Archivo de Agosto, 2007

Falso de toda falsedad

Martes, 21 de Agosto, 2007

A nadie le agrada que hablen mal de uno fuera de casa y el International Herald Tribune lo ha hecho para recalcar el bajo nivel político de nuestro presidente y la caída en picado de los logros conseguidos por España en política internacional durante los mandatos de González y Aznar.
Le critican pérdida de influencia, ausencia de contactos internacionales y racanería en la lucha contra el terrorismo.
Aún no se ha enterado el diario norteamericano de lo mucho y bueno que en estos tres años y pico ha llevado a cabo el Gobierno de ZP en materia internacional. Por citar lo más notorio, se han establecido relaciones diplomáticas al mismo nivel con Cataluña y ya existen legaciones catalanas en varios puntos.
Se ha estado negociando en uno o varios países muy extranjeros, durante meses, con la destacada organización internacional ETA y aunque los resultados pueden calificarse de exiguos, ya hay un camino abierto para que el día de mañana se hable con los vascos de tú a tú.
Se ha organizado una Vuelta Ciclista a España, cuyas tres primeras etapas discurren por otro país, también muy extranjero, donde han aceptado que la competición se llame Vigo-Madrid, en prueba de simpatía hacia la capital de España, pues en un principio iba a llamarse De Vigo Hasta el Paseo Paralelo de la Calle Orense, que suponemos será la Castellana.
También vino Evo Morales y nos mandamos recaditos muy cariñosos con Chávez y con Castro. Fuimos a China, a Irán y al África tropical, donde bailamos y nos vestimos con sus trajes tradicionales. Nos han matado soldados en varios países en conflicto, aunque no les dimos el lazo rojo porque estamos discutiendo si estaban allí de merienda o de paso.
Con todo lo expuesto y alguna cosa más que se queda en el tintero, ya puede ir tragándose, una a una, todas sus palabras el Herald Tribune, porque aquí no andamos con tonterías.

Himnos y banderas

Lunes, 20 de Agosto, 2007

De boca de políticos con mando en plaza se escuchan frases de patio de colegio. “Yo no coloco la bandera española porque no me sale del píloro”. O en positivo: “Aquí van a cantar el himno gallego hasta los mudos”.
Es decir, mucho mando y poca manduca.
La tónica es que hay que construir país, lo cual revela a las claras que tal país no existe. ETA pide dinero para construir Euskadi y para liberarla, no se sabe muy bien si antes o después de que exista. Parece ser que antes. El pitote es mayúsculo, con el agravante de que hay muy poca experiencia en ese terreno, porque los pueblos, desde el sapiens sapiens, se hacían a mano, no a decreto.
Eso de construir un país sin caer en la dictadura tiene que ser muy complicado, aunque se disponga de los boletines oficiales a nuestra entera disposición. No es fácil imaginar a los chamanes arapajoes decretando la inmersión lingüística porque algunos han comenzado a hablar en apache normativizado. Se necesita mucho tesón, muchas imposiciones y muchas prohibiciones, que es lo que en realidad les gusta hacer a estos vocacionales constructores de patrias, como aquel ilustre cabestro que prohibió la venta de souvenirs con forma de toro bravo en las Ramblas, porque decía que los bichos eran españoles. Mire usted, con todos los respetos y sin autoridad alguna, váyase a hacer gárgaras, viaje un poco, lea dos o tres buenos libros, y después hablamos.
Pero no. Como tienen la sartén por el mango, y el mango también, se les escucha con la misma atención y sobrecogimiento que a Queipo de Llano en Unión Radio Sevilla, cuando de la mano de Carlos Bendito, berreaba en sus charlas de las noches hispalenses: “Estamos decididos a aplicar la ley con firmeza inexorable”. Y vaya si la aplicó.
Aquí la ley no se sabe muy bien dónde está, si en las banderas o en los himnos. Cualquier cosa menos trabajar.

La asignatura chollo

Domingo, 19 de Agosto, 2007

La manipulación bien entendida empieza por uno mismo. Hay que creerse los embustes a pies juntillas, pues mal manipulador será quien admita las dudas, la pluralidad y el contraste de pareceres. El arquetipo del manipulador es Blas, el del punto redondo. Si se dice que la Vuelta Ciclista a España no es tal, sino una carrera Vigo-Madrid, se cierran los ojos, se piensa fuertemente y ya está. No es difícil. Es ejercicio al alcance de cualquier cabestro.
Por lo que se va conociendo de algunos textos que se impartirán dentro de la nueva asignatura de Manipulación para la Ciudadanía, todos esos rudimentos que utilizaron las propagandas de los regímenes totalitarios están reflejados con preclara nitidez y dispuestos para conseguir el objetivo primordial de toda la movida, cual es instaurar definitivamente la división entre la España de izquierda, con patente de corso para hacer la política que le venga en gana, y la España de derecha, “ideológicamente enferma y moralmente corrompida”. Ahí le han dado, en la moral.
Si no lo hubiesen utilizado ya Stalin, Hitler o Franco en el XX, podría decirse que es el invento del siglo XXI. Creas una asignatura que conduce el voto hacia tu partido desde la más tierna y maleable infancia. Después cuentas las papeletas y alehop!, ¡ganas siempre en la más escrupulosa de las democracias! Es genial.
Lo primero que conviene aniquilar es la idea de que la transición española fue fruto del consenso con la participación de todos los partidos políticos que alumbraron la Constitución. Qué va. La transición la hizo Franco, o su ectoplasma; las únicas elecciones que valen son las del 36, y además los nueve millones de votantes del PP han matado a todos los civiles iraquíes. Como temario para el primer trimestre no está nada mal. Luego, cuando pasen las Navidades, se enseñará a las niñas a perder la virginidad antes del matrimonio, “para no ser siervas de costumbres machistas”.
Están que se salen, o sea, salidos.

La hum Ciclista a hum

Sábado, 18 de Agosto, 2007

Varias noticias de hoy confirman el espectacular crecimiento que registra la oferta de trabajo para manipuladores de alimentos ideológicos, una actividad que parecía haber caído en desuso desde que Sáenz de Heredia montó las últimas imágenes de Franco ese hombre.
Pues no, todo lo contrario. Si antes el manipulador sólo podía trabajar para un amo y en una exclusiva dirección, hoy se le abren por delante un sinfín de oportunidades a poco que demuestre cualidades para el puesto, es decir, falta de escrúpulos, falta de estudios y falta de remordimientos, requisitos que abundan por doquier gracias a una concienzuda política educativa.
El cartel con el que la Xunta de Galicia anuncia las tres etapas gallegas de la Vuelta Ciclista a España es uno de esos trabajos de manipulación ante los que hay que sacarse el sombrero. Qué sutileza, qué dominio del lenguaje, qué habilidad para escamotear dos de las tres palabras que definen la prueba. Ni Vuelta ni España; Ciclista sí se pone para que nadie crea que se trata de una carrera de sacos con un gato dentro, pero el resto… ¿para qué? Aquí somos tan independientes que jugamos al mus sin pareja, y naturalmente, viene Yolanda con la suya y nos gana.
Los deportistas que este año participen en la hum Ciclista a hum serán franceses, italianos, suizos y hum!… de un país cuyo nombre es impronunciable porque al manipulador de turno en la Xunta le ha dado por ahí. A ver cómo se las arreglan en TvG para retransmitir las etapas sin contradecir a sus jefes.
Con harto dolor de sus meninges, el manipulador consiente que se le llame Vigo-Madrid, que más que una de las tres pruebas ciclistas más importantes del mundo, parece un tren de mercancías. Pero claro, no puede añadir que se disputa la 62ª edición, porque la gente se preguntaría: ¿la 62 edición de qué? Y la respuesta sería muy engorrosa.
Mañana más.

Un par de sopapos

Viernes, 17 de Agosto, 2007

La noticia se cuela entre otras que cuentan cómo va el mercado del amor. Quién se separa, quién se amontona. Por eso, de sopetón, no sabes si es algo serio o te la están dando con queso. Después la lees completa y parece que sí, que es de las que dicen algo nuevo de verdad.
Se trata de informar a la ciudadanía mundial que las mujeres sometidas a una operación de pecho por motivos estéticos _ lo que el vulgo llama ponerse tetas _, registran un índice de suicidio tres veces mayor que el de aquéllas que se conforman con lo que la sabia naturaleza ha dispuesto para ellas y su torso.
Los defensores de estas intervenciones _ insistimos, las absolutamente prescindibles _, se hacen fuertes con el argumento de que una mujer descontenta con su volumen pectoral pierde autoestima y se arrumba por las esquinas; mientras que si se mete un buen chute de silicona, su existencia da un vuelco extraordinario, y donde había un ser huraño y cabizbajo, brota un jilguero pinturero, con más ganas de vivir que los zombies.
La novedad no derrumba por completo ese planteamiento, porque el origen de las tendencias suicidas puede ser anterior a la sajadura, pero sin duda le da un buen meneo.
Si hacemos caso a otra estadística anterior, comprobamos que un alto porcentaje de estas intervenciones se realizan a mujeres muy jóvenes, casi adolescentes, que pasan por el quirófano con una alegría y una innecesariedad _ neologismo obligado _, dignas de mejores preocupaciones. El padre le regala tetas a su hija como quien le compra un sombrero. El médico, si es que llega a tener título, opera a cualquier bicho que se le ponga por delante, siempre que firme la aceptación prescrita. La sociedad parece aplaudir toda esta feria de vanidades y al final, ellas se suicidan tres veces más. Menudo viajecito a ninguna parte.
No seríamos capaces de señalar exactamente quién, pero en esta historia alguien merece un par de sopapos.

Elorza y los doscientos

Jueves, 16 de Agosto, 2007

Si son exactas las informaciones periodísticas, a la concentración convocada en San Sebastián como homenaje a la ikurriña y desprecio a la bandera española acudieron doscientas personas. Si no son exactas, la cifra se situaría entre las 199 y las 201. Algo les ha fallado a los organizadores, porque un colectivo tan exiguo de personas humanas se reúne hoy hasta para pescar gambusinos o buscar cocerellos, según la zona.
Después de meditarlo a conciencia y teniendo en cuenta la afición que hay por allí a los desfiles y a las pancartas, sólo encontramos una explicación razonable, cual es la ingenuidad del lema a corear y que en esta ocasión decía: “La solución está en nuestras manos. ¡Ikurriña sí, española no!”
Hasta los dieciocho años se pueden encontrar voces aflautadas que se presten al griterío, porque el sentimiento del ridículo es uno de los últimos en manifestarse; pero sobrepasada esa edad, la leva se pone muy cuesta arriba, pues quien más quien menos el personal madura y se adentra en el escepticismo filosófico, sólo combatido en regímenes de terror, como muy bien supieron ver los nazis.
Al haberse convocado la concentración para las intempestivas horas del mediodía, a los cachorros idóneos para entonar esos cánticos les pilló el gong en la cama, pues habían consumido la noche anterior entre el jolgorio de la Semana Grande y variadas algarabías aledañas.
Conclusión, que fueron doscientos. Los suficientes para exhibir una bandera española cruzada por el aspa de san Andrés y rodeada por varias docenas de ikurriñas; es decir, el problema y la solución.
A Odón Elorza, el alcalde socialista de la ciudad, se le echa en cara que no la prohibiese dada su evidente ilegalidad, pero visto lo visto, hay ocasiones en las que es preferible dejar que los árboles no tapen el bosque.
Bien por el alcalde. Los constitucionalistas le deben una.

Toda una vida

Miércoles, 15 de Agosto, 2007

El pueblo venezolano vivía sumido en un gran déficit democrático. Resulta duro reconocerlo, pero era así. Su Constitución le impedía que los presidentes pudiesen prolongarse en el poder más allá de dos reelecciones, es decir, tres mandatos mondos y lirondos. ¡Qué error! ¡Qué cortapisa! ¿Cómo se pueden poner límites a la voluntad popular?
Afortunadamente para los venezolanos les ha venido a ver un ser providencial como es Hugo Chávez, que sólo piensa por y para el pueblo, y de ahí que les aleccione con filípicas de siete y más horas de duración. ¡Lo que se pueden ahorrar ellos en cine y somníferos!
Este amoroso padrecito de cálido verbo y rostro interminable ha decidido que el pueblo tenga mucho más poder. A partir de ahora, si los votantes quieren, su presidente podrá reelegirse una y otra vez, sin límite alguno, hasta que le dé la pájara. Y eso se va a llamar Poder Popular. El PP para el nene y la nena.
En estas cavilaciones andábamos hasta que el PSOE nos advirtió días atrás sobre la deriva autoritaria de este buen hombre. Gracias a ello hoy podemos sospechar que las intenciones de Chávez no van tan encaminadas a favorecer la fortaleza política de los venezolanos, como a perpetuarse él como caudillo vitalicio. ¡Uff! ¡De la que nos hemos librado! A punto estuvimos de equivocar el juicio y de lanzarle loas inmerecidas que luego tendríamos que comérnoslas con patatas una a una.
La verdad es que el proyecto puede confundir a cualquiera, pues además de la creación del Poder Popular, que ya suena la mar de bien, Chávez se atreve a sentar las bases del socialismo del siglo XXI, que es algo que se estaba echando en falta, aunque nadie sospechaba que iba a ser Chávez el nuevo François Babeuf, capaz de arrostrar tamaña empresa.
Con un tipo tan enrollado y tan trabajador, el pueblo puede encarar el futuro con optimismo, pues tiene un presidente que le va a durar toda la vida.

Los maltratos

Martes, 14 de Agosto, 2007

Cuando se habla de maltrato, sólo se piensa en una de sus múltiples variantes, el que infringe el varón a su pareja. En consecuencia damos por sentado que ahí existe un problema que se debe combatir y comienzan a florecer foros, leyes, ayudas y casas de acogida. Todos coinciden en que ése es el maltrato por antonomasia.
Pero si se observa el conjunto sin tics preconcebidos, percibimos el error de enfoque y la imposibilidad de atajarlo en sus causas verdaderas.
El maltrato crece en todo tipo de relaciones humanas. Dentro de la pareja y en ambas direcciones se registran los más graves resultados; de padres a hijos, de hijos a padres, de jóvenes y alumnos entre ellos, contra los profesores, contra el mobiliario urbano, contra el vecino y contra uno mismo. De obra, palabra y omisión, el maltrato se palpa fuera de los hogares y se intuye dentro de ellos. Basta participar en una concentración festiva, especialmente las nocturnas, para tropezar con él una y otra y otra vez en forma de maldiciones, amenazas, roturas y destrozos que se asumen como normales bajo el principio de que somos muy bestias, máxime si se nos rocía de alcohol.
A pesar de ello, los esfuerzos públicos y privados prefieren subdividir el maltrato de acuerdo con el sexo o la edad de sus protagonistas, quizás porque así se evita el reconocimiento de que existe un fallo general de la sociedad y que el problema sólo radica en unos cuantos maridos machistas y en unos jovenzuelos que pasan su particular berrea rompiendo vasos contra las aceras. Mal diagnóstico para una solución imposible.
Hoy se alerta sobre el aumento de casos de strypleken, o estrangulamiento, entre adolescentes, una práctica que los lleva al borde de la muerte a cambio de unos segundos de intenso placer. No dirán que es un automaltrato derivado del desprecio por todo lo existente, sino el problema puntual de unos cuantos desarraigados.
Estupendo, qué problema tan bien focalizado.

La deriva internacional

Lunes, 13 de Agosto, 2007

Lo de Xirinacs y el pancatalanismo no es más que un chiste comparado con el Califato musulmán que se reclamó este fin de semana en la manifestación de Yakarta. El Califato pillaría todo lo que es el sur asiático, el norte africano y España, incluidos los Països Catalans. Eso sí que tiene chicha y kilómetros cuadrados.
A los gritos de “¡Califato, Califato!”, los panislamistas del partido de su liberación y de nuestra esclavitud, se pusieron las botas metiendo miedo a Occidente, y muy especialmente a España, a la que siguen viendo como un gran Benidorm dispuesto para mitigar las penurias terrenales.
¡Qué majetes! En vez de venir como todo el mundo a través de un tour operator, quieren venir por el morro y encima quedarse para hacer mezquitas en las catedrales. Alguien debería perder una tarde en explicarles los rudimentos del Derecho Internacional, aunque la verdad es que andamos escasos de lumbreras.
La más espabilada, según pudimos saber también este fin de semana, es Elena Valenciano, la secretaria de Política Internacional del PSOE, que posó los ojos en Venezuela y observó con preocupación la deriva autoritaria del régimen de Chávez, que ya hace falta vivir en la inopia para no haberse percatado antes.
Pese a ganarse el título de tuerta en el país de los ciegos, Valenciano es autora de una frase sobre Chávez que merece figurar desde ahora mismo en algún lugar destacado, bien a las puertas del oráculo de Delfos, bien en el atrio de la Escuela Diplomática, allá en el Paseo de Juan XXIII.
Dice así: “El Gobierno venezolano, entre las muchas cosas mal que hace, hace algunas otras cosas bastante bien, por lo que hay que atender con rigor a ambas cosas”.
Léanla varias veces, porque a la primera se les escapará la enorme enjundia que atesora y los sutiles matices entre unas cosas y otras cosas.

En el bosque de Ogassa

Domingo, 12 de Agosto, 2007

Consumir la vida pensando que se pertenece a los Països Catalans y que su nación está invadida por España, Francia e Italia, estados todos ellos malos como el hambre por ésa y otras fechorías cometidas a lo largo de la historia, tiene que ser muy duro y muy decepcionante. Si además se ha sido sacerdote, senador de uno de esos estados opresores, enemigo de España y amigo de ETA, es muy probable que se hayan vivido crisis, tensiones y terremotos de variada magnitud, incomprensiones múltiples y represiones notables. Todo ello puede desencadenar decisiones de fatales consecuencias, no siempre correctas ni ejemplarizantes.
A Xirinacs se le atragantó el pancatalanismo y por dejar algo hecho, dejó su cuerpo en un bosque y una lista de reproches. Lo sentimos, es lo que había.
Del hecho de que el catalán se hable fuera de Cataluña, también en Andorra, Baleares, el Rosellón, Pirineos Orientales, la Franja del Poniente en Aragón, la ciudad sarda de Alguer y en algunas pedanías de la región murciana de El Carche, así como la zona de influencia del valenciano, se deduce, por arte de birlibirloque, que bien podrían configurar todas ellas una misma entidad política, o sea un imperialismo a base de diccionario. Si aplicásemos la misma regla de tres al árabe, al inglés o al español, obtendríamos unos países que iban a mandar truco, especialmente si se hacía valer la máxima, barrio que hable inglés, pananglófico es.
Esta moderna preocupación por construirse patrias a la medida de la lengua sustituye a aquella otra que buscó uniformizar política y religión, y que aún hoy arrastra a miles de islamistas a considerar que la derrota del infiel conlleva la conquista de sus tierras. Unos imponen su Dios, Hitler impuso la raza, éstos, la lengua. El día que no impongan nada, el mundo se verá aliviado.
Mientras tanto, el cuerpo de Xirinacs en el bosque de Ogassa ya está en condiciones de saber qué idioma hablan los ángeles.