Archivo de Febrero, 2006

Alto el fuego

Jueves, 16 de Febrero, 2006

No ha de ser fácil encontrar una opinión contraria a la desaparición de ETA, ni siquiera en su propio entorno, por cuanto la organización nace con fecha de caducidad, fijada para el momento en que se cumplan objetivos. Mucho más sencillo es encontrar gente reacia a esa desaparición si es a cambio de que se alcancen dichos objetivos y se reconozca la utilidad de la violencia como camino de perfección.
El principio del comienzo del inicio del fin tiene por lo tanto dos lecturas. Una, tremendamente positiva, que ha de alegrar a todo bien nacido, y otra, de satisfacción contenida hasta saber exactamente qué es lo que está dispuesta a dar a cambio la legalidad.
En lo que se ha filtrado estos días hay un poco de todo, como si fuese la primera dosis de un medicamento de amplio espectro que el enfermo debe conocer por etapas, para que no se asuste.
Lo primero que llama la atención es la terminología empleada. Al concepto ya acuñado de “proceso de paz” se le añade ahora otro, también muy militar, de “alto el fuego”, que refuerza la validez y justificación de que existan dos contendientes que luchan con las mismas armas en el campo de batalla. Que se sepa, salvo en el malhadado periodo del GAL, aquí sólo hubo unas instituciones respaldadas por toda la legitimidad que fueron atacadas desde la delincuencia. Ahora bien, si hay que revisar esos conceptos, que nos lo expliquen, porque más de uno estaría dispuesto a prescindir de unas cuantas leyes para hacer de su capa un sayo baquero.
Destaca también la precisión de que ETA acate la voluntad de las fuerzas políticas vascas, como si la mención a la ley estuviese mal vista, o como si ese acuerdo de las organizaciones vascas pudiese estar por encima de la ley y ser más vinculante que ésta.
En cuanto a la formación de dos mesas para discutir de presos y de un nuevo marco jurídico para Eukadi, tiempo habrá para conocerlas.

Canción de guerra

Miércoles, 15 de Febrero, 2006

Cada vez que un personaje se refiere a ese “horizonte de paz” que nos aguarda, temo que suenen las sirenas y corramos en tropel a los refugios hasta que pase el bombardeo. ¡Ay, doña Virtudes! ¿Cuándo vendrá el horizonte de paz?, suspira el vecino de doña Virtudes, acurrucado en la plaza que corresponde al 5º-B dentro del susodicho refugio.
La paz, considerada así, como un futurible deseable, es una excelente coartada política para moverse en el campo de la indefinición, pues su consecución lo justifica todo, hasta la guerra. Bush está en guerra porque quiere la paz y ZP está de rebajas, porque también la quiere.
Antes de conseguir que la pax romana durase tres largos siglos, Augusto tuvo que acabar con las guerras cántabras, y Franco presumía de “25 años de paz” cuando los españolitos más osados le corregían diciendo: “serán de paziencia…”
El eslogan franquista causó graves males. ZP no presume de 31 años de paz democrática, sino que se limita a ofrecernos un horizonte de paz, pero de paz de la buena, cuando los terroristas de todos los pelajes, imperialistas irreductibles, talibanes de sacristía y talibanes de mezquita se junten en las llanuras de los Campos Cataláunicos y cogidos de las manos se arranquen con la sardana de La Santa Espina, antes de darse un fuerte y emocionado abrazo interminable. Éste es el horizonte de paz que os prometía, ¿veis qué bien?
Chachi, chachi, diremos todos los que asistamos al acto retransmitido por Eurovisión. ¿O será Al Jazeera quien lo televise? Los ejércitos se disolverán, las ONGs se reconvertirán en Boy Scouts y los terroristas, inmersos en un mar de lágrimas, entonarán Stille nacht, heilige nacht, o sea, Noche de Paz.
El horizonte de paz nos aguarda. Hoy, por si usted no se había enterado, estamos en guerra, que es su antónimo, lo contrario; aunque a usted le parezca que lo contrario de Paz es Zap.

Fin del Comisionado

Martes, 14 de Febrero, 2006

Peces-Barba anuncia que dejará de ser Alto Comisionado después del verano y que el Gobierno ya lo sabe. Es decir, calculando a la baja, lleva ya un mes con la decisión tomada y si tenemos en cuenta que su nombramiento se produce en diciembre de 2004, concluiremos que bastó un año para desinflarse.
Sabe que no podrá decir eso tan bonito de que se va con la satisfacción del deber cumplido, ni siquiera que fueron unos años de fructífero trabajo, pero en su descargo siempre podrá argumentar que lo sacaron a bailar en el turno de una orquesta sin ritmo, en uno de esos momentos en los que ni el mejor de los bailarines es capaz de moverse con soltura porque nadie le marca bien los tiempos.
Buena muestra del desastre es el día en el que anuncia su abandono, la víspera de su intervención en el III Congreso Internacional de Víctimas, cuando más fuertes son las voces en contra de la negociación y más insiste el Gobierno en escenificarla. No cuesta trabajo imaginar que su papel en medio de ambos barullos ha de ser de constante frustración e incomodidad. Si hoy se sentase en el congreso acompañado del presidente del Gobierno y juntos escuchasen las penas y los anhelos del colectivo, podría seguir en el cargo ad kalendas graecas. Pero si eso ocurriese, también sería la demostración palpable de que su oficio carece del sentido para que el fue creado. ZP quería un intermediario entre el Gobierno y las víctimas, consciente de que las relaciones no iban a ser buenas ni por el forro. Con un apagafuegos interpuesto, se vería la supuesta buena voluntad del ejecutivo, y éste se dedicaría por su cuenta a cambiar cromos con los asesinos.
Pero la farsa ha llegado a su fin cuando más necesidad tiene el pillo de ella. La marcha de Peces-Barba es una fatal noticia para el presidente, pero éste podría hacer de la necesidad virtud, no nombrar sustituto y comisionarse él en la tarea. Por utopías que no quede.

Preguntas veladas

Domingo, 12 de Febrero, 2006

No es ningún chiste, aunque tiene todos los ingredientes para serlo. Vamos a ver cómo se lo contamos, porque luego dirán que hacemos caricaturas, cuando en realidad se trata de un recorrido descriptivo a través de la vida misma.
El caso es que la Federación Española de Entidades Religiosas Islámicas (FEERI) solicitó de la benevolente administración de este país _ representada por su directora general de Asuntos Religiosos, Mercedes Rico _, que a las mujeres usuarias de velo, obligatorio o voluntario, les sea concedido permiso para posar con él puesto cuando hayan de fotografiarse con el fin de cumplimentar los requisitos exigidos por los distintos documentos oficiales, Identidad, Pasaporte, Permiso de Conducir… Y hasta ahí les podemos leer.
¿A ustedes qué les parece? ¿Ha de imponerse ese criterio religioso por encima del que obliga a todos los ciudadanos a figurar con las facciones de su rostro en las fotos de un carné oficial? ¿Y si no se les exigiese a ellas… por qué a los demás sí? ¿Deberán posar también con velo cuando se les cubra una ficha policial si son detenidas, Alá no lo quiera?
Vamos a ir un poco más allá con las preguntas: ¿Se lo permiten allí donde su religión es mayoritaria? Y en caso de permitírselo, ¿para que les vale la fotografía de un trozo de tela con una ventanita que apenas permite adivinar los ojos? ¿O es que la mujer no puede cambiar de velo hasta que caduque el carné? Y sobre todo ¿cuándo caduca ese documento? ¿cuándo se rasgue el velo del templo?
Pero no hay que preocuparse. Todo en esta vida tiene solución, menos la muerte. Las nuevas tecnologías traerán consigo el carné microchip, con detallada información sobre genes, glóbulos rojos y grados de soplillo en las orejas. Entonces la fotografía se revelará obsoleta y todos podremos lucir los velos que nos plazcan, o incluso hacernos la foto detrás de un biombo. Sólo es cuestión de tiempo.

Viñetas apócrifas

Sábado, 11 de Febrero, 2006

Occidente es malo por naturaleza, nos insulta y ofende; el demonio inspira su sistema de libertades en contra de nuestra fe y verdad. Ellos son el Lado Oscuro; nosotros, la Piña Colada. Ergo, ha llegado la hora del castigo. Debemos demostrarle con furia divina nuestro desprecio a su frivolidad.
Éste es el espíritu de lo que acordaron los cincuenta y tantos líderes árabes reunidos en La Meca durante el pasado mes de diciembre. Y para que el fuego purificador arda con más fuerza a las puertas de las embajadas, uno de los presentes decide incorporar tres nuevas imágenes, una viñeta y dos fotografías que no figuran en el paquete danés: un Mahoma con cuernos acusado de pedófilo cuyo autor puede rondar los 12 años, un supuesto árabe con una careta de morros de cerdo y un creyente sodomizado por un perro mientras reza en el suelo. Ahora sí que se notan mucho mejor las ofensas, aunque el señor de la careta sea un francés en un concurso de chillidos y sus compañeras apócrifas hayan salido de vaya usted a saber dónde.
Las tres vienen a recalcar los contornos de un dibujo borroso para que a nadie le quepa la menor duda sobre la calaña de esos tipejos despreciables que son los europeos y el resto de infieles occidentales. Dicho lo cual, sólo nos resta soplar levemente sobre las brasas y pronto se avivará una espléndida llama que señale con claridad quiénes son los elegidos y quiénes los réprobos, especialmente si tenemos en cuenta que siempre nos encontraremos con algún compañero de viaje despistado, que aproveche la ocasión para hacer méritos en pro del aliancismo.
No es necesario que se posicione abiertamente a favor de nuestra causa. Basta que dude, que les haga reflexionar sobre el bien y el mal. Basta que resquebraje con una cuña el edificio en el que se sustentan, como en las Torres Gemelas. No será difícil. Nunca falta un roto para un descosido. Las viñetas apócrifas harán el resto.

El CAC y la carta

Viernes, 10 de Febrero, 2006

España le está dando más trabajo al Comité Mundial de la Libertad de Prensa (WPFC) que el resto de Europa junta. Este tipo de cosas suceden cuando llegan al poder personas ignorantes, inseguras o mesiánicas. Fatuos por defecto, o soberbios por exceso, capaces de poner en duda la sociedad que reciben y a la que tratan de reorganizar, pensando que hasta su llegada se ha hecho todo muy mal.
Dos temas son los que merecen la atención del WPFC, la creación del Consejo Audiovisual de Cataluña y la carta firmada por ZP y Erdogan con ocasión del conflicto caricaturesco. En el primer caso está claro que se trata de un organismo encargado de favorecer la implantación del pensamiento único y que distingue dos tipos de catalanes. El catalán bueno, de acendradas ideas nacionalistas, y el catalán malo, liberal, internacionalista, capaz de escribir una novela en castellano y de capaz de mirar más allá de la Terra Alta de Gandesa y seguir viendo paisaje. El CAC no le gusta al WPFC de la misma forma que el WPFC no le gusta al CAC. Son instituciones que se repelen porque se basan en principios contrapuestos: la información en libertad y la información teledirigida.
Y ahora viene la carta de marras. Una carta crítica, pero complaciente con las airadas respuestas islamistas. Una carta complaciente con Europa, pero crítica con los principios en los que se sustenta. Quizás sus firmantes pensaron que moviéndose en ese terreno de la doble moral, con baile de agua a diestra y siniestra, iban a alcanzar el aplauso y la bendición de la Alianza de Civilizaciones, pero se equivocan de hoz y coz si dicha alianza exige una bajada de pantalones o el reconocimiento de que Occidente necesita desenterrar organismos para la censura o el control de las opiniones que puedan molestar a la otra parte, pues son ellos los que deben acostumbrarse a que estas cosas son propias del género humano, como los colores.

Mochuelos y olivos

Jueves, 9 de Febrero, 2006

Los papeles de Salamanca han abierto la espita de la recolocación, por lo que se avecinan jornadas de trapisonda, a tono con las que ya vivimos en los últimos tiempos.
Al Archivo de la Guerra Civil de Salamanca le quedan dos telediarios, porque una vez satisfecho el capricho catalán, se van a ir las 260 cajas del capricho vasco y así hasta que no queden más que los anaqueles y el Capricho Español, que por supuesto, enviaremos encantados a los herederos de Rimsky-Korsakov en Nóvgorod. Vamos, que si está pensando en montar un negocio, le recomendamos encarecidamente la rama del transporte de mercancías.
La ministra Calvo, que es muy cartesiana, aunque no sepa lo que significa, ha encontrado el quid para ordenar España como se hace en cualquier domicilio: los zapatos, al zapatero; los cuchillos, al cuchillero; los platos, al platero…, no, perdón, al aparador.
Así, la Dama de Elche irá a Elche, la bicha de Balazote, a Balazote; la rendición de Breda, a Breda y el Gernika, para qué contar. Esto va a ser una delicia, con tanto trajín, tanto museo vacío y tanto museo por inaugurar. Que se sepa, ninguna de las piezas que contiene el Museo Arqueológico Nacional estuvo originalmente allí, entre otras razones, porque no se había construido el edificio. De ese hecho deducimos que el tinglado existente hoy en Serrano se quedará reducido a la sección de Egipto, a no ser que la ministra se empeñe en lo contrario y haya que meter las momias otra vez en sus pirámides y mastabas respectivas. Podría quedar un local precioso para el Museo de la Paz y llenarlo todo de palomas. Palomas que hayan nacido allí, claro, porque si no habrá que trasladarlas a sus palomares de origen.
Con los ciudadanos podíamos hacer algo semejante. ¿Usted de dónde viene siendo? ¿De Valladolid? Pues a Valladolid. No bueno, la verdad es me crié en León. Uuuuy. No empecemos con tiquismiquis.

El holocausto en cómic

Miércoles, 8 de Febrero, 2006

Mira tú por dónde a los nazionalsocialistas les ha nacido un valedor ante la historia… en Irán. Después de rumiarlo unos cuantos días, un periódico ultraderechista ha decidido que la mejor respuesta al concurso de caricaturas sobre Mahoma es convocar otro para ridiculizar el holocausto judío, como diciendo, se van a enterar ustedes de lo que es una broma.
Dentro de la cruel caricatura con que se dibuja la actualidad, la iniciativa del diario iraní tiene aspectos muy saludables. Por ejemplo, no incita a sus lectores para que invadan embajadas, sino para que compren plumillas y tinta china. No los adormece con fanáticas letanías, sino que los anima a que se estrujen las meninges y hagan un ejercicio de humor, algo que se nos antoja muy provechoso para relativizar las ideas en cualquier parte del mundo.
El resultado del concurso puede ser una magnífica muestra de humor negro, de humor liberador, sublime y elevado, como lo define uno de sus más famosos antólogos, el francés André Breton. No es de imaginar que la comunidad judía, ni mucho menos el resto de occidentales, se lancen contra las embajadas árabes al conocer el resultado del concurso por muy hirientes que sean las viñetas, ni por muy guapo que salga en ellas Hitler.
Es una locura sin sentido, una absurda venganza, pensarán algunos. Quizás, pero si con las locuras somos capaces de crear, y no de destruir, se habrá rendido homenaje a la porción espiritual del hombre, en detrimento de la bestia. Por eso, y sólo por eso, la convocatoria del concurso iraní se presenta como una de las mejores noticias surgidas en los últimos años de aquel entorno. Quien sabe si tras ese certamen convocan otro para premiar el mejor cómic sobre las andanzas de los ayatollahs y poco a poco comprueban que hay mil ángulos desde los que observar a la mónada primigenia, aunque ésta, por mucho que la vistan, mónada se quede.

Las dos varas

Martes, 7 de Febrero, 2006

Maravilla la exquisita sensibilidad con que se tratan ciertas actitudes relacionadas con la violencia, precisamente por parte de aquéllos que más interés demuestran en presentarse como los grandes valedores del pacifismo como valor incuestionable de la civilización. Lo mismo se repite cuando se aborda el respeto hacia las creencias religiosas, el uso del lenguaje escatológico o la simple exposición de las ideas.
Siempre hubo dos varas de medir, pero ahora son intercambiables. La larga, que se aplica cuando conviene, y la corta, reservada en exclusiva para el adversario político.
El asalto a las embajadas se ha visto favorecido por la aplicación de la vara larga, incluso por parte de países que han decidido sentarse juntos y formar la UE por estar convencidos de que comparten los mismos ideales. La U de unidad ha brillado por su ausencia y lo que debería haber sido una respuesta conjunta, firme y solidaria dio paso a una meliflua y variopinta reacción repleta de mala conciencia, que en el caso de ZP y Erdogan deja en el aire la posible justificación del uso de la violencia, porque las caricaturas son “rechazables desde el punto de vista moral y político”.
¿Qué han querido decir, señores presidentes? ¿Acaso que debemos revisar uno de los pilares de la civilización occidental y retomar el camino de la censura? ¿Acaso me dan permiso para volar la Audiencia Nacional si me siento contrariado, molesto o insultado por alguna de sus resoluciones? ¿Dónde está una condena firme y sin fisuras de lo que a todas luces es el triunfo de la barbarie?
Habíamos quedado que la fuerza no daba la razón y que incluso, en caso de tenerla, la quitaba. Quizás hoy la doctrina haya variado para que los Troitiños, Pakitos y Parot muden su estatus de asesinos al padres de la patria. Esas cosas se avisan con tiempo para que al ciudadano no le pillen con el paso cambiado. Como dice Carod, ¡pena de no tener un puñado de bombistas!

Oda a Pepe

Lunes, 6 de Febrero, 2006

Tal como están las cosas, la victoria de Pepe y del Lado Oscuro, ya saben dónde, constituye toda una lección de urbanidad pronunciada en el altar televisivo que venía siendo utilizado para impartir escuela de chabacanería y zafiedad.
Vamos a exagerar un poco más para decir ese 88 por ciento de votantes que eligieron a Pepe como ganador supone un soplo de aire fresco que nos reconcilia con el género humano.
¡Toma castaña! ¿Tanto como eso, señor columnista o columnero?
Pues sí, tanto como eso, o un poco más, porque la Piña Colada a combatir despliega sus garras en docenas de programas y miles de horas de emisión, de ahí el valor que supone verlos enfrentados a una persona normal y corriente, que se limita a construir bien las frases gramaticales, que aborda las situaciones con tranquilidad y mesura _ casi siempre _, y que procura rodearse de una capa de fino humor que todo lo relativiza y lo disuelve. De fanáticos ya andamos sobrados en otros campos.
El caso de Pepe y su arrollador éxito podría suponer la vuelta a la televisión de aquellas personas que tienen algo que contar y enseñar, desplazadas en los últimos tiempos por freakys estentóreos, izas oligoneuronales y súcubos camanduleros. Pepe no es Platón, ni falta que le hace para destacar en el magma de la ortopédica petulancia. Eso ha quedado plenamente reconocido por los seguidores del popular concurso. Quién sabe si en la próxima hornada de desconocidos que se seleccionan para entrar en esa fábrica de famosos se eleva el porcentajes de pepes hasta un cincuenta por ciento, por lo menos, y así los espectadores tienen ocasión de fijarse en conductas que demuestran un buen aprovechamiento de las enseñanzas que toda guardería infantil que se precie debe impartir.
Enhorabuena a los pepistas, que se revelan mayoritarios, y ánimo a los piñacoladistas, porque de todo se aprende en esta vida.