Archivo de Septiembre, 2011

Menuda novedad

Martes, 20 de Septiembre, 2011

Vé tú, que lo estás deseando

Cuentan del País Vasco que perceptores de la Renta de Garantía de Ingresos, vulgo paro, después de escuchar que se les ofrece la posibilidad de un trabajo, declinan la invitación con amabilidad. De ese modo manifiestan su preferencia por no dar palo al agua y seguir recibiendo el maná arropados entre sábanas.

Es de esperar que quienes lo cuentan, sean del País Vasco o de Bailén, no crean que están revelando una exclusiva informativa, pues todo quisque, menos algún despistado, sabe que esta situación se viene repitiendo desde que existe el paro, y en especial, desde que existen ayudas para las personas que lo padecen.

Hablamos del paro y nada debería enturbiar la tragedia de quien sufre sus consecuencias, pero estamos en España y aquí, entre las siete maravillas del universo, no se encuentran los jardines colgantes de Babilonia, sino los fraudes endilgantes del Patrimonio; o sea, chupar del bote hasta que no quede ni gota, como ocurría con aquellos tubos de leche condensada que se exprimían sin mayores miramientos hacia el que viniese detrás, temerosos de que quien fuese haría lo propio con nosotros.

Pues es tal cual. Hay perceptores del paro que si oyen hablar de un puesto de trabajo, huyen de él como de la peste. Algún día acabará, pero mientras dure la bicoca, nada ni nadie será capaz de interponerse entre mi super ego y mi dolce far niente, sin que por ello sea necesario derramar ni una lágrima por quienes hacen posible ese dinero, ni por los que no lo cobran, por llevárnoslo los gorrones.

_Los puestos de trabajo escasean, ¿Quién soy yo para hacerme con uno, si hay miles de personas que suspiran por él?

Cuando se pedían voluntarios en la mili, nadie quería privar de la gloria a los demás.

Sombras chinescas

Lunes, 19 de Septiembre, 2011

Una significativa sombra de Sileno

Ante nosotros desfilan ministros como sombras de Sileno, aquel humorista de ABC, de verdadero nombre Pedro Antonio Villahermosa, cuya especialidad era dibujar políticos entrando y saliendo de los despachos, los cargos o las poltronas. Sileno llegó a ser el Platón humorista de la España de hace un siglo, porque sus sombras reflejaban en la caverna el tránsito de una clase a punto de profesionalizarse y de perder el romanticismo de las generaciones precedentes.

Hoy Sileno viviría en su salsa, pues aunque por fortuna el trasiego de ceses y sustituciones se ha espaciado notablemente, estos meses que nos separan del 20N recuerdan los ambientes retratados por el viñetista.

Unos, los que todavía disfrutan de bedeles y contables con manguitos, buscan la hora oportuna para descolgarse, bien porque saben que don Alfredo no cuenta con ellos, bien porque ellos no cuentan con don Alfredo. “Todo ciclo tiene su fin”. “He de volver a mi trabajo”. “Debe producirse un relevo”. “Los jóvenes piden paso”. Las disculpas son variadas y todas sirven para no pronunciar la verdadera razón del abandono: “Nos vamos a pegar una leche que ríete tú de Niki Lauda”. Eso, que se la pegue Alfredo, que está más amortizado que el bombo de Manolo.

El desfile en el otro bando también es intenso, aunque aquí corren en dirección contraria, es decir, para meterse en la lista de Mariano. Medios que hasta hace poco se distinguían en repartir incienso al leonés de Valladolid e insultar al pontevedrés de Santiago, ya dan por perdidas una o dos legislaturas, cierran su fracasada campaña y comienzan a ponerse de forma que el viento les mese las sienes a favor de peine.

Sileno los hubiese dibujado cruzando la calle con la mano en el sombrero, para no perderlo, no en vano en dos días llega el otoño.

Tecnología roma

Domingo, 18 de Septiembre, 2011

La víctima del robo vista por delante

Este siglo XXI tiene cosas así: La que dice ser y llamarse Scarlett Johansson fotografía su culo con el móvil, operación para la que está perfectamente legitimada, pues cada uno se fija en lo que más le gusta. Por ejemplo, las abuelas no se cansan de fotografiar a sus nietos.

A continuación un hacker solitario, o en compañía de otros, penetra en el móvil de la señorita Ecalata, señorita Ecalata, y se hace con el mencionado trasero, sin duda porque dispone de un sofisticado sistema de detección y captura de tafanarios mollares, ideado por Berlusconi, desarrollado por Appel y comercializado por iTunes, el Nalgascatch, que es como el wasá, pero que en vez de enviar mensajes, envía panderos turgentes.

Realizado el robo carnal, en vez de establecer barreras que impidan la divulgación de la imagen afanada, la sociedad ha creado potentes redes por medio de las cuales la transmite hasta los sitios más recónditos, como por ejemplo, el antiguo escondite de Bin Laden, o el pisito de Salman Rushdie.

Dichas imágenes van acompañadas de un texto que dice más o menos así: “Éste es el culo robado a la señorita Ecalata”. ¡Pero, hombre de Dios! Vamos a ver un asunto. Si es delito habérselas robado porque se viola su intimidad y su proctología no protegida, ¿qué hace usted enseñándomelas a mayor gloria del redondo delito? Es como si le roban a Ruiz Zafón su última novela antes de ser publicada y se cuelga de la red diciendo: Vean y lean; esto es lo que le han robado al novelista. Cosas del XXI.

Tampoco hay que correr mucho para dar con el culpable. Como ya adelantamos, toda la operación está diseñada por Berlusconi, que harto de sentarse al lado de la mantecosa Merkel, movió Roma con Santiago para hacerse con cachas de su gusto. Las ciencias adelantan que es una barbaridad.

El año de los cuatro

Sábado, 17 de Septiembre, 2011

¿Y dónde dice usted que tiene su segunda domus?

Uno de los momentos más dulces de Zapatero fue cuando suprimió el impuesto del Patrimonio. Lo elogió hasta la prensa internacional, esa misma que puso a caldo casi todas las medidas de sus gobiernos.

El propio presidente le dedicó gruesas palabras por injusto y penalizador del ahorro, además de haberse eliminado casi por completo de

Europa. Bueno, pues todo fue un espejismo de cordura, un golpe de viento que aligeró el ambiente a naftalina y a comintern que no se resigna a abandonar el candidato Rubalcaba, no vaya a ser que lo confundan con un neoliberal y vean en él la ranura por donde se cuela el humo de Wall Street en el santa santorum de la izquierda.

¡Pero si todo eso es más viejo que las despedidas de soltero/a! Octavio Augusto ordenó su famoso censo del año 1 para poder cobrarlo, no para hacer un listín telefónico. Y para mí las tengo que Adán y Eva fueron expulsados porque tenían un paraíso de renta antigua.

Ése es el fondo, pero también están las formas. Dice Rubalcaba con carita de no haber incumplido la ley en su vida: “Le he pedido al presidente que reponga el impuesto del Patrimonio”. Vaya por Dios. No se le ocurrió al supervisor de nubes y tuvo que venir él, ahora que ya no está en el Gobierno, para hacerse el bolchevique.

Hubo un año, precisamente el 69, en el que Roma tuvo cuatro emperadores. Que si te mato, que si me suicido; el caso es que allí se relevaban unos a otros con la misma velocidad con la que Jesús Gil y Gil nombraba y despedía entrenadores. Si Rajoy gana y quita el impuesto, España entrará en dura competencia de Guinness con los cuatro emperadores, pues aquí tendremos el lustro en el que hubo, no hubo, hubo y no hubo cuatro impuestos del Patrimonio. Eso es tener las ideas claras.

Cachondeo expansivo

Viernes, 16 de Septiembre, 2011

Pedro Pacheco, un visionario

Algo intuyó aquel alcalde de Jerez llamado Pedro Pacheco _ hoy todavía concejal _, que hace treinta años saltó de la fama municipal a la nacional por concluir con frase corta y sin ambages que la justicia española era un cachondeo.

Si tres décadas después analizamos la frase con frialdad, olvidándonos por completo del caso que la provocó, nos percataremos de lo equivocados que estaban quienes la consideraron un desacato, pues sin duda la frase había constituido todo un piropo retrechero hacia España y sus instituciones, excepción hecha de la Justicia, que ésa sí, merecía la reprobación del señor Pacheco. La justicia es un cachondeo; ergo, todo lo demás es un pimpante pensil florido.

Si aquello fue un desacato, decir hoy que el cachondeo es España entera tiene que ser considerado alta traición, un delito para el que no estamos anímicamente preparados. Aun así, vamos a arriesgarnos: España, querido Pedro Pacheco, es un cachondeo.

Como no se debe calificar sin pruebas, a ellas nos remitimos. Pregúntese cómo podríamos denominar de otra forma todo un conjunto de síntomas que abarca desde la colaboración oficial con banda armada, a los ataques contra el Estado subvencionados con fondos públicos; desde la dispensación libre y sin receta de una píldora que provoca ictus, a la construcción de costosas infraestructuras que luego nadie utiliza; desde la llamada al incumplimiento de la ley realizada por cargos públicos, a la celebración de mascaradas que ridiculizan los símbolos comunes; del despilfarro del erario, al aumento de la presión fiscal; del robo institucionalizado desde la SGAE, a la importación de delincuencia; de la criminalización de los emprendedores, a los lamentos por el crecimiento del paro.

No cabe duda, Pedro Pacheco vivía en un paraíso.

Meter la letra

Jueves, 15 de Septiembre, 2011
Antes el niño absorbía la información como una esponja. Hoy le sirve para borrarla

Aún está por descubrir e identificar el individuo que hace ya unas décadas propaló la especie de que la enseñanza tenía que ser divertida, como los caballitos, el tute arrastrado o el Churra monta la burra, que son actividades consideradas divertidas antes del episodio.

Desde entonces, y con gran regocijo por parte de la autoridad competente, sectores de la enseñanza sufrieron una deriva hacia métodos que se resumen en el lema “la letra con peta zetas entra”, aunque por algún error de cálculo en el introducido, los que acabaron penetrando fueron los peta zetas, y no las letras.

Los creadores de tan innovador espíritu educativo debieron pensar que si bien el niño no aprendía el programa de la asignatura, por lo menos se lo pasaba pipa en clase, aguantaba el período obligatorio y tardaba unos añitos más en engrosar las filas del paro, época que aprovecharía para comenzar a jugar al tute cabrón, que también es divertido, pero ya para mayores.

Pese a la fuerza que alcanzó este imparable movimiento de “Convierte tu clase en un parque de atracciones”, en cada centro subsistió un grupo de enseñantes que eran reticentes al cambio. Creían, con criterio clásico, que la diversión en sí misma, sirve para distraer, relajar o descansar, siendo necesario apartarla lo más lejos posible cuando se trata de realizar un esfuerzo intelectual y de aprendizaje, que siempre deberá ser interesante, placentero y atractivo, pero no de esparcimiento y jarana.

Esta semana se publicó el resultado de un estudio según el cual la visión de una serie de tv. llamada Bob Esponja provoca en los niños pérdida de atención, haciéndolos más impulsivos. Eso sí, la serie les parece divertidísima y su autor, un biólogo marino, la concibió para enseñarles el fondo del mar. Hay mezclas que nunca deben realizarse, como por ejemplo, chorizo con limón.

El escenario del crack

Miércoles, 14 de Septiembre, 2011

¿A que se nota que son las antípodas?

Las peores noticias vienen de Estados Unidos, pero están aquí. Obama nos ha señalado como el escenario donde la crisis se puede manifestar en toda su gravedad, aunque ya dé por perdida a Grecia y nos meta en el saco con Italia.

El presidente no habla de Polonia, Rumanía o de otros países cuyas economías eran y son notablemente más débiles. Habla de España e Italia por su volumen, por pertenecer a la eurozona y por carecer de una política fiscal coordinada que haga efectivas las soluciones.

Casi todo eso ya lo sabíamos, como sabíamos que era imposible la celebración de ese acontecimiento histórico e interplanetario que según Leire Pajín iba a tener lugar en la Vía Láctea, según se entra, a la izquierda. El único encuentro, ya lo vimos, fue una especie de carnaval de bajo presupuesto con participación de extras sobrantes de La Guerra de las Galaxias, versión Esteso y Pajares. Aún circulan por ahí las fotografías.

Por si no estuviese suficientemente condenada la gestión de Zapatero, viene Obama y la airea a todo el mundo así, al modo interplanetario. Varios habitantes de las islas Salomón que desconocían la flojera económica española, ya lo saben desde ayer. Nunca España había estado en boca de tanta gente desde que la casa reinante de Austria bautizó Australia con su nombre, un detalle que por cierto no gustó nada a Inglaterra, que agarró una pataleta como la de Mas mientras gritaba enfurecida: “Jamás la llamaremos Australia ni cumpliremos la ley”. Después ya se ve que sí.

Ese episodio y el de Colón siglos antes fue lo más interplanetario que tuvimos. Desde la foto de la Casa Blanca todo ha sido un deambular por la mediocridad, pero nunca como hasta ayer se nos había señalado con el dedo para situar el crack en el mapa. Tiempos aquellos en los que bautizábamos países.

Prolapso de pendón

Martes, 13 de Septiembre, 2011

Pollo que no coma, castillo que no se toma

Justo cuando Mas reclamaba la presencia de todos los símbolos para una correcta celebración de la Diada… cataplof! se cae la senyera presente en el acto. Estas cosas no suceden por casualidad. Si los pollos romanos no quieren comer antes de una batalla, la batalla se pierde como está mandado. Si la bandera se cae cuando habla Mas, es que se le cae la cara de vergüenza.

La ocasión es de libro, porque si hace unos días el presidente catalán hacía público su chulesco rechazo a respetar la ley sobre inmersión lingüística, ahora la cantinela es que le hagan cumplir la ley al alcalde de Badalona por una cuestión de símbolos y banderas, el tema favorito por el que los ideólogos catalanes animan a la insumisión.

La ensalada es de tal naturaleza que la senyera se cae. Esto no hay Dios que lo sostenga. Entre pillos políticos oportunistas, incapaces de plantear una gestión efectiva sin acudir al recurso del chantaje españolista, y mozuelos de mechero y gasolina, el seny catalán _ la mesura, el sentido común, la cordura, el saber estar y saber hacer propios de ellos _, hace años que se ha ido diluyendo en un marasmo cutre, indigno y vergonzante hasta para la bandera.

Como dice Boadella, Cataluña sufre un proceso paranoico inducido que le impide ver y analizar la realidad. Una paranoia inyectada a conciencia para criminalizar cualquier voto que no se emita a favor de un partido nacionalista, lo cual tiene mucho que ver con la raza aria y las dictaduras de sangre.

La bandera no ha podido más con Mas y se ha caído. Para levantarla sería necesaria una terapia de grupo que ni se ve, ni se le espera hasta que la tragedia sea inevitable. Si recordamos cómo se dejó arrastrar el pueblo alemán por el NSDAP, comprobaremos que ni un alto nivel cultural basta para vacunarse contra la paranoia.

Abaratar la campaña

Lunes, 12 de Septiembre, 2011

¡Qué bonitos son los mítines! ¡Con sus oradores y sus muchedumbres!

Puestos a meter la tijera en las costuras de los gastos superfluos bien podría comenzar la poda por la propia campaña electoral, un tiempo durante el cual se da permiso a los partidos para que puedan mentir a sus anchas sin que redunde nada bueno para la comunidad. Entendámonos; la campaña existe porque redunda en el espíritu democrático que nos anima, pues así cada votante conoce las distintas ofertas y madura su decisión.

Está por hacer un estudio sobre el número de personas que entra en una campaña con un voto predeterminado y sale de ella con otro. Para admitir esa posibilidad, que realmente existe, necesitamos también imaginar que ese votante, como mínimo, ha permanecido sedado, o criogenizado al estilo Disney, la última legislatura de su vida.

Si la persona en cuestión está más o menos al loro de lo que ocurre, se asoma a los medios de comunicación, charla con sus amigos sobre cómo está la vida, va al mercado, tiene hijos escolarizados, atraca un banco, o corre detrás de los peregrinos del Papa para zurrarles la badana; vamos, lo normal, sabe sin atisbos de duda si le gusta lo que hay, o si quiere cambiarlo.

Si no lo sabe, ya pueden venir otros cuatro años de campaña, que tampoco se va a enterar demasiado. Pero en fin, admitamos que eso de reunirse en pabellones atiborrados de gente, sudando como pollos, banderín en ristre y con el aplauso desmedido, contribuye en gran medida al fortalecimiento democrático, instruye al personal y lo recubre de promesas hasta donde pone Fisterra. Admitamos que cada uno oye a alguien más que no sean los suyos. Admitamos todo y concluyamos: Ahora que hay internet, facebook y todas esas redes, ¿por qué se hace toda la campaña en un día y luego cada cual se pone el mitin a la hora que mejor le venga, como las películas?

Tolerancia cero

Domingo, 11 de Septiembre, 2011

La ortografía es muy útil. Sirve, por ejemplo, para que no te sierren los servicios

A la exministra Trujillo se le recrimina que haya confundido el adverbio de negación “tampoco”, con otro de cantidad, que unido al apócope de “tanto”, forma la locución adverbial “tan poco”. Por poco, pero no es lo mismo.

De entre todos los errores cometidos durante los ocho últimos años por miembros del gobierno, éste de María Antonia forma parte de los leves, aunque no por ello menos significativo. El error gramatical está al alcance de cualquiera que use el idioma, como bien saben muchos seguidores de esta columna que se relamen de gusto cuando pillan uno. Así ha de ser, porque el incumplimiento de la norma merece tolerancia cero.

La exministra, además de haberlo sido, luce en su curriculum una licenciatura en Derecho y el título de profesora de Constitucional, aunque también podría tener una cátedra de Literatura Comparada y seguir escribiendo por ahí adelante que se habla tanto del patrimonio de los políticos… “y tampoco de su trabajo”. Y menos que se hablará si no mejoran la comunicación, pues aunque el despiste siempre puede ser disculpado cuando se produce como excepción, en este caso, lo es mucho menos, porque la conducta de esta administración se caracteriza por su exiguo respeto a las normas, no ya a las gramatiales, sino a las que deben guardarse en todo lugar y ocasión por ser las acordadas para garantizar la convivencia. Entre ellas ha hecho especial dejación de las que se contienen en la asignatura de María Antonia, es decir, la Constitución.

Si ahora la exministra se descuelga con un “tampoco” donde debería aparecer separado y con ene, no supone ninguna novedad. Es a lo que nos tienen acostumbrados. De modo que tampoco nos vamos a sorprender por tan poco. Peor fue cuando les dio por las miembras, o por la baloncestidad. ¡Qué tiempos…!