Archivo de Noviembre, 2007

La fiesta del chivo

Jueves, 15 de Noviembre, 2007

Menos mal que el de Chávez era uno de los regímenes más apreciados por el Gobierno, uno de los elegidos por la política exterior para que se nos viese a su lado, haciendo piña, partiendo la pana, invitando a la peña, invitando a cañas. Menos mal, porque si Chávez perteneciese al grupo de los malqueridos, los 300.000 españoles en aquel país estaban hoy nadando a la altura de Isla Margarita. Así que no nos quejemos.
Hay que comprender a Chávez. Un hombre que adelanta treinta minutos la hora oficial de su país no nace todos los días. De hecho, hasta que él llegó a esta tierra, los husos horarios para todo el mundo eran 24. Gracias a su gestión ya son 48. Ni la reforma de Augusto, ni la de Gregorio XIII habían conseguido tamaño avance. Y si a eso añadimos su imposibilidad cultural de explicarlo en rueda de prensa nos aproximaremos a la catadura del personaje.
Hay que comprender también que si ahora pretende perpetuarse en el poder, si los estudiantes le salen respondones y si hay que matar a alguno que otro, nada mejor que inventarse un conflicto internacional para disimular. Una mancha de mora con mora se quita, o como decimos en Galicia, “unha perna tapa a outra”.
El Gobierno pide calma, sosiego y frialdad. Y es curioso que lo haga porque son cualidades que jamás ha tenido en cuenta y cuya falta ha originado la mayoría de los conflictos que va creando a su paso, ya que sus defectos son más achacables a los modos de su comportamiento, que a la esencia del mismo.
Si desde el principio se hubiese aplicado lo que ahora recomiendan Moratinos y Trinidad Jiménez, no se enfrentaría en este tramo final de la legislatura a la caterva de estropicios que presenta como balance.
Y por si fueran pocos, ahora hay que añadir el de Chávez, un hermano del alma que nos ha elegido como chivos expiatorios para sacrificar en pos de su infumable reforma constitucional. Una juerga.

Lío en las alturas

Miércoles, 14 de Noviembre, 2007

Se cuenta de una mujer que ante la inminencia de las fiestas en su ciudad, y con el fin de comprar ropa a sus hijas, envió el siguiente telegrama a su marido, que estaba en Madrid: “Necesito ayuda. Stop. Las niñas desnudas y san Froilán encima”.
Se desconoce si el hombre remitió dinero para la modista, o bromuro para el santo. Y es que suceden tantas cosas alrededor que si no espabilas, te arrollan y no te enteras de nada.
Dicen que eso le ocurrió a Pedrojota en la audiencia con el Rey. Lo encontró tristón y pensó: “Claro, menudo disgusto tendrá con lo ocurrido en la cumbre”. Pero no, no era nada de eso, sino que faltaban unas horas para conocerse el cese temporal de la convivencia matrimonial de los duques de Lugo.
Se lo contaba un amigo a otro.
_¡Menudo escándalo! ¡Qué actitud tan agresiva, qué mala educación, qué desprecio a los ciudadanos! Y todo allí, en las alturas. Hasta tuvieron que decirle: ¿Por qué no te callas?
_Es verdad. Chávez no supo comportarse en la cumbre.
_No, no; me refiero a Melendi en el avión.
_¿Melendi? ¿La ministra de Fomento? ¿Y dónde iba? ¿A Barcelona?
_¡Quita, hombre! Melendi, el cantante preferido de Z. Se nota que lo gafó.
_¿Cómo va a ser el cantante preferido de Z viviendo con una soprano como Sonsoles?
_Pues será el de sus hijas. Lo dijo por la radio. Creo que se puso como un toro.
_Sí, ya oí al venezolano. Dijo que él no era torero, que si no le daba un paso de pecho.
_¡Pero si quien se puso como un toro fue Melendi!
_También la oí. No dimití, no dimito y no dimitiré.
_Me parece que no estás al loro.
_¿Quién, yo? De todo. Verás. Se separan las Spice Girls y se juntan los duques de Lugo. Chávez quiere torear a Suso de Toro y Z le dice al Rey por qué no te callas, mientras el avión que lo llevaba a la cumbre tiene que dar la vuelta porque Maleni iba con unas copas de más.
_Algo así.

11-N en Legazpi

Martes, 13 de Noviembre, 2007

El asesinato del joven madrileño Carlos Palomino es motivo suficiente para llenar de amargura todas las conciencias honorables. Pero ya que de sufrir se trata, a todas ellas corresponde también convertir su dolor en fortaleza para reducirlo a lo que ahora es, un acto abominable y aislado, cuyo autor ha sido identificado y detenido.
Pero después de escuchar a algunos portavoces políticos se deduce totalmente lo contrario, dadas sus ansias en achacar el asesinato a colectivos o a fantasmas, y en reclamar venganza, antes que justicia. Llegado ese punto, el hombre es capaz de cometer las mayores torpezas, como ya se demostró fehacientemente.
La situación es grave. Digámoslo sin reparo, pero en nuestras manos está evitar que en los aledaños del 20-N se empeore ese clima favorable a la salvajada de Legazpi el 11-N. Cierto, la responsabilidad se mide en distintos grados.
Al decir de la experiencia, en la cúspide culposa figuran de forma destacada todos aquellos ideólogos y activistas que en algún momento de sus vidas convinieron que la violencia era un arma válida y poderosa para intervenir en política, ya fuese entrando a caballo en el Congreso, descerrajando un tiro en la cabeza de una víctima bien escogida, o volando los trenes en los que viajaban 200 pasajeros anónimos. Ni que decir tiene la nefasta influencia de este último ejemplo en la historia reciente.
A continuación vienen las instituciones encargadas de la buena administración, no sólo el Gobierno, la oposición y los partidos, sino también las que no están, o no deben estar, al albur de un proceso electoral. A la vista queda que fallan estrepitosamente cuando la convivencia sufre a diario más riesgos de romperse.
El tercer grupo lo forman los ciudadanos, víctimas y verdugos de una situación que parecía imposible repetir porque habíamos aprendido de la historia y porque habíamos reconducido nuestros males internos en un proyecto que asombraba al mundo y que debe seguir haciéndolo.

Cumbre de bajura

Lunes, 12 de Noviembre, 2007

Se podría suponer que Anasagasti iba a aprovechar el episodio de Santiago para atizar el fuego contra el Rey, pero no, todo lo contrario. El senador vasco sabe que puestos en la balanza, su malquerido monarca gana por la mano “a un personaje que está llevando Venezuela a una dictadura”. Menos mal que sus fobias no le impiden distinguir las diferencias de fondo y superficie que existen entre uno y otro, como lo han hecho también miles de venezolanos avergonzados del botarate que los representa por ahí adelante y los acosa de puertas adentro.
Es un ejercicio bastante simple, pero requiere unas mínimas dosis de sensibilidad y cordura, precisamente las que demuestran no tener los dos socios de Z, o al menos, dos de sus más destacados portavoces, como son Joan Ridao, de ERC, y Gaspar Llamazares, de IU, que no dudaron en criticar al Rey, que es tanto como aplaudir a Chávez. Nada pasaría si no estuviesen tan cerca del poder como los ha puesto quien ahora rehuye las fotografías al lado del venezolano.
Con esta ocasión se recuerda también que las acusaciones lanzadas por el Gorila Rojo contra Aznar fueron formuladas por el propio Moratinos poco después de hacerse cargo de Exteriores, y que los insultos esgrimidos están a la orden del día en cualquier debate, tertulia o vídeo promocional en los que participen políticos o periodistas de verbo cálido o grácil pluma. Es cierto. Basta asomarse a cualquier serie juvenil para comprobar el extraordinario impulso que está recibiendo el lenguaje soez, la aversión al conocimiento y todo lo que huela a respeto y corrección. Ya no digamos nada de aquello tan obsoleto que llamaban urbanidad y que hasta el propio presidente del Congreso confundió en su día con urbanismo, reclamándoselo a los señores diputados.
_Hay que abandonar esa falta de urbanismo _, dijo Marín en un lapsus linguae sumamente definitorio.
La próxima cumbre, o cuando sea, borrarán con pitidos los exabruptos de los comparecientes.

El dedo de Moratinos

Domingo, 11 de Noviembre, 2007

En la secuencia del vídeo de Santiago, cuando el Rey le dice a Chávez esa frase que merecen todos los bocazas, se ven trece personajes en primera línea, como en la Última Cena de Leonardo, y como ocurre con los apóstoles, si paramos la acción cuando los atributos del Rey están más hinchados, es decir, cuando se dirige al venezolano, cada personaje revela con gestos su pensamiento.
A diferencia del mural frontal que se encuentra en el refectorio de Santa María delle Grazie, en Milán, la foto de Santiago es en escorzo, de modo que sólo vemos las caras del Rey, de Z y de Evo, y el cogote de todos los demás.
Don Juan Carlos, indignado, se salta el protocolo y toma la palabra cuando no es su turno. Eleva su mano abierta, con la palma hacia arriba, en señal didáctica e imperiosa. Z la lleva hacia delante, también abierta, pero con la palma hacia abajo, en actitud conciliadora, pidiendo calma y silencio para proseguir. Evo la tiene ligeramente apoyada en la barbilla y la acaricia sin necesidad, en claro mensaje de estupor, despiste o indecisión. Cuando Z se vuelve hacia su lado, le rehuye la mirada, se va de la escena y observa el micrófono que tiene delante. ¡Tata Golosa, los micrófonos…!
Pero fíjense ahora en el dedo índice izquierdo de Moratinos. ¡Lo tiene clavado en la parte superior de su mejilla! No es que lo apoye en su rostro, ni que le sostenga la cabeza ayudándose del pulgar, como podría interpretarse en un primer golpe de vista. ¡No! ¡Se lo incrusta con energía entre las carnosidades del moflete de tal forma que entre el codo y la coronilla se establezca una línea de apoyo en oblicuo, como la de las torres Kio!
A falta de un experto en lenguaje gestual a mano, el dedo de Moratinos nos invita a escoger entre cuatro opciones: A.- La que hemos liado. B.- Que no se me vea mover un músculo. C.- Esto no va conmigo. Y D.- Naturalmente, una mezcla de las tres, o sea, ésta es la política de Exteriores.

Barraca España

Sábado, 10 de Noviembre, 2007

En la caseta de España instalada en la feria se pueden lanzar tres tomates maduros a la cabeza que emerge del agujero central, ora Isabel, ora Fernando. Es muy divertido y apenas cuesta un realillo de euro, es decir, 25 céntimos de nada.
La atracción engancha, pues dicen que una vez que la has probado, vuelves a ella una y otra vez en busca de tu dosis de dopamina, norepinefrina o adrenalina, según los casos. No se nos olvide también los importantes premios que te puedes llevar a casa en tierras o en metálico. Cuanto más afines la puntería, mayor es la recompensa.
Uno de los asiduos es Anasagasti, como ya lo hicieron antaño otros pelotaris como Arzalluz, alias el morrosko de Azcoitia y El Nazi, o el mítico Arana en su momento, ambos dignos representantes de la dureza de mollera.
Ahora es Anasagasti el que juega y se divierte con el pim pam pum de la barraca, utilizando para ello tiros cada vez más sofisticados, como el doble mortal con medio tirabuzón sobre la cocorota del Rey y de cómo Fraga ya defendió la devolución paulatina de Ceuta y Melilla a Marruecos.
Sin necesidad de salir de lo que se llama España, hay una amplia nómina de tiradores, casi todos a sueldo del erario, que no dejan pasar una semana sin hacer algún lanzamiento a la remanguillé por ver si se cae del mapa una provincia, o como mínimo, el peñón de Peregil.
Entre los tiradores extranjeros destaca la escuela islamista, siempre tan preocupada del Al Andalus, sus fuentes cantarinas y sus ubérrimos vergeles, ahora que la sequía lo está dejando todo muy chungo y churrurío.
A la feria se ha sumado en estos últimos tiempos la voz melosa y caraqueña de quien llaman en círculos entendidos El Gorila Rojo, más por gorila que por rojo.
Y siendo así, que todos se divierten, la feria alcanza ya notables proporciones y raro es el día que no asoma la nariz un nuevo concursante por ver si su tajada es rica y abundante. Pues nada, a mandar.

Setién y Aznar

Viernes, 9 de Noviembre, 2007

Presentan libros de cara a las próximas navidades dos pesos pesados. Uno mucho más pesado que el otro. Setién y Aznar. Ninguno de los dos deja indiferente y sus clubs de fans están repletos de seguidores y de perseguidores intercambiados. Es decir, quien lee y alaba a Setién, se cisca en Aznar, y viceversa. Son dos polos que se repelen. A uno le da por el ánodo, y al otro, por el cátodo.
Sobre el uso de la violencia política o terrorismo, uno de los puntos de los que ambos opinan, los dos autores mantienen posturas enfrentadas, como no podía ser de otra forma; pues de lo contrario, quedarían a comer txangurro cada dos por tres.
Mientras el sacerdote equipara el dolor de ETA al dolor causado por ETA, el licenciado en Derecho afirma que si no hubiese ETA, no habría ningún dolor. O dicho de otro modo, uno justifica la existencia de la violencia y el otro no.
La condición sacerdotal del primero añade una notoria carga doctrinal a su análisis, pues el cristiano al que la teoría le pille un poco despistado puede creer que está oyendo el Sermón de la Montaña y la aplicación práctica del amaos los unos a los otros en el País Vasco; cuando en realidad lo que dice el padre cura es todo lo contrario. No podemos amaros porque sois españoles y nosotros vascos. Y mi tía, uruguaya, y todos la queríamos en casa.
El espíritu cristiano de dicho autor es de la misma pureza y calidad que el oro que cagó el moro, y perdonen la escatología, pero moro ha rimado toda la vida con oro.
Si por un asomo, casualidad o trastorno, el firmante Setién considera que su comprensión de la violencia, a través de un acendrado nacionalismo, tiene alguna base en el pensamiento cristiano, no estaría de más que el Vaticano se pronunciase con contundencia en un sentido u otro. Tampoco hace falta excomulgar. Basta con recordar públicamente que ese libro sólo recoge las opiniones de un clérigo. Desnortadas, pero opiniones.

Redes se queda

Jueves, 8 de Noviembre, 2007

Dicen que gracias a la presión ejercida desde Internet por sus seguidores, la 2 de Televisión Española ha decidido que finalmente no retirará Redes de su programación. Dicen también que se trata de una buena noticia, y sin duda lo es, pero con matices.
Los seguidores de Eduardo Punset saben que en efecto, Redes es un remanso de paz en el paisaje de las batallas. Su conductor es un hombre de mente despejada en lo físico y en lo simbólico. Habla con la cadencia propia de los peripatéticos, desde el conocimiento y desde la humildad de los que sólo saben que no saben nada. Sus invitados son asimismo hombres de ciencia, respetuosos, tranquilos, esclarecidos y esclarecedores en sus respectivas especialidades, a las que se ciñen como el hormigón al encofrado.
Después de cada una de las 448 emisiones de Redes a lo largo de sus once años de existencia, el espectador apaga el televisor con la sensación de que no ha perdido el tiempo, casi como si acabase de leer un buen libro y al día siguiente tuviese en sus manos la clave para protagonizar la tertulia de amigos. ¿Sabéis que los dinosaurios no se extinguieron y que viven entre nosotros convertidos en aves?
Todas esas razones bastarían para que Redes fuese considerada la joya de la corona y que se buscasen afanosamente formatos similares para comer el espacio a esos otros cientos de programas en poder de indocumentados, con invitados incapaces de construir una frase sin utilizar insultos, obviedades o latiguillos lacerantes como el ¿mentiendes?, el esmiturno, o el vasasabertuloquemepasaami.
Sin embargo, el segundo canal de la emisora pública a punto estuvo de mandar Redes a la porra. Antes estas cosas se explicaban diciendo que el programa molestaba a algún ministro, o a su señora.
¿A quién molestaba hoy Punset? ¿A la Pantoja?

¿Arde Rabat?

Miércoles, 7 de Noviembre, 2007

La política internacional de nuestros representantes, así como la actitud de algunos congresistas nos están deparando días de gloria.
Resulta prácticamente impagable disponer de un ministro de Asuntos Exteriores que comparte las tesis de quien amenaza a su jefe de Estado, de acuerdo con el apriorismo que establece: “Cada uno defiende lo suyo”. Cada uno, menos él, que defiende las de los demás.
Produce una inmensa satisfacción apoquinar los impuestos sabiendo que parte de ellos van a servir para que el portavoz en el Congreso de ERC se carcajee del mismo jefe de Estado con pésimos chistes sobre SS. MM. los Reyes Magos de Oriente. Aunque a decir verdad, de ser más gracioso tampoco evitaría su desprecio al pueblo que sirve.
Palmas estentóreas se han arrancado los contribuyentes, utilizando para ello las orejas a manera de crótalos, después de escuchar que su secretario de Estado de Asuntos Exteriores se refiere a Ceuta y Melilla como dos calcos gemelos de Gibraltar, que define la Marcha Verde como la gesta que permitió a Marruecos recuperar sus provincias del sur, y que alude a la Cañada Real, como un motivo de preocupación para el monarca, pues allí viven varios compatriotas suyos. Como si le preocupasen mucho los que tiene dentro.
Ebrios de gozo y exultantes de orgullo se han manifestado los alumnos en prácticas de la Escuela Diplomática al comprobar que algún día ellos también podrán rescatar a cuanta azafata española caiga víctima inocente de algún país remoto… sin necesidad de abandonar sus lujosas mansiones de La Moraleja o de los magníficos consulados que España tiene mundo adelante. Podrán hacerlo con comodidad porque la Escuela ya les ha facilitado el número del teléfono rojo del Elíseo. Y el del móvil, por si pillan a monsieur le president de razzia nocturna sobre Jartum.
En fin, que fuera de nuestras fronteras también nos lucimos. ¿Arde Rabat?

¡Que lo empapelen!

Martes, 6 de Noviembre, 2007

Qué duda cabe. César Vidal es un tipo peligroso. Escribe, tiene ideas propias y certifica una capacidad de trabajo a prueba de Stajanov, ya saben, el minero que extraía 14 veces más carbón que sus compañeros. Y lo peor, habla en la COPE, que es el minarete de la carcundia.
Lo mínimo que merece un personaje así es ser quemado en efigie, como el Rey; ser paseado con el capirote y que abjure de levi, cuando no de vehementi. A conseguir todo ello se apresta la denuncia presentada ante la Comisión de Seguimiento de la Homofobia de la fiscalía barcelonesa, que es el mecanismo más parecido al Santo Oficio que se ha podido colar en el ordenamiento jurídico sin que lo parezca.
Y es que después de disponer durante tantos años de un instrumento tan eficaz para domeñar las conciencias como la Inquisición, es del género bobo tirarlo por la borda sin aprovecharse de sus indiscutibles ventajas uniformadoras.
Si los judíos, nigromantes o alquimistas ya no mueven a persecución porque sus herejías están obsoletas, todavía quedan individuos de igual o parecida peligrosidad, cual es el caso de los librepensadores, incapaces de someterse a otra dictadura que no sea la de sus propios criterios. Y si a ese carácter independiente y rebelde unimos una actividad profesional relacionada con la comunicación encontraremos el prototipo del reo que merece una vuelta y vuelta por la sartén. Ni se imaginan la cantidad de cizaña que un único individuo de estas características es capaz de difundir a lo largo de su existencia. Ríanse ustedes de las plagas de topillos. Mucho peor.
Este abyecto espécimen, como otros de su camada, no sólo ponen en duda la bondad intrínseca de los gustos sexuales no convencionales, sino que son capaces de negar la infalibilidad del papAl Gore, la conveniencia de frecuentar la memoria histórica por Pascua Florida y la transfiguración de Gómez Bermúdez en Azlaiah, el Ángel de la Justicia, aunque haya absuelto a El Egipcio por error.