Archivo de Mayo, 2009

López por Ibarretxe

Martes, 5 de Mayo, 2009

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López, lehendakari e Ibarretxe abandona la política. La actualidad del País Vasco corre a pasos agigantados hacia la normalización.
Aunque el anterior jefe del ejecutivo vasco mantuvo sus reticencias sobre el nuevo Gobierno y a duras penas llegó a reconocer su legitimidad, el reloj le marcó la hora inexorable de los resultados que ya conocía desde el 1 de marzo pasado.
A regañadientes, corneando y bufando contra la decisión de los votantes, el jefe de la cuadrilla peneuvista acabó finalmente por ceder, por reconocer la evidencia, cortarse la coleta y colgar los trastos. Aunque podía haber demorado su holocausto, Ibarretexe quiso unir su marcha a la llegada de López y todos los vascos se lo van a agradecer, sobre todo los propios militantes del PNV, que ya saben con certeza la primera misión que les corresponde a partir de ahora: ponerle nombre a la candidatura con la cual reconquistar Ajuria Enea.
Ibarretexe deja atrás una estela de planes y palabras sin concretar y sin posibilidades en el ordenamiento jurídico, así como la amarga sensación de haber estado alimentando a la bestia, más que luchando contra ella. Todo lo cual hace que su desaparición del panorama político del País Vasco sea un motivo de profunda alegría para quienes en este caso ven los toros desde la barrera, y de profunda reflexión para quienes han de intentar, por obligación y vocación, volver a situarse como cabecera de cartel en próximas temporadas.
Ayer fue un día en el que el PNV todavía tuvo peores miradas para el PP que para la pandilla de los violentos. Comprendemos que son muchos años y se hace doloroso apearse del machito, pero todo el razonamiento que pusieron sobre la mesa para intentar evitarlo era como el plan Ibarretxe, flojo, fané y escangallá.

Iris, Aída

Lunes, 4 de Mayo, 2009

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Entre las víctimas de los accidentes durante el puente del Primero de Mayo se encuentran los nombres de dos deportistas lucenses de 17 años, Iris y Aída, cuya muerte ha inundado de dolor, no sólo a su familia, a sus amigos y a su ciudad, sino a España entera.
Las jugadoras del club de voleibol Emevé Nupel acababan de aterrizar en Santiago con la satisfacción de haber conseguido el subcampeonato nacional juvenil en Las Palmas, y la ilusión de presenciar la final del campeonato masculino que sus colegas del Emevé disputaban en Lugo.
De repente, en esa fracción de segundo que separa el orden del caos, surge la tragedia y todo queda bajo el dominio del silencio y la oscuridad. Un accidente desbarata los planes y escribe su malvado guión.
El mundo del voleibol español conoce de antiguo la labor que el club Emevé y sus patrocinadores realizan con cientos de chavales y la vinculación que el club guarda con la familia Bouza, excelentes deportistas, entrenadores y directivos, que simbolizan a todas aquellas personas vinculadas al proyecto, y que hoy reciben los pésames como unos miembros más de las familias que lloran a las dos muchachas, y a aquellos que hoy se mantienen con el corazón encogido en un puño mientras aguardan la evolución de los otras jugadoras heridas.
Jamás se está preparado para ver cómo la carretera se cobra su trágico peaje, pero mucho menos cuando se trata de gente joven y valiosa.
Es un golpe bajo, muy bajo, pero Iris y Aída también nos obligan a saber enjugarlo en el dolor inconsolable de estas horas terribles.
Por eso esta tribuna que a diario procura poner una gota de humor para sobrellevar los avatares, hoy renuncia a su vocación para unirse al pésame en un fuerte abrazo.

El nombre de la cosa

Domingo, 3 de Mayo, 2009

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Sala con enfermos de grippe en 1918

El día de mañana ningún novelista se atrevería a firmar un remedo de García Márquez titulado “El amor en los tiempos de la gripe porcina”, aunque tampoco es probable que lo titule “…en tiempos de la cepa H1N1″, ni de la gripe A, ni de la gripe nueva; pero el caso es que se han dedicado unas cuantas horas a dar con el nombre.
Lo primero que convenía desterrar de los titulares era el término peste, no sólo porque infunde mayor alarma, sino también porque la peste porcina es otra cosa. Como bien saben los ganaderos estaríamos hablando de una enfermedad que sí afecta a los animales y que es conocida como fiebre o cólera porcino.
En segundo lugar no debe asimilarse el nombre de la enfermedad a un lugar. En este caso le correspondería ser la gripe mexicana, pero el país quedaría estigmatizado para siempre y cualquier promoción turística estaría condenada al fracaso por una buena temporada. La gripe de 1918 fue la española porque la prensa de la península informó de ella sin tapujos, cosa que los países en guerra evitaron con la aplicación de la censura.
En España muchos periódicos crearon una sección que se llamaba “La Epidemia” y en ella se iban recogiendo la incidencia de la enfermedad, con datos más o menos rutinarios sobre defunciones o avances en las curaciones. Hacia el final del conflicto se abrió la mano informativa, pero entonces ocurrió un curioso fenómeno, pues si el 20 de diciembre de 1918 The Times decía que la grippe, así, con dos pes, había causado 21 millones de víctimas en doce semanas, el lector se preguntaba cómo era que las autoridades se enteraban de golpe. Los españoles, por el contrario, publicaron esa información sin destacar. A ellos les bastaba haber sumado las cuentas día a día.
Ni peste, ni mexicana, ni porcina, que los chanchos no tienen culpa. Hoy sólo es la pandemia, como en el 18.

Licencia para matar

Sábado, 2 de Mayo, 2009

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Un lector comenta en un blog la noticia del ataque a la familia real holandesa en el que mueren ocho personas, entre ellas Karst Tates, su autor. Opina que Tates estaba en su derecho para hacer lo que hizo, y lo único que nos queda al resto, incluidas las familias de las víctimas, es respetar su decisión, como se respetaría la de quien decide irse un finde a Praga. No pide para él un monumento en la verja donde se empotró porque todavía no cayó en la cuenta, pero todo se andará.
Razona este internauta tan enrollado que el sistema _ el mundo, la humanidad, la evolución _, le había fallado al bueno de Karst y éste consideró que si lanzaba su coche contra la multitud y algunos de sus símbolos vivientes, como la reina Beatriz, estaba reaccionando con una protesta adecuada para manifestar su cabreo. Me has fallado, sistema.
El lector expone su razonamiento con gran sosiego y sin hacer uso de ningún tipo de lenguaje soez, escatológico o inconveniente, como cabría sospechar, dado que trata de incluir los asesinatos masivos e indiscriminados en la lista de los derechos humanos, cuando falla el sistema.
Si sólo fuese el sistema… Muchos días en casa nos falla hasta la cisterna.
El caso es un ejemplo más de esta reciente filosofía blandi blud, adaptable a todos los casos, según la cual puede admitirse y justificarse cualquier comportamiento humano, sin base ni peana. Y quien lo niegue es un retrógrado, como defienden Aído y otros ilustres cerebritos.
Pues a va a ser que no. En ocasiones como ésta se suele echar mano de la frase con la que Kennedy condensa el pensamiento clásico al respecto: no preguntes lo que el sistema puede hacer por tí, sino lo que tú… tatatá tatatá.
Por lo menos Karst no podría negar que el sistema le había dotado de un potente automóvil; quizás demasiado potente.

El caos y el humor

Viernes, 1 de Mayo, 2009

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El caos se apodera de las portadas. Ya no sólo es la crisis, la gripe o el paro. Todo parece estar imbuido de una desmesura incontrolada de idiota comicidad. En política lo han llamado la orgía de la improvisación, pero hay más.
Berlusconi retira las señoras que había puesto en las listas por estar macizas. Entendámonos, no las retira por estar macizas, sino que las había puesto por eso. Ésa era una hipótesis de trabajo en el cine de destape. Pajares y Codeso fundan un partido y se presentan con varias bailarinas de las Mamachicho. Tienen un gran éxito y ganan las elecciones. Bueno, pues ya no puede ser, porque es la realidad.
Sólo la fe y el humor nos amparan y nos defienden. La fe ayuda a pensar que siempre cabe un rayo de esperanza y el humor, como bien plasmó Celestino Fernández de la Vega _ familiar de esos Fernández de la Vega en los que está usted pensando _, es el aliento vital que permite al cuerpo humano sobrevivir en medio de las mayores pandemias, el salvavidas en el río de la vida, como le llamó alguien famoso; a la par que un magnífico ejercicio mental, circulatorio, estomacal, neurovegetativo y muscular, como bien saben los médicos.
Y barato, que en tiempos de crisis conviene mirarle el precio hasta a los caramelos. El humor es muy útil para aguantar pestes o lo que venga, y mientras subsista siempre tendremos un refugio y una escapatoria donde no nos podrá dar alcance ni la campaña de las europeas, ni Silvio, ni Carla, ni Bruni. El humor puede ser en efecto una eficaz arma de defensa individual, pero no por ello es apta para ser utilizada al revés, es decir, en manos del poder contra el individuo, porque entonces deja de ser humor y se convierte en tomadura de pelo. Por eso hoy gritamos: Fuera el humor de la administración. El humor para quien lo trabaja.