Archivo de Enero, 2008

Querido alcalde

Martes, 1 de Enero, 2008

Querido alcalde de cualquier ciudad donde la noche sea tomada por hordas de gaznápiros que alentados por la oscuridad y los espirituosos se desgañitan de garganta, cocean de cuartos traseros, embisten o berrean: Antes de que avance el año te envío la presente para expresarte el más profundo desagrado que me produce tu supuesta complacencia ante lo que ocurre alrededor.
Ya sé que no eres ministro de Educación y que no te podrán exigir responsabilidades sobre la capa asnal que se crea en ausencia de prohibiciones, bajo el principio de que a más delitos, mayor libertad.
Pero aunque los problemas te lleguen cocidos, no puedes cruzarte de brazos y dejar que esa ciudad a la que un buen día te postulaste para gobernar sea pasto nocturno de las facciones iletradas de tu vecindario, porque no sólo acabarán destrozando cuanto tiene la ciudad de espacio común, sino también tu cargo y tu despacho. Es cuestión de tiempo.
Seguramente habrás dicho en alguno de tus discursos lo mucho que amas todos y cada uno de los rincones del municipio y los muchos beneficios que puede reportarle un turismo cargado de divisas. Ni lo uno ni lo otro se ven reflejados en el abandono que semana tras semana dispensas a la casa común de la que eres el principal garante; salvo que apruebes el cerril comportamiento, y los turistas a los que te referías sean los allanadores de moradas llegados de lejanas tierras, que entonces sí encontrarán el camino expedito para confundirse con facilidad y no dejar divisas, sino llevárselas.
Es posible que los problemas diurnos sean tan complejos y numerosos que prefieras pasar por encima de los nocturnos, pero tu amor de ciudadano te hará ver que no hay gran diferencia entre mantener el orden urbanístico a las 12 del mediodía, y el orden urbano a las 2 de la madrugada.
Si tu ciudad está limpia, es tranquila y sus habitantes aún se atreven a salir de noche, no te des por aludido.