Archivo de Agosto, 2006

Senegal no colabora

Lunes, 21 de Agosto, 2006

El cayuco 1.999.999 debería empezar a preocupar, sobre todo para que quienes lleguen tras él no se encuentren con una situación igual o peor de la que escapan. Sería muy ingenuo pensar que las Canarias, el Estrecho, Barajas o el archipiélago balear pueden seguir siendo puertas permanentes de entradas ilegales sin que nada ni nadie se resienta, sin que sea obligado adoptar medidas, sin a nadie le llame la atención que ocurra lo que está ocurriendo, algo que condicionará la vida del país con repercusiones imprevisibles, como ya se está denunciando sin demasiado eco.
Da la impresión de que todo sucede al margen de lo que España decida o deje de decidir, como un incendio incontrolado al que no se le ataca a la espera de saber cuántas hectáreas se va a llevar por delante. Pues sí que es grande, apaguémoslo ya.
Cuando se escucha a algunos políticos con ejercicio de poder, todo parece reducirse a una mera adecuación de oferta y demanda laboral, como si la avalancha fuese la respuesta a unos anuncios de contratación publicados en las páginas salmón de los periódicos, y que una vez cubiertas, los no admitidos lloran su mala suerte y regresan por donde han venido, a semejanza de los rechazados en los castings de OT. Pero en ese planteamiento no aparece ni el auténtico drama de los que se juegan la piel por pisar Europa, ni el peligro que corre la estabilidad social y política de quienes los acogen.
El Gobierno está parado, posiblemente asustado por el cariz de los acontecimientos y consciente de que a cualquier medida que adopte se le va a reprochar no haberla pensado antes.
Canarias lo observa atenazada, en Cataluña ven cómo peligra su inmaculado plan nacional, la UE presiona escarmentada por la inoperancia española y la riada aumenta a cada paso su caudal. El Gobierno despeja la patata caliente: Lo que pasa es que Senegal no colabora.

Vargas y Cuba

Domingo, 20 de Agosto, 2006

En un reciente artículo donde trata de acercarse a lo que ocurrirá en el postcastrismo, Mario Vargas Llosa alude a la mayor intensidad de adoctrinamiento cerril que imponen las dictaduras de izquierda respecto a la que aplican las de derecha, y cita como ejemplos, el férreo lavado de cerebro instaurado por Castro en Cuba, frente a las débiles censuras de Franco en España y Pinochet en Chile.
Y siendo cierto que en esos tres casos, la diferencia es notoria, no lo es lo suficiente como para generalizar alegremente que toda dictadura de izquierdas es más manipuladora que una de derechas, pues bastaría recordar el nombre de Hitler para desmontarle la tesis al genial creador de Zabalita.
El escritor peruano quiere apuntalar, en efecto, que Castro instaura un régimen castrador, monolítico, represor y brutal de tal naturaleza que convierte en héroe a cualquier ciudadano que decida transitar por el camino de la disidencia. El error, a nuestro humilde juicio, es creer que ese nivel de manipulación y anulación personal sólo lo alcanzan los tiranos de izquierdas. Está al alcance de cualquiera.
Aquí en España, sin necesidad de abandonar la Unión Europea, se están aprobando leyes y medidas con gran complacencia democrática que se encaminan para adoctrinar a la población en una dirección monolítica, monolongüística y absolutamente castradora al socaire de un nacionalismo trasnochado y fascista. ¿Es de derechas o de izquierdas? Ni se sabe, ni debe importar demasiado, pues lo sustancial es que el ciudadano pierde con él lo que Vargas denuncia de los cubanos; es decir, espíritu crítico, capacidad de disentir, estima personal y libertad de decisión.
El terror, miedo o prudencia que los ciudadanos menos protegidos sienten ante la posibilidad de quedarse fuera del sistema, los convierte en sus más activos defensores, botarates que braman consignas callejeras para hacerse fuertes en lo que sea, hasta en el castrismo.

Todo mal

Sábado, 19 de Agosto, 2006

El Instituto Elcano alerta sobre el peligro de conflictos sociales imprevisibles debido a la masiva y desbordante entrada de inmigrantes.
El CSIC eleva el número de hectáreas quemadas en Galicia hasta las 92.000.
ETA se permite el lujo de insultarnos, burlarse de las leyes y amenazar con la imposición de “su” marco legal.
No puede decirse que la última decena de agosto entre con buenas perspectivas y que el Gobierno se disponga a recoger los frutos de un trabajo bien hecho.
El Real I. Elcano, que preside Gustavo Suárez Pertierra, plantea una crítica global a las medidas adoptadas sobre inmigración por el actual Gobierno, siempre desde la mesura, cordura e independencia que le caracteriza, lo cual supone que su informe adquiera doble gravedad, pues no está movido por intereses políticos ni partidistas.
Que el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, a través del Instituto de Economía y Geografía, se moje en 15.000 hectáreas más que las estimaciones de la Xunta, sólo puede ser visto como la demostración de que se han querido minimizar los efectos del fuego, en contra de los propios intereses de los gallegos. También ha habido intentos de maximizarlos por parte del PP, de modo que el CSIC debe andar en lo cierto.
Lo de ETA, bueno, se comenta en esta relación porque el Gobierno está empeñado de otorgarles carta de naturaleza política, que ni ellos han pedido, ni están en condiciones de hacerlo mientras no aborden el diálogo desde una posición de perdedores, humildes y respetuosos, algo que está muy lejos de sus intenciones. Mientras tanto, el chuleo que le pueden meter a éste, o a cualquier Gobierno que vaya de rositas, puede acabar con el R.I. Elcano, con el CSIC y con el propio Ministerio del Interior a poco que se les siga la corriente.

Todo bien

Viernes, 18 de Agosto, 2006

Cada cierto tiempo surge un proyecto periodístico que se autoimpone la obligación de crear un medio que sólo recoja buenas noticias, convencidos de que los lectores lo agradecerán, es decir, convencidos de que los lectores son bobos y prefieren ser engañados a conciencia desde los principios fundacionales de la cabecera.
Lo cierto es que suelen ser medios efímeros, residuales o anecdóticos porque cuando vienen mal dadas, o no se dan por enterados, o pintan las desgracias de color de rosa y más de uno se puede cabrear. Por ejemplo, si un tsunami acaba con la vida de miles de personas en Asia, no se puede titular: “Plácido oleaje en las costas de Europa”, y si se declara la III Guerra Mundial, iba a ser de muy mal gusto decir en primera: “Se adoptan medidas para evitar la superpoblación”.
Imbuido de ese espíritu positivista y rosáceo, el conselleiro gallego de Medio Ambiente les ha dado el titular y gracias a él, sus periodistas no tendrán que devanarse los sesos pensando en cómo se puede informar de los incendios y al mismo tiempo cumplir estrictamente con su línea editorial.
El conselleiro ha dicho que “El 98 por ciento de Galicia no ardió” y nadie podrá poner en duda que sus datos se ajustan como un guante a la realidad. El conselleiro es un hombre positivo y orgulloso de su gestión, gracias a la cual los gallegos conservamos intacto el 98 por ciento del territorio tras el paso por él de Hefesto, Loki y Agni, los más renombrados dioses del fuego.
Con lo del Prestige se perdió la oportunidad de informar a los gallegos que “Avanzan hacia la costa miles de toneladas de petróleo gratuito”. Así, cuando por desgracia se repita algún caso de violencia doméstica, titularemos alborozados que la pasada noche, el 99,9 de las parejas han copulado felizmente sin mayores contratiempos, salvo dos, cuyos miembros masculinos sufrieron sendos gatillazos.

Joven y preparado

Jueves, 17 de Agosto, 2006

Hay que volver al monte, ahora para contar las hectáreas calcinadas. No existe unanimidad. La NASA, Bruselas y la Xunta no utilizan los mismos números arábigos, de modo que no sabemos si se ha producido una catástrofe, una catastrofita o un catastrofón. Ojalá cuente mejor el Gobierno gallego, porque es el que menos negro sobre verde ve.
Fuego, lo que se dice fuego, ya no hay. Se ha trasladado al Congreso donde el PP se está poniendo las botas, dimisión viene y dimisión va. La de Narbona estaba cantada, la de Rubalcaba queda a expensas de las tramas, que ésas sí que tienen miga.
La novedad la aporta Francisco Rodríguez, portavoz del BNG, que por supuesto abona el sabotaje y apunta una mejora considerable en el perfil del incendiario gallego, pues si antes era el “rudo labrador, entrado en años, supersticioso y litigante”, ahora, según Rodríguez, es un “joven, preparado y con conocimientos técnicos”. Para que luego digan que las leyes de educación no sirven para nada. Ya tenemos pirómanos eficaces e irresponsables desde las más tiernas edades dispuestos para la exportación. Nos los quitarán de las manos. Queme a gusto la Selva Negra con un pirómano gallego, joven, preparado y sabiendo latín.
Me los imagino encorbatados, con móvil para coordinarse, PDA, ADSL, gasolina sin plomo y gafas Rayban. Llegan, abren el portátil en su maletín, consultan en Internet por dónde van a soplar los aquilones, estudian la orografía del terreno, eligen el mejor punto de ataque y sólo entonces, rac, rac, encienden el mechero. Tecnología punta para efectos devastadores.
No sé, se oyen tantos disparates para disimular la inoperancia, bisoñez, improvisación, dejadez, apatía, inutilidad, despilfarro y demás males de las instituciones, que dan ganas de que voten los emigrantes, pero sólo ellos.

Por el gato ladrón

Miércoles, 16 de Agosto, 2006

Lo de Blázquez, el muy católico monseñor, no sé si ha de tomarse de coña o de cuchufleta. Lo segundo sería más grave que lo primero, pues si ha pretendido hacer una gracieta, tendría un pase; pero si además pretende burlarse del personal, de las víctimas y de la comunión de los santos, debe saber que no cuela.
A Blázquez le obliga la doctrina que el pecador solicite su perdón, muestre su arrepentimiento, su dolor de contricción y su propósito de la enmienda antes de manifestarse sobre la amnistía espiritual. Por eso lo ruega.
Algo ha de intuir monseñor sobre las posibilidades del perdón político que ahora se apresura a recordar a sus ovejas descarriadas las condiciones que él necesita para sumarse a la algarabía del proceso de paz, hosanna en los cielos y autodeterminación en la tierra a los hombres de buena voluntad. Habéis sido un poco malos, pero postrándoos de hinojos ante la Amatxo de Begoña, que es vasca de nacimiento _ no vale la Almudena de Madrid, claro _, y comunicándoles a los familiares lo mucho que os duele haberles matado a sus padres, hermanos, hijos o maridos, el perdón es cosa de dos o tres días. Lo que tarde san Ignacio en tramitarlo con el jefe.
Monseñor reza para que los terroristas, es decir, los técnicos superiores para la administración del terror en su moderna denominación, tengan el valor suficiente como para “pedir perdón a quienes han sido víctimas de sus acciones”. Un poco en plan, “había que hacerlo. Estábamos reparando la línea. Disculpen las molestias y permanezcan atentos a la pantalla”.
Si tal ocurre, monseñor estará tranquilo y satisfecho, pues se habrá cumplido el protocolo establecido para estos casos. Tres avemarías, dos padrenuestros y una salve a la oracular virgen de Umbe. Todos contentos, aquí paz y después gloria.
Este siglo XXI nos está saliendo la mar de curioso.

Escuelas de odio

Martes, 15 de Agosto, 2006

Me cruzo con un chaval veinteañero que luce en su camiseta la leyenda Escuela de Odio. Desconozco si se trata de un grupo musical, una protesta contra el sistema educativo, la marca de la camiseta, o el anuncio de una academia donde él y otros profesores enseñan ese sentimiento tan útil para armar guerras en las que disimular las carencias de la cultura y el conocimiento.
Apenas unas horas después encuentro la respuesta donde menos podría imaginarlo, en un artículo del egipcio Magdi Allam que publica en Corriere della Sera y que está siendo reproducido con morbosa delectación allí donde se pretende mantener el gusto por la razón y el intelecto.
El caso es que Magdi Allam sólo dice obviedades de Perogrullo tan enormes como su mensaje principal, a saber: “Occidente debe combatir sin matices a los fascistas islámicos”. Si este consejo se realiza hace tan sólo un puñado de años, el artículo del egipcio no se publica ni en boletín interno de los Padres Salesianos, pero hoy suena casi a revolucionario, revelador, iluminado.
Muy lejos de las tontadas que salen de la boca de Isabel Pisano y otros intoxicadores profesionales, Allam plantea un ejercicio que parecía resuelto tras las experiencias europeas del siglo XX, cual es reconocer el fascismo allí donde se manifieste, como por ejemplo en la actividad terrorista islámica, etarra o calabresa.
A la vista de la nacionalidad de los terroristas detenidos, afirma Allam que Occidente se ha transformado en una fábrica de kamikazes islámicos, gracias a la labor de una serie de mezquitas que actúan como escuelas de odio donde se llevan a cabo los oportunos lavados de cerebro que convierten inmigrantes en candidatos a mártires, con fines claramente fascistas y de dominio.
Las dudas de Occidente sobre este fenómeno sólo contribuyen al éxito académico de esas escuelas de odio.

Hearst y Gobbels

Lunes, 14 de Agosto, 2006

Las acusaciones contra el PP son reveladoras sobre los conocimientos propagandísticos de quienes las realizan. No hay ni una prueba, ni un indicio, ni un puro mal apagado en el despacho de Rajoy, pero la barbaridad se lanza con todo descaro porque responde a la lógica política imperante.
Los incendios perjudican al PSOE, el PP quiere perjudicar al PSOE, ergo, el PP quema el monte. Un silogismo de la misma clase nos podría hacer creer que el Prestige lo hundió Touriño, o que eran los socialistas los que lo quemaban en los años de Fraga. Un disparate con patas, que en este caso no hay reparo en formular porque funciona, o al menos así lo creen los prestigiosos medios periodísticos donde se da cobijo a la patraña.
Llevados por esta misma escuela de razonamiento no hay inconveniente para que el PSOE aparezca detrás del 11-M, ni para que sea Bush quien se autolesione en sus Torres Gemelas y de esa manera justifique la invasión de Irak y de lo que le dé la real gana, como defiende Isabel Pisano. Todo puede tener una vuelta de hoja porque estamos prevenidos contra la manipulación y el engaño.
Tampoco vamos a decir que si se confirmase alguno de esos terribles y desazonadores supuestos se nos iba a caer la venda de los ojos, porque la historia está plagada de estas actuaciones destinadas a propiciar el ceremonial de la confusión.
Precisamente es la confusión lo que en cualquier caso se consigue después de lanzar un torpedo de este calibre, de tal forma que la denuncia se convierte, no tanto una acción judicial, como en una táctica goebbeliana de periodismo amarillo, practicado con éxito tanto por el ministro de Propaganda de Hitler, como por Willian Randolp Hearst, supuesto padre del género a raíz del hundimiento del Maine.
Así, el acusador pasa a ser acusado y se va capeando el temporal.

Pirómanos y pirados

Domingo, 13 de Agosto, 2006

Nunca como hasta este año se ha salpicado tanta mierda a cuenta de los incendios. Cierto es que una vez finalizada la racha de los veranos anteriores, la gente nos quedábamos con el regusto amargo de ignorarlo todo. Conocíamos el número de fuegos y la cantidad de hectáreas arrasadas. Pero no quién demonios las quemaba. Misterios sin resolver. Las causas eran un poutpurri en el que no faltaba ningún factor, ni ninguno de ellos prevalecía sobre los demás
En esta ocasión no nos podemos quejar de la gama de soluciones dadas a la famosa pregunta, alguna de ellas, de juzgado de guardia. Sin embargo, lo que caracteriza al 2006 es el interés de exculpar a la administración de toda mácula y la ingenuidad de creer que la respuesta se esconde detrás de una sola razón.
La ministra Narbona, que ya abanderó la tesis de los resentidos, ahora recula y señala la piromanía como una patología endémica de Galicia. Otros ven tramas políticas, empresariales, financieras… la repanocha.
Resulta chocante no encontrar en esas listas al enemigo público número uno de los bosques en épocas pasadas, esto es, el campistae dominguerus, o sus variedades del colillus tirandi y el churrascus barbacoliense. ¿Será que se han extinguido después de tanta campaña contra ellos? No me lo creo. Siguen actuando con fuertes apoyos del gamberrus vulgaris y otros especimenes que producen en abundancia las leyes de educación.
En cuanto a los derrapes de la ministra, del rencor a la patología, ¿qué quiere que le digamos? Si a usted le vale soltar lo primero que se le ocurre para no quedarse callada en cada nueva rueda de prensa que convoca, sepa que a sus administrados no.
Si quiere que a los gallegos nos conozcan por el mundo como los pirómanos compulsivos de nuestra tierra, va a tener que quemar antes los mil libros sobre nuestras saudades y morriñas, especialmente el de Piñeiro.

La consigna

Sábado, 12 de Agosto, 2006

La consigna es clara y diáfana. Nada que ver con situaciones precedentes, pues ahora hay que salvaguardar a la Xunta como sea.
En esta ocasión, por raro que parezca, las administraciones no son responsables de lo más mínimo. Ni la autonómica, ni la central. Están, como nunca antes, al pie del cañón, con el ojo avizor y la manguera en ristre.
En esta ocasión hay que corregir la trayectoria del proyectil y lanzarlo lo más lejos posible, allí donde no haga ningún daño, porque señores, a ver si nos enteramos, el emperador ZP y sus gobernadores en provincias disfrutan de patente de corso, que para algo son progres y libres de corruptelas. Eso queda para la carcundia.
Ellos estaban tan tranquilos en sus Maretas, cuando de repente, las puertas de Jano desatadas por la furia de los bárbaros se abrieron de par en par anunciando sones de guerra. Una caterva de resentidos sale con velones de sus casas, y al grito de ¡Senón é miña, non é de ninguén! nubla los horizontes en magna pira.
¡Fueron los cristianos!, señala Nerón convencido de que nadie dudará de su palabra. Hay que salvar al Imperio como sea, y de paso, darles un escarmiento a esos palurdos que ignoran sus obligaciones para con la religión imperial y el culto al emperador proponiendo éticas y morales. ¡Ave ZP! y Talgo también.
En el territorio de la Gallaecia, unos luchan contra las llamas y otros contra el miedo a salir quemados. Unos apagan el fuego y otros avivan las llamas. Será muy difícil que nadie finalice el envite sintiéndose ganador. Hasta el pirómano de psiquiatra y diván llorará amargamente la falta de bosques.
Podría ser un buen momento para el regreso de la cordura al monte y a los hombres, pero tampoco conviene hacerse ilusiones. Las heridas que nos estamos causando son de lenta cicatrización y producen costras.