas traseras si a alguien se le ocurre alertar sobre el caballo de Troya y sus aviesas intenciones.

Estos días se han escuchado a políticos y periodistas reclamando generosidad para con los dinamitadores, como si estuviésemos esperando por ellos para construir juntos un nuevo castillo de La Mota. Pues vamos de cráneo, porque éstos no sirven ni para aguadores.

Uno prometió el cargo por imperativo legal y pidiendo una constitución propia para Euskadi. Le faltó decir que lo hacía tapándose la nariz, después de haberse vacunado contra sus compañeros de escaño y en solicitud de un nuevo puente colgante para su pueblo.

Es la diversidad española. No busquen comparaciones fuera. España es diferente, como sentenció Napoléon y promocionó Fraga. No hay que hacerle.

Otro indignado

Miércoles, 14 de Diciembre, 2011

Fotos que se deben evitar

Que el duque de Palma se encuentre preocupado, como nos informa su abogado Mario Pascual Vives, es un extremo que no necesita explicación, pues todos somos lo suficientemente perspicaces para entender que si el duque está hoy sobrado de algo es de preocupaciones.

Que además se muestre apesadumbrado, como también nos hace saber el señor Vives, entra dentro de una sucesión lógica de acontecimientos. Primero te preocupas, y pasado cierto tiempo, te apesadumbras. Lo raro sería que estuviese preocupado y dicharachero, o preocupado y feliz.

El señor Vives añade que su cliente y amigo también está indignado, que es una reacción muy en boga en estos tiempos, que mira tú por dónde, parecían tan desprovistos de valores, y por el contrario demuestran el alto aprecio que tenemos de la dignidad.

Es de imaginar que una de las personas que mayor indignación le cause al duque, sea su suego, el Rey; pues parece confirmarse el pase a cuarentena del señor Urdangarín en todo aquello que lo relacione con actos de la Familia Real debido a una conducta poco ejemplar, de acuerdo con el primer juicio de valor oficial que se realiza sobre las actividades de quien lleva todas las trazas de ser imputado en fechas no lejanas.

Este tercer adjetivo que sirve para describir a un duque indignado es el que no se entiende. Si con él pretende decir el señor Vives que su cliente está limpio de polvo y paja, ha de saber el defensor que nadie a quien sin ser cierto se acusa día tras día de llevárselo en sacas, se limita a indignarse dentro de una tienda de campaña en USA.

Te vienes a Madrid, alquilas el salón del Hotel Internacional, das una rueda de prensa multitudinaria y te querellas contra todo bicho viviente.

El pelotazo no es el de antes, sino ahora, porque van a tener que pagarte hasta los de Radio María.

Nostalgia del rumor

Martes, 13 de Diciembre, 2011

Arias, en su época de alcalde de Madrid. Se nota porque está delante del oso y del madroño

Con Franco vivo, las crisis gubernamentales eran los momentos de mayor ebullición política permitida. Las especulaciones sobre cesados y sustitutos podían alargarse semanas y llenar así cientos de columnas donde los periodistas dábamos rienda suelta a nuestras fuentes, que solían ser las primeras interesadas en protagonizar rumores sin más consistencia que sus infinitas ansias de ser ministros.

“Fulanitez suena con insistencia para Vivienda”, escribía el columnista. Y claro, el único sitio donde sonaba ese nombre para Vivienda era en la vivienda de Fulanitez. Aún así recuerdo haberle comentado en vivo y en directo a Carlos Arias Navarro, un día de mayo de 1973, que un rumor lo situaba con plena seguridad en el Ministerio de la Gobernación. Arias era entonces alcalde de Madrid y se hizo de nuevas. “No sé, no sé _ respondió con media sonrisa prendida en los labios _. Estas cosas las cuecen en el Pardo, y hasta que terminen de cocinarlas puede estropearse el plato”.

Cuando se confirmó el nombramiento supuse que el alcalde ya estaba al cabo de la calle tras aquella rueda de prensa en la Casa de la Villa, donde menda ejercía información municipal y una pizca de política. O quizás no lo supiese. A Franco le gustaba intrigar con la identidad de sus ministros y Carrero le copiaba en todo.

A la espera de los nombres de Rajoy, el hermetismo está bien protegido e incluso puede decirse que hoy se hacen muchas menos especulaciones onomásticas que entonces, porque aún cuando estas cosas sólo las cociesen en el despacho de Rajoy y no hubiese trascendido nada, en el 73 ya habríamos visto publicados tres o cuatro gobiernos enteros, con cinco candidatos por ministerio, y hasta una docena de directores generales por barba. Todos falsos, claro; pero era la diversión. Hoy nos conformamos con que le salgan cumplidores y buenos chicos.

Salida de pata de banco

Lunes, 12 de Diciembre, 2011

El escenario del conflicto

Si hubiese que elegir entre los representantes públicos a aquéllos que durante más tiempo se han mantenido en la pomada con un discurso más pedestre y en absoluto ejemplarizante, todos mis votos irían directamente a la casilla de Anasagasti, como creo que ya ha quedado claro en otras ocasiones.

Por otra parte, estoy convencido de que fuera de la actividad política, si es que logra sustraerse de su condición de momia parlante, Anasagasti ha de ser un personaje bastante normalito, de los que existen por montones en cualquier casino español; porque eso sí, al hombre le gusta moverse entre gente de su igual.

Hoy cobra actualidad por el conflicto derivado de la asistencia sanitaria entre vascos y riojanos, una prueba más de los cainitas que podemos llegar a ser gracias a las nacionalidades mal entendidas.

Como corresponde a un contencioso viciado en sus orígenes, todavía no se han tomado cartas sensatas en el asunto, posiblemente por dejación del Ministerio de Sanidad, que por mucha transferencia concedida, debe mantenerse como garantía de igualdad de trato entre españoles. Pero bueno, el caso es que Anasagasti ha medidado en el asunto y lo ha hecho como podría ocurrírsele al último gañán de la contorna, al forofo que discute en la taberna o a la verdulera tertuliana que acude a foros insalubres de tráfico visceral; es decir, con insultos, razonamientos a la altura de la baba del caracol, argumentos chovinistas, lenguaje barriobajero y patadas a la lógica de Hegel por doquier. Nada que se parezca a los sosiegos, madureces y sensateces exigibles a los políticos, porque si ellos son los primeros en conducirse como auténticos garrulos lisérgicos, ¿qué cabe esperar de sus pobrecitos representados? Pues eso, que crecerán con un encefalograma más plano todavía que el canuto de la O.

Segunda ausencia

Domingo, 11 de Diciembre, 2011

Tonos pastel para la cumbre

Se celebra hoy la IV cumbre de la Alianza de las Civilizaciones y la II ausencia de Zapatero en ellas. Un balance exiguo para tanta alharaca, aunque se comprende que a diez días del definitivo fin de ciclo no ande uno con mucho humor para cumbres salvadoras del mundo, cuando no se ha podido salvar la propia casa.

Como decía Raffaella Carrá en su concurso, si fuera otro momento y fueran otras las circunstancias, la jugada de Zapatero podría haberle proporcionado gloria sin cuento, abrazos interestelares y reconocimientos académicos hasta cubrir las paredes de Somosaguas, de León y de la Moncloa, como seguramente habrá soñado más de una noche.

Líder de un país próspero, amado y respetado por sus súbditos, impulsor de un mecanismo internacional de tolerancia y buen rollito… qué menos que esperar algún Nobel, la medalla Carlomagno o el título siempre esquivo de Leonés del Año. Si hace cinco siglos Felipe II mandó 90 galeras contra el turco otomano, él se iba a pasear por el mundo con el turco de la mano.

No pudo ser y en los estertores políticos manda a la cumbre a Chaves, que hoy en Doha compartirá presidencia con Erdogan.

Sin duda el presidente lamentará que la crisis internacional y su torpeza en acometerla hayan dado al traste con tan brillante futuro como se le presentaba en el horizonte inmediato, pero ha de saber que mucho mayores son las lamentaciones que el resto de ciudadanos lanzamos al muro de la civilización hebrea por no verle rutilante, de pasarela en pasarela y de photocall en photocall. Habría sido una excelente señal para todos, aunque a decir verdad, desde el primer momento se advirtió que había demasiado sectarismo como para subir al estrado y predicar con éxito: Amaos los unos a los otros.