Archivo de Junio, 2006

Franco, de suerte

Viernes, 30 de Junio, 2006

Franco está de suerte. Buena parte de los políticos, historiadores o particulares que seguían utilizándolo como arma arrojadiza para prestigiarse en conductas democráticas y reducirlo al oprobio acaban de perder el argumento, pues jamás podrán repetir que la violencia, el levantamiento, el fascismo y el golpismo sean caminos inadecuados para la conquista de objetivos políticos, para legislar o para alcanzar el poder. ¡Qué jornada para la conspiración! Debería subir al calendario.
Los treinta y un años de resistencia democrática al terrorismo se encaminan al desagüe del vertedero por obra y gracia del pragmatismo, que es la ideología de los amorales.
Franco está de suerte porque ZP se queda sin pólvora para achacarle comportamientos deshonrosos, crímenes horrendos o ideologías totalitarias. ¿Cómo va a hacerlo si le concede a ETA estatuto de igual, capacidad para negociar y representatividad política, sin exigirle siquiera que exhiba un mínimo de arrepentimiento, de acatamiento de la ley, de cumplimiento de penas y de abandono de las prácticas mafiosas? ¡Qué gran fecha para los usurpadores!
Franco está de suerte porque cada vez que la historia revise su golpe, alguien podrá establecer comparaciones y deducir que después de todo, la violencia y el fascismo están en el hombre desde Caín, aunque nunca faltará quien distinga entre el fascista bueno y el malo.
Salvada esa precisión, Franco está de suerte porque por fin se le reconoce el derecho al cuartelazo, al cambio de régimen y a lo que sea menester. Éste es un país libre donde cada uno puede hacer lo que le venga en gana con una pistola en la mano.
Dice Gara que todo estaba pactado desde hace meses. Gracias por la aclaración. El periódico podría haberse estirado un poco más para decirnos con exactitud desde qué fecha exacta estaban todos en el mismo acuerdo. Eso sí que habría sido novedad.

Una peli subversiva

Jueves, 29 de Junio, 2006

Que las víctimas del terrorismo tengan que ir España adelante paseando su horror para ver si reciben la limosna de la comprensión es una de las muchas paradojas de este sonrojante proceso de rendición, dispuesto para hacernos creer que vale la pena aficionarse a la parabellum con el fin de alcanzar objetivos políticos.
Al que realmente era pacífico, cumplidor de la ley y daba la vida por ello, a ése, la risa y el desprecio. Como en los toros, a los mansos los devuelven a corrales.
Ayer fui invitado a compartir un coloquio de la AVT y a presenciar el documental de Iñaki Arteta Trece entre mil, y lo primero que se me ocurrió decir es que estábamos en un acto subversivo, semiclandestino, contestatario… Estábamos viendo una película que contraría y mucho el actual pensamiento del Gobierno; de la misma forma que lo hizo El gran dictador con el de Franco. Ésta se rueda en el 40 y no se estrena en España hasta el 76. Aquélla se inicia en 1960, con la muerte de la niña Begoña Urroz Ibarrola, y es hoy cuando su exhibición se muestra más a contra corriente, más corrosiva.
Fuera de la sala se repiten lamentables espectáculos. Políticos implicados en el cobro de extorsiones, jueces criticados por fijarse demasiado en la ley, espectros del pasado que se levantan de las patas de atrás, jesuitas que se ciscan en la Constitución y masas abonadas al pan y circo… un caldo de cultivo ideal para que el mediocre medre y el esclarecido sucumba.
Eloy Ruiz Cortadi, una de la víctimas presentes ayer, lo explicaba de manera muy gráfica. Un descuidero me roba la cartera, interviene el Gobierno e impone la negociación. El ladrón se queda con el pasaporte, dos tarjetas y unos cuantos billetes. La víctima, con el resto de los billetes, las tarjetas y el DNI. Oiga usted, pero si la cartera era mía. Talante, amigo mío, mucho talante.

La subversiva unidad

Domingo, 18 de Junio, 2006

¿Qué les habrá hecho pensar a los socialistas segovianos que el general Pardo de Santayana se está refiriendo a ellos cuando habla de quienes pretenden romper y dividir España?
Que se sepa, toda la política territorial del PSOE está encaminada a consolidar la argamasa común de la nación española con la promoción de estatutos que hagan compatibles los autogobiernos con la existencia de un Estado Español cada día más próspero, unido y feliz. Eso es lo que vende el señor ZP y lo que hemos creído a pies juntillas.
Cierto que en ese camino de unidad, el Gran Timonel se está encontrando con escollos y dificultades por parte de quienes quieren romper y dividir, personajes a los que Pardo de Santayana alude en su brindis.
El hecho de que algunos socialistas segovianos se hayan visto reflejados en las palabras del militar sólo se explica por razones de mala conciencia, por picarse y comer ajos, o por fallos de carácter técnico en la megafonía del Alcázar.
Puestos en contacto con testigos presenciales en la acueducta ciudad nos han confirmado que los micrófonos funcionaron a la perfección, recogiendo con nitidez la fórmula del brindis, que entró como un cañón a tres cuartas partes de belio en la Sala de Reyes. Con lo cual se cae una de las tres posibles interpretaciones del incidente y nos quedan dos.
Por otra parte, el ex JEME, señor Pardo de Santayana, se apresuró a pedir disculpas al jefe del JEME, es decir, al jejeme, por si sus palabras habían sido mal interpretadas, pues no estaba en su ánimo realizar ninguna crítica al Gobierno en ocasión tan castrense. De todo ello se deduce que los socialistas segovianos son unos precipitados, unos metepatas o unos picajosos.
Y todo porque estaba cercana la fecha en la que se liquida la Constitución del 78 y se declara que en España hay, por lo menos, dos naciones.

El 18 de junio

Sábado, 17 de Junio, 2006

Día de reflexión hasta para los que no votamos mañana. Reflexiono. ¿Se está cocinando algo a nuestras espaldas? Los que no votamos, algunos al menos, tenemos la sensación de que se está decidiendo un cambio importante en nuestras vidas sin que se nos pida oxte ni moxte. Incluso si las novedades van a suponer una mejora, persiste el convencimiento de que un ilusionista nos está escamoteando una carta, que de pasar tantas veces por delante de los ojos acabamos por no verla.
Otros lo tienen más crudo. Boadella, al que consideramos un personaje con cultura suficiente como para superar la media ponderada europea, acaba de pronunciar la frase más terrible de toda la campaña, peor aun que las utilizadas para justificar el matonismo. Dice este ciudadano de Cataluña que “No me siento a gusto en esta tierra, en la que he vivido encantado durante mucho tiempo”. Por muy provocador que haya hablado toda su vida, hasta el punto de no ser invitado ni una sola vez a los platós de TV3 durante le mandato de Pujol, algo muy gordo tiene que estar sucediendo para que Boadella se refiera a Cataluña como si lo estuviese haciendo de la Uganda de Idi Amin Dada.
Tampoco parece una señal de desbordante optimismo político que un señor llamado Carmelo González reclame la educación en castellano para su hija a golpe de huelga de hambre, ni otras perrerías de corte fascistón que informan de lo durita que se está poniendo allí la vida para quienes no se dobleguen al nuevo ritmo vacilón.
Al presidente no se le va de la boca que ahora vamos a ser todos mucho más guapos, mucho más españoles y mucho más catalanes, aunque lo único seguro es esto último. Sus adversarios son más prosaicos. Creen que hoy se da por finalizado el consenso constitucional del 78. Vamos, que en los libros de historia esta fecha del 18 de junio de 2006 se va a estudiar en tonos grises. Fin de la reflexión.

El nivel del discurso

Viernes, 16 de Junio, 2006

Quienes se tengan por nacionalistas de cualquier grado o territorio deberían ser los primeros en protestar cuando la prensa señala que son “grupos de nacionalistas” los que revientan los actos de la campaña catalana, los que pegan, amenazan o intimidan a sus asistentes. ¿Cómo van a ser nacionalistas como yo _ se diría en buena lógica _, unos tipos tan brutos?
Pero no, muy al contrario, sólo se oyen frases que justifican la acción de los violentos; por lo tanto es un milagro que el parte de descalabrados no sea mucho más extenso.
¿Qué se puede esperar de una campaña en la que el partido del presidente de la Generalitat utiliza un lema provocador e insidioso contra otro de los partidos concurrentes? Ahora les pide disculpas a los agredidos, pero olvida que ha sido él el primero en dar el pistoletazo de salida. Los promotores del Sí saben que manejan un consenso tan endeble que su preocupación se centra en los dos grupos minoritarios que lo rechazan, PP y CdeC, quizás para disimular sus propias vergüenzas y para distinguir que el No del partido aparentemente más nacionalista, el de ERC, es otro No. Nada que ver con la campaña del anterior Estatut, nada que ver con una mejora de la situación política.
Esta vez ha sido un traumatismo craneal. Terrorismo de baja intensidad, dicen. Puede ser, pero también de altísimo cinismo. El dicho “quien siembra vientos, recoge tempestades”, tan utilizado estos días, ¿vale también para la II República? ¿Vale para Sadam? ¿O vale sólo para Rajoy y Espada? Cínicos hasta la náusea, todos los que se han plegado a la barbarie de esos matones de barrio metidos a revientamítines, no merecen el título de políticos, ni el de catalanes. Son simples raterillos y descuideros, cuyo mejor máxima aspiración en esta vida difícilmente podrá superar los niveles gastrointestinales, dignos de ser satisfechos, pero no desde la política y el matonismo.

Las camisetas

Jueves, 15 de Junio, 2006

El fútbol ocupa hoy el lugar que antaño se reservaba a los militares, a los aventureros y a los astronautas, quien los tenía. Y un Mundial es la ocasión idónea para manifestarlo. Se suceden gritos de entusiasmo o caras desencajadas de acuerdo a cómo ruede el balón después de escuchar los sendos himnos nacionales. Las banderas ondean en los estadios y en las grandes explanadas donde se concentran multitudes para seguir el partido. El seleccionador permanece en su puesto de mando, como el general en el suyo, siguiendo la batalla a distancia y rodeado de su plana mayor. La victoria es una gesta y la derrota, una humillación. Los goles insuflan pasión patriótica. Pero cuando se encajan es anuncio de retirada y de que nadie estará en el aeropuerto para recibirlos.
No está mal el sucedáneo, porque además de ahorrarnos víctimas, en el envite sólo va el honor y la gloria, pero no las posesiones de ultramar.
Siendo así, no es extraño que cierta prensa vasca y cierta prensa catalana anuncien a los lectores los encuentros de España como “la participación en el Mundial de un combinado nacional del Estado represor”, porque no es deporte lo que ellos ven en estas convocatorias, sino milicia; no es fútbol, sino política. Una guerra a la que están convidadas las naciones del planeta para imitar las viejas degollinas sin necesidad de que se derrame sangre. Y ellos son nación y ellos quieren estar allí, con su bandera y su canesú. ¿A cuento de qué lo primero que se les ocurre es la creación de selecciones nacionales deportivas? Pues eso, para ir a la guerra y lucir colores. Para que la gente salga a la calle tocando el claxon y airee las enseñas como no haría en ninguna otra ocasión así hiciésemos pleno en los Nobel, los Oscar y los Príncipe de Asturias el mismo año.
Hagamos camisetas para todos. ¿Qué nos cuesta? Cataluña es Ucrania y España, la URSS, dicen allí. Ucrania participa, la URSS ni existe y Rusia no está.

La lista de responsables

Miércoles, 14 de Junio, 2006

Es una triste y cruda realidad. Los abanderados del proceso de paz son los primeros en admitir, aplaudir o justificar actos de violencia. Hasta tal punto ha llegado la confrontación política que presumir de demócrata ya no es de buen tono; hoy se presume de nazi redomado.
Rajoy, Acebes, Boadella o Espada, cabezas visibles del no al Estatut, ya saben que discrepar les puede costar puntos de sutura, pero si el político o cualquier ciudadano nunca está libre de cruzarse en su camino con escamots, tonton-macoutes, guerrilleros de Cristo Rey, triples A, manos negras o escuadrones de la muerte, a partir de ahora ha de saber también que en España no encontrará la condena unánime de sus colegas, ni de la prensa, sino que habrá división de opiniones. Unos cuantos serán partidarios de que le partan la cara en el paso de peatones y otros dirán, señores, esto es una vergüenza paleopolítica, o paletopolítica.
Es tan monstruoso lo que se está consiguiendo a pasos agigantados que incluso repugna realizar el análisis de lo acontecido para comprobar con qué facilidad hemos pasado de un proceso que asombró al mundo por su limpieza, a otro que lo está asombrando por su zafiedad.
¿Responsables? Vamos a pensar lo que lo somos todos, cada uno en la medida de sus influencias, cargos y decisiones. Pero seguramente para llegar a ese mea culpa generalizado encontraríamos la negativa a reconocerse culpables de quienes más pueden mejorar la convivencia y menos han hecho por conseguirla. Cada uno de nosotros tendremos a nuestros favoritos en esa lista y si hasta hace unos días todas ellas estarían plagadas de políticos, en las últimas jornadas habrá que añadir también el nombre de aquellos ciudadanos anónimos que se lanzan a las calles huevo en ristre, y muy especialmente, el de aquellas cabeceras periodísticas que lejos de condenar estas actitudes, las aplauden, ríen o alientan en una ceguera propia de ignorantes.

El último Buda

Martes, 13 de Junio, 2006

Cuando los talibanes dinamitaron las estatuas de Buda en Bamiyán por considerarlas contrarias a su ideario religioso, los occidentales nos llevamos las manos a la cabeza para escenificar una de las actitudes más cínicas que imaginarse pueda en el gran teatro del mundo, pues no sólo somos los occidentales los que mayor número de templos, estatuas y símbolos hemos reducido a gravilla a lo largo de la historia, sino que lo seguimos haciendo con una desfachatez mayestática, que convierte a los talibanes en inocentes chiquillos que juegan en la playa a destrozar castillos de arena.
Desde que se dio la primera orden de demolición de Eleusis hasta hoy, el afán de estrago se ha llevado por delante cientos de enclaves, miles de edificios, incontables estatuas e inimaginable cantidad de documentos que sólo ahora comienzan a ponerse en ruinoso catálogo.
Se actuó así por razones políticas y religiosas, como los talibanes, aunque hoy ya son más peligrosas y abundantes las causas motivadas por la especulación y los negocios.
Sin embargo, de vez en cuando prende la chispa censora y escuchamos de nuevo la voz de Constantino que espolea a las masas para que derriben los falsos ídolos, como ocurre esta vez cuando el ministro Alonso advierte muy serio que la estatua de Franco en la Academia General Militar de Zaragoza es… ¡inconstitucional! ¡Tómate lo que quieras! ¿Y cómo no nos habíamos dado cuenta antes? ¡Menudo disgusto nos hemos llevado! ¡Con lo escrupulosos que somos en todo lo que a la Constitución concierne!
Pues nada, que llamen a Otegi y que se la cargue de un zambombazo antes de que la vea un niño y tenga que confesarse. Más vale ser un poco talibán que luego lamentarlo. Si hubiésemos hecho lo mismo con San Lorenzo de El Escorial hoy no tendríamos tantos recuerdos de Felipe II, que era un facha redomado como la copa de un Pino pinaster.

Vuelven los tonton-macoutes

Lunes, 12 de Junio, 2006

Montilla cree sus criterios políticos son excelsos, sublimes, incólumes, paradigmáticos, gloriosos y eminentes. Debido a ello, cree también que quien no los comparta merece la reprobación, el insulto y el altercado. El reduccionismo tiene antecedentes por todos los lados. Diocleciano, Stalin, Hitler, Tomás de Torquemada, Arana, Franco y Sadam Hussein pensaban lo mismo. También ellos estaban convencidos de que quien no coincidiese con su manera de interpretar el mundo podía ser pasado por la piedra con toda razón y justicia. Lo que les diferencia de Montilla es que ninguno de los citados presumía de demócrata. Eran dictadores, salvadores, iluminados, tiranos o padrecitos universales, lo cual ayuda mucho a saber con quién se juega uno los cuartos, porque cuando un tipejo de ésos alcanza el poder sólo te quedan tres opciones; a saber, meterte en la cueva, fichar por su banda o correr delante de los grises. Si por el contrario se presenta como demócrata, te confías; que es lo que les pasó a Arcadi Espada y a Mariano Rajoy, que no sólo les zurraron la badana, sino que además el señor Montilla ha dicho que les está bien empleado, por pensar de forma distinta que la suya.
Y claro, a la vista de que el charnego _ Maragall dixit _, quiere hacer méritos de barretinaje repartiendo camisas pardas entre las masas enardecidas, a los hostiferados no se les ocurre mejor estrategia que ocultar sus hojas de ruta, para que nadie sepa en qué ciudades van a actuar, ni cuándo va a ser el show. Así no les dan tiempo a preparar el boicot.
Ideal de la muerte. Nos van a dar el premio a la mejor democracia clandestina del orbe. Aquí se puede decir de todo, siempre y cuando no lo anuncies antes en la prensa, porque vienen los tonton-macoutes, te revientan el acto y encima se llevan el aplauso del señor ministro.
Pues nada, alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar.

La paz en proceso

Domingo, 11 de Junio, 2006

Algo se ha debido perder en el camino que existe entre las expresiones “proceso de paz” y “no hay terrorismo”, porque si no, no se entiende. Ambos conceptos son gratos al Gobierno, que los repite gustoso hasta cuando habla de la sequía, verbigracia: “Dentro del proceso de paz, a lo mejor hay cortes de agua en octubre”. O también: “El Mundial de Fútbol se celebra en paralelo al proceso de paz”. O cuando se les llama por teléfono: “El presidente no se puede poner porque está en proceso de paz”. Pues muy bien, que la procesen cuanto antes y hacemos un desfile llevando los claveles calados en las parabellum Castellana abajo.
Ocurre que ahora se añade esa otra consigna que reza así: “No se me manifiesten contra el terrorismo, porque ya no hay terrorismo”. Hombre, pues una de dos, puesto que si de verdad no lo hay, ¿a qué viene lo del proceso y lo de la paz?
Que la manifestación de las víctimas no cuenta con las simpatías del Gobierno no supone ninguna novedad. El derecho de manifestación estaba pensado para que lo usase la izquierda, pero eso de que se junten multitudes contra un presidente socialista es antinatural. La de cosas que les han dicho a los peripatéticos de la AVT. Desde ser contados con exactitud cartesiana _ dice la Delegación del Gobierno que hubo 242.923 personas _, hasta ser llamados derecha nostálgica, manipulados, o como dice Otegi, manifiestamente incapacitados para razonar. Quienes así hablan no dudarían en quemar la obra completa de Valle-Inclán por sus simpatías carlistas.
Estamos inmersos en un proceso de paz dentro de un país en el que no hay terrorismo. Suena lo mismo que la invasión de un territorio en el que no hay armas de destrucción masiva. ¿Será que cuando llegas al poder te inoculan un microbio que va devorándote las neuronas poco a poco y a las dos horas eres capaz de decir lo contrario de lo que has dicho?