Archivo de Septiembre, 2006

Fascismo del bueno

Domingo, 10 de Septiembre, 2006

Ha de ser un auténtico suplicio chino para hombres de sensibilidad, universalismo y cultura como Albert Boadella y tantos otros, verse rodeados a diario de la patulea berrona que compite por hacer de Cataluña un solar hostil y policial. Y mucho más desde que ese espíritu de monoteísmo intransigente e inquisitorial se ha instalado en el poder con un as en la manga que les permitirá permanecer en él para siempre, o ésa es su ilusión.
El as, ya lo sabe el lector, es cortar un patrón político de su acomodo y demonizar, prohibir y perseguir lo que no se avenga a sus hechuras. Y todo en exquisita democracia, faltaría más.
Una de las manifestaciones de este nuevo Santo Oficio sin que lo parezca es un premio llamado Boira _ niebla, creo que se traduce _, que concede todo un ayuntamiento, el de Bellpuig, para burlarse de los enemigos del nacionalismo. Nótese la sutileza. Una institución representativa de los ciudadanos dedicada a correteos políticos de la peor especie, cual es hacer chirigotas de la libertad ideológica y de pensamiento, salvo que hayan declarado al nacionalismo dogma de fe y entonces sí que nos hemos topado con la Iglesia de verdad.
Los andurriales facinerosos que recorren los mandatarios municipales deberían provocar la caída de todo equipo a poco que se les aplique la Ley de Bases del Régimen Local. Pero no, muy al contrario, este año se han reído mucho concediéndoselo a Boadella para que el pueblo le tire tomates como a los malos cómicos. El premio no conlleva capirote y sambenito, pero es lo que le presta a una iniciativa tan facha como zafia y hortera.
Afortunadamente Boadella reacciona como se merece el señor alcalde de Bellpuig, a quien le dedica esta emocionada frase: “Sin hostilidad ni ironía, pero con serenidad y también con íntima satisfacción: váyase concretamente a la mierda, usted, sus premios y la Cataluña que nos pretende imponer”.

Nervios a flor de piel

Sábado, 9 de Septiembre, 2006

Con un registro que paró el crono a los 00:07 segundos, Joan Clos ha hecho trizas el anterior récord de velocidad en meteduras de pata, dentro de la categoría de ministros con cartera. Clos consiguió su hazaña en presencia de los Reyes, que aplaudieron entusiasmados haciendo flamear banderitas españolas, mientras doña Letizia seguía el evento por circuito cerrado. También ZP, presente en el acto, aprovechó la circunstancia para declarar que su equipo “podía ir hasta el infinito y más allá en todo lo que se proponga”. Por ejemplo, que el ministro nombrado se equivoque en el nombre del departamento al que se le destina sin sudar la camiseta.
El listón ha quedado tan alto que ríanse ustedes de los 20 años que mantuvo su marca Bob Beamon.
Este acontecimiento ha eclipsado otro que se producía al mismo tiempo y que va a dar tela para cortar, cual es la reestructuración de Interior, con sus ceses y sus ascensos, con la longaniza de excusatios non petitas empleada por Rubalcaba en medio de la tremebunda marea donde se ven envueltos algunos de los personajes afectados, los chivatazos, el 11-M y todo lo demás. Como para poner nervioso a Clos y hacerle desear la cartera de Justicia. Mamaíta, dónde me meto.
Quizás todos los asistentes a la ceremonia del récord tenían en la mollera las palabras de Rodríguez Ibarra: “Si esa implicación de la que hace doctrina el director de El Mundo fuera cierta, el PSOE debería disolverse y desaparecer para siempre…”, y si no lo fuera, Ramírez debería abandonar la profesión de periodista.
Y sobre todo: “Me aterra que el Fiscal General del Estado no haga nada”.
Con semejante ambiente en las gradas, lo raro es que Clos no se hubiese puesto a bailar “La Santa Espina” delante de la concurrencia. Como dice el delegado del Gobierno en Canarias, José Segura: “Estamos reventados, lo que hay que hacer es rezar al Niño Jesús para que nos ayude”. Pues eso.

Expresar y expeler

Viernes, 8 de Septiembre, 2006

En sentido estricto, absoluto y literal, libertad de expresión es decir lo que nos dé la gana. Eso lo entiende hasta mi cobaya. Sin embargo, para definir a quien dice lo que le da la gana, no le llamamos un libre de expresión, sino un deslenguado.
Puede parecer absurdo repetir discusiones perogrullescas sobre un terreno tan trillado, pero lo cierto es que el tema está en los medios y se oyen disparates que ponen la logse de punta. Se nota que conviene trillarlo cada temporada y no dejar la tierra a barbecho.
La libertad de expresión que nos interesa es un bien preciado y precioso que no merece el trato de que se le da, ni cuando se confunde con la capacidad que el hombre tiene para expeler frases por la boca, que a eso llamamos habla; ni cuando se reclama para enmascarar delitos tipificados en cualquiera de los códigos.
Así podría suceder que la delicada expresión: “Tú, cabrón, te voy a arrancar la piel a tiras, te voy a pegar siete tiros”, regurgitada por un ejemplar de humano contra un juez, podría verse amparada por la libertad de expresión, y no es el caso.
Lo mismo ocurre con el señor Rubianes y su afición a defecar e insultar con intención política. Si se le reconoce su libertad para hacerlo, no nos quedaría otro remedio que reconocérselo a todos y en dos días dejaban esto pingando de chorretones.
La de expresión y todas las demás libertades existen mientras permitan la del contrario. Es el más elemental de los principios democráticos y el que más ataques padece por parte de indocumentados que han oído campanas y no saben dónde las tañen.
El orgullo de decir “Éste es un país libre” conlleva la aceptación de miles de obligaciones. Cuando “éste país no es libre” no conlleva ninguna, pero vé tú a explicarlo por ahí adelante.
Con todo y eso, si Rubianes tiene algo interesante que decir, debería hacerlo en el Teatro Español, que para algo se llama así.

Avances de la humanidad

Jueves, 7 de Septiembre, 2006

Informan desde Cataluña que por fin, tras ímprobos esfuerzos de los más notables, el curso que ahora se inicia será el primero en el que los alumnos no dispondrán de la opción de idioma, ya que la enseñanza se impartirá exclusivamente en catalán. Nada se añade sobre la calidad, gratuidad o extensión de la misma. La mejora afecta exclusivamente a que el castellano ha sido desterrado del ámbito pedagógico, apestado de males que ni se citan, dada la intrínseca peligrosidad que esconden.
Las mismas informaciones recalcan que el candidato Moriles Montilla combate ferozmente su charneguismo haciendo suyos todos estos avances culturales y prometiendo que se intensificarán en el futuro, como por ejemplo, castigando sin recreo a los niños que sean pillados in fraganti con un Baroja sin traducir entre las manos, o viendo los dibujos animados en una cadena no nacionalista, como por ejemplo, la 1, la 2, la 3, la 4, la 5, la 6, Plus, Localia y las plataformas digitales. En ambos casos, si el menor es menor de edad _ lo cual suele coincidir casi siempre _, se obligará al padre a llevar pinchada en la chaqueta una estrella rojigualda con el lema, en catalán: “Mi hijo se escaquea de la inmersión lingüística”.
Estos avances tan meritorios y trascendentales para la humanidad sólo se conciben en una sociedad moderna, culta y sensata como es la de este siglo XXI, que tira por tierra aquellos hábitos arcaicos del imperio mogol, que en varias docenas de millones de kilómetros cuadrados permitía que se hablaran todas las lenguas, que se practicasen todas las religiones y que se impartiesen todas las enseñanzas. ¡Qué desbarajuste!
Ahora, con estas geniales disposiciones, cada cual sabrá a qué atenerse y los castellanohablantes que no se avengan tendrán tres opciones bien diferenciadas, Sants, por tren, El Prat, por aire y el Port, por mar.

La medalla del amor

Miércoles, 6 de Septiembre, 2006

Con este Gobierno pasa lo que al novio/a desinflados, cada día soy más feliz que el siguiente. Eso te permite disfrutar mucho más de cada jornada, pues sabes que en veinticuatro horas seguro que empeora.
Ahora que se anuncia la crisis obligada por sus componendas políticas, da pie para meditar si lo que está verdaderamente en crisis es el Gobierno, o son los bienes que les ordenamos gobernar, y claro, cada uno contará la feria con el color de su Ray-Ban.
España, esa cosa que preside ZP, es cada día más pequeña y desarbolada; su mapa, su idioma, sus leyes, su bandera y su nombre son tratados a patadas dentro del Estado sin que a nadie parezca importarle un comino, o más bien, a plena satisfacción del ejecutivo, como si se le hubiese encargado la custodia de una enorme quinta y ya estuviésemos camino del huertín.
Los ilegales se multiplican a más de mil por día, como no podía ser de otra forma con las medidas adoptadas. Pero cuando creíamos que ése era el fin último de la política de inmigración, ahora se descuelgan diciendo que lo van a parar, que eso no se pueden consentir.
De Cataluña y el País Vasco, mejor no hablar. Ésos ya han cogido su hatillo y no sólo caminan a su aire, sino que lo hacen subvencionados y dedicándonos cuchufletas para más inri.
Por si fuera poco, el islamismo radical _ ése contra el que sí se puede estar sin miedo a caer en racismos _, amenaza de muerte a escritores y periodistas, que curiosamente son los mismos que se expresan más críticos con ZP.
El 11-M vomita día sí y día también unos detritus que ponen los pelos de punta y nos hacen dudar hasta de la honradez de los cartujos, que los pobres ni salen de sus refugios. Treinta niños burgaleses se arraciman para apedrear, apedrean los gitanos y cuidado con protestar.
La medalla del amor. Hoy te quiero menos que ayer, pero mucho más que mañana.

Hechos consumados

Martes, 5 de Septiembre, 2006

La maquinaria del terror está engrasada para aniquilar la convivencia y dar paso a los nuevos dictadores sin que a nadie con responsabilidad y criterio se le ocurra decir ni por un momento, señores, esto es un desmadre.
Los nuevos dictadores han elegido el camino más sencillo en un contexto de desgobierno como el actual, cual es practicar la política de hechos consumados. Las leyes dejan de cumplirse y asunto resuelto. ¿Quién va a venir diciendo que Euskal Herría no es nada, o que en los libros de texto debe figurar el mapa de España, país al que pertenece el País Vasco como una de sus comunidades autónomas? ¿Quién se va a poner farruco porque los datos de Navarra aparezcan incorporados a esa Euskal Herría imaginaria, si saben que cualquier gesto en ese sentido puede desatar una kale borroka que se fundan los plomos desde Santurce a Bilbao?
Sí, lo denuncia el PP con ingenuo cabreo después de tomarse la molestia de comprobar que los libros de Conocimiento del Medio de los tres últimos cursos de Primaria editados por Edelvives, Erein y Elkarlean ignoran la existencia de España y destilan contenidos de laya ideológica, falsa y abusiva. ¡Edelvives! ¡Con el énfasis que antaño ponía en la descripción de las batallas del Cid! Bueno, y que seguirá poniendo en los textos a la venta en Castilla.
Aquello de “España es una unidad de destino en lo universal”, ahora se estudia allí de otra forma, también muy bonita, pero tan falsa como la anterior, pues los alumnos de las ikastolas repiten cantarines: “El conjunto de territorios donde vivimos los vascos recibe el nombre de Euskal Herría. En todos ellos se habla el euskera y se mantienen las tradiciones y la cultura vascas”. Precioso. Sólo les falta añadir que inventaron el motor de hidrógeno, que por cierto, comentan que está al caer.
Si los niños van a estudiar lo que no existe, ¿por qué pararse en barras?

La zozobra nacional

Lunes, 4 de Septiembre, 2006

El paisaje se nubla de oscuros personajes que dicen estar en el ajo, en la pomada y en el conocimiento de las cosas. Se habla de Sánchez Manzano, de Suárez Trashorras y de Manolón como artífices del primer golpe de estado que no lo parecía. Ni con lo que se dice, ni con lo que se intuye da para alcanzar un mínimo de lógica sobre lo que pasó y sobre lo que está pasando. La gente lo pregunta angustiada porque quiere deshacerse de sus temores, que siempre son más grandes cuanto mayor es el desconocimiento.
El Gobierno admite participar de las mismas dudas y ha rebajado a cero el absoluto convencimiento de hace meses, cuando todo se reducía a unos moritos desalmados, mártires de extraños fanatismos, después de haberse llevado por delante las vidas de 191 inocentes que viajaban en trenes de cercanías.
En cualquier caso, aquello no fue sólo un golpe de estado, ni sólo un atentado. Aquello fue un golpe al corazón de todos los que lo tienen que cambió la forma de mirar, agrió humores y encabritó al calmo.
Claro que deseamos saber, y no me digan que ustedes son los primeros interesados porque lo único que se les reconoce hasta ahora han sido las dificultades y los desprecios contra quienes querían apurar las dudas para hacerlas trizas. Dirán que fue una administración del tempus, o que sus datos también estaban manipulados como la mochila. Sabe Cristo lo que dirán, pues desde aquellos días venimos oyendo frases sin reparo, que el papel lo aguanta todo y los micrófonos también.
Y si fueran pocos los cencerros que suenan desde el pasado, es otro zampabollos el que grita hacia el futuro. Tenemos al Estado español en nuestras manos, dice Txeroki enardecido. ZP es más vulnerable que Aznar, anima a sus fieles el ayatolah.
Desde luego no es extraño que lo diga. Cualquiera lo haría con este panorama.

On parle français

Domingo, 3 de Septiembre, 2006

En la ciudad belga de Merchtem están llevando a cabo una política singular. Su ayuntamiento ha prohibido que se hable francés en los ámbitos de su competencia y en algunos que no lo son, también.
Por ejemplo, han prohibido que en el mercado existan otros carteles informativos que no sean los redactados en flamenco, o sea, en holandés. Esa brillante medida a favor del entendimiento se la han tenido que envainar porque, a fuer de su inconstitucionalidad, les quedaba lejos de su ordeno y mando.
Pero han vuelto a las andadas y ahora, por lo que se ve, en ámbitos donde sí pueden mangonear a pesar de ser mucho más peligrosos que el mercado, como es la escuela pública. Ni en las aulas, ni en las reuniones de padres, ni siquiera en el recreo puede oírse una sola palabra francesa, so pena de castigos e incluso de la expulsión.
Aunque el padre y el profesor sepan francés y puedan entenderse en esa lengua, las consultas deberán realizarse en flamenco, a través de un intérprete. Los políticos que practican la censura idiomática como estrategia para defender el flamenco, llegaron a dudar de la capacidad mental de los francófonos por no avenirse a su lengua. Maravillas del hombre moderno y espabilado que presume de inteligencia aunque se comporte como un zote. Prohibir, decían los clásicos, es el refugio donde se esconden los incompetentes, y seguramente nunca pensaron que esa máxima iba a aplicarse en un caso de tamaña bajeza.
Pero si valones y flamencos se aficionan a entender así el bilingüismo, no se pierdan de vista lo que algunas de nuestras lumbreras estarán pensando prohibir por estos lares después de conocer la noticia belga.
¡Qué emoción! ¡Poder prohibir una lengua entera y que no te cuelguen en la plaza pública! La Escuela de Traductores de Toledo, convertida en la Escuela de Destructores de Merchtem, todo un avance de la humanidad.

Volver a empezar

Sábado, 2 de Septiembre, 2006

Los sucesivos envites han dado paso al órdago previsible, aunque no tanto como para imaginar que se produciría con la exacta entrada de septiembre. Hablamos, claro, de la abierta acusación de El Mundo sobre el 11-M. “Todo ha sido un montaje policial”, dice su director con la contundencia que supone una afirmación de esas características, un nuevo bombazo para estremecer los corazones si no viniese precedido por un largo capítulo de sospechas.
No parecen salvas de foguete las cartas en que se apoya, pues son fuentes policiales las que animan a pensar que la famosa mochila de Vallecas, que el periódico llama “la mochila que cambió la historia de España”, pudo ser manipulada, tal como se venía diciendo para justificar el órdago: “El 11-M está sin aclarar”.
Y es ahora _ cuando la investigación periodística, Luis del Pino y la propia policía se dan la mano para coincidir que llevamos casi dos años y medio en la inopia _, el momento en el que el Gobierno se destapa asegurando que él es el primer interesado en que se haga la luz sobre tan espinoso asunto. Pero ¿no decían que todo era agua cristalina y que quienes especulaban con otras posibilidades eran unos resentidos que no sabían perder unas elecciones?
Si de verdad son los primeros interesados, la convivencia de los españoles les exige llegar cuanto antes al fondo del montaje caiga quien caiga, pues de lo contrario el ambiente se enrarecerá hasta el punto de ser muchos más los que se vean señalados con falsas acusaciones; hasta el punto de institucionalizar la sospecha, el rencor y la absoluta falta de fe en las instituciones, en algunas por obligación, y en todas por extensión.
Lo que pueda venir con la solución del 11-M nunca será tan grave como lo que pueda venir con la prolongación de la sospecha, salvo para unos cuantos que a tenor de lo sucedido, han de manejar amplios poderes.

La foto de Teherán

Viernes, 1 de Septiembre, 2006

Ahmadineyad es un señor que sale todos los días a la calle con un enorme cartel que pone: “Sí a la guerra”. Sus conocimientos políticos no le dan para más; lo que ha visto o leído, tampoco. El entorno donde se mueve le habla de guerra y a la guerra dedica sus más queridas acciones de gobierno.
Por eso se quiere armar con lo que considera la quintaesencia del poder destructivo y está dando todos los pasos precisos para conseguirla. En eso que la ONU establece un plazo para que Irán suspenda sus actividades en orden a enriquecer el uranio, y que de lo contrario se dictarán sanciones contra el régimen.
Llega el fin del plazo, Ahmadineyad dice que no se apea de su programa nuclear y resulta que los miembros de mayor peso en la ONU, excepto uno, se manifiestan poco o nada partidarios de imponer castigos al amenazado.
La pregunta es, ¿esto de la ONU, lo hacen para ganar tiempo, o para perderlo?
Como quiera que al filo del plazo, Ahmadineyad ha recibido a un expresidente español que dicen que lleva el visto bueno del actual en ejercicio, la cosa se pone todavía más cruda _ nunca mejor dicho cuando se trata de un país productor de petróleo _, pues los españoles ya no sabemos si hay que estar con la ONU, o con Ahmadineyad; si nos preside González o ZP; si hay que salir con la pancarta del “Sí a la guerra”, o recuperar los trapos de cuando Aznar se hacía la foto de las Azores.
Ahora la foto es en Teherán y sus protagonistas salen mucho más desdibujados. A un lado Ahmadineyad, con pintas de cura progre en una parroquia obrera. Al otro, González, a la remanguillé, con la chaqueta de los mítines del domingo y unos cuantos kilos de más.
¿Hablaron de la ONU y de sus tonterías? ¿De la Alianza de las Civilizaciones y su relación con la bomba atómica?
No se sabe. Esto es un sinvivir.