Archivo de Noviembre, 2005

Fin del paritario

Domingo, 20 de Noviembre, 2005

Muy mal tiene que vérselas ZP para haber creado un núcleo duro no paritario dentro de su Gobierno absolutamente equilibrado de sexos. Leo quiénes lo van a formar. Hay seis chicos (ZP, Solbes, Moraleda, Blanco, Rubalcaba y Serrano), y una sola chica (De la Vega). ¿Será que los núcleos duros, por definición, son cosa de hombres, como Soberano? ¿Será que se acabaron las coñas marineras?
A pesar de ese carácter machote, o quizás por ello, el núcleo los cogió a todos en bragas. Después del Consejo del viernes la vicepresidenta explicó al personal con mucha calma que el ejercicio de gobernar desgasta, que las encuestas se vuelven lanzas y que ellos son como Caperucita Roja, víctimas de la Campaña Feroz. Pero añadió que todo eso no le preocupaba pues eran circunstancias inherentes al cargo. ¿Ah, no? Pues toma núcleo duro, que es una especie de crisis ministerial encubierta para frenar el deterioro.
Gobernar desgasta. Claro, como todo lo que se hace desde el nacimiento, comenzando por el dedo que se chupa con fruición; pero aquí también hay escalas. Están los desgastes por roces, los cepillados por frotamiento y los lijados a la piedra. Señale el lector qué nivel le corresponde al actual gabinete.
El primer objetivo del núcleo será convencernos de que se abre una nueva etapa en la que los ministros van a estar atados en corto, y salvado el escollo del estatuto catalán con importantes modificaciones, al ciudadano sólo le llegarán las excelencias de la política económica y social, con lo cual la popularidad del presidente renacerá de sus cenizas, la legislatura entrará en mares de bonanza y las elecciones se enfrontarán con la tranquilidad del deber cumplido.
Es un antes y un después, el paso del Ecuador, la era paritaria y los años duros, el talante y la logia. Algo hay que hacer después de este “deprisa, deprisa” que tanto deteriora. Se acabó el paritario y comienza el núcleo duro. Pues a ver lo que dura duro.

Tres horas del 20-N

Sábado, 19 de Noviembre, 2005

Madrid, 20-N de 1975. Son las cinco y media de la mañana y el redactor jefe quiere tener sobre su mesa antes de las ocho una noticia arreportajada que se titule, más o menos, “Primeras horas sin Franco”. El redactor jefe es Manolo Mora; el currinche, quien suscribe. Salgo de Ayala 5 sin rumbo preciso. Las paradas de autobuses de la Castellana comienzan a llenarse de trabajadores. Muchos llevan el almuerzo en tarteras y algunos, pocos, se acercan un transistor a la oreja. Ese transistor y esa oreja son la única nota distintiva de aquella fría madrugada para desesperación del periodista. No es que esperase ver gente descorchando cava, pero no sé, algo más movido que sirviese para contar.
Me acerco a un hombre con cara de desayuno. “Perdone, ¿sabe que se ha muerto Franco?”
_Sí _ me contesta sin mudar su anodina expresión _ ¿Y qué?
Menudo chasco. Cómo le digo yo a Mora que la gente reacciona con un ¿y qué? Los vagones del metro funcionan normalmente y sus usuarios mantienen el silencio habitual. Llegan los primeros empleados a los bancos. Abren los kioscos. “¿Qué? Hoy se venderá bien la prensa”.
_Como quiere que lo sepa, si acabo de abrir.
Son las siete. Vuelvo a la redacción. Hay que escribir todo esto tan interesante antes de las ocho. Mora se interesa por mi paseo. ¿Qué tal?
_Estupendo, te va a gustar.
Llamo a unos cuantos personajillos para saber qué están haciendo. Para colmo, a la mayoría los saco de la cama y les informo del deceso. Adiós Pulitzer. En media hora redacto dos folios en los que la nada se convierte en noticia. Lo compruebo al día siguiente, porque muchos periódicos la recogen sin cambiar el título: “Primeras horas sin Franco”.
En el reportaje de Victoria Prego que emitió Antena 3 un médico recuerda que unos días antes Franco le había dicho: “¿Y qué importancia tiene que me muera yo?” Al oírlo le encuentro sentido a aquella noticia del 20-N de 1975.

Interpretaciones

Viernes, 18 de Noviembre, 2005

La lectura de las lecturas que se hacen del sondeo del CIS demuestra la infinita capacidad del hombre por ver lo que quiere ver y nada más. Siendo así, nos ahorramos cualquier interpretación del mismo, porque sólo vemos unos números detrás de otros.
Trasladado este peculiar y maravilloso subjetivismo humano al mundo animal supondría el fin de muchas especies. Piensen en dos leonas cazadoras que se agazapan tras unos arbustos en la sabana. “Mira _le dice una a la otra_, por allí viene una linda gacela. Zampémonosla”. Y la segunda le replica: “¿Pero qué dices de gacela?… ¡si es un cocodrilo!” Y entre que es o no es, la presa se pierde en la inmensidad del Ngorongoro. Afortunadamente para las leonas eso no ocurre. Donde hay una gacela, hay una gacela y punto.
Al hombre le es dado interpretar, juzgar y opinar. Gracias a ello nos aburrimos menos, aunque nos equivoquemos más. Por ejemplo, acaban de detener al historiador británico David Irving por negar el Holocausto, lo que supone una de las noticias más alucinantes desde que llovió un quintal de ranas sobre el Sahara.
Otra de subjetivismo. Según el ministro francés de Empleo, Gérard Larcher, la poligamia es una de las causas principales de los disturbios en su país. Ni ghettos, ni pobreza, ni yihad. Poligamia. Bueno, pues si él lo dice, sus razones tendrá.
De labios de un párroco dado al libre pensamiento interpretativo se cuelga esta sublime cita etimológica: “¡Divina magnificencia de la Iglesia!, que de dos palabras profanas hace una sagrada: taberna…culo”. Pues ve a decirle que no.
De modo que nada hay que nos impida leer el sondeo del CIS como nos venga en gana; incluso se podría asegurar que de sus resultados se desprende que Recaredo sale muy bien valorado, que vamos a ganar el Mundial de Alemania y que el holocausto existió, pero sólo la puntita.

Treinta años, señores

Jueves, 17 de Noviembre, 2005

A medida que se acerca el 20-N las páginas se llenan de francófobos y francófilos; sin que sepamos con exactitud si se debe a un trauma patológico por matar al padre, o por una incapacidad práctica de lanzar la vista hacia el futuro. Se ve que algunos aun necesitan a Franco para sentirse buenos, de la misma forma que Dios necesita al Demonio para brillar, tal como exige la etimología del sustantivo.
Una cosa es que Pío Moa se enzarce con el resto de los historiadores por demostrar hasta dónde Franco era el diablo y hasta dónde lo fueron Azaña y Largo Caballero, y otra muy distinta es que no sólo los historiadores, sino también los hombres de acción tengan el ojo puesto en el treinta aniversario de su muerte, como si nos hubiésemos cogido un punto del jersey en esa fecha, y a medida que más nos separamos de ella, menos jersey nos queda.
Mercedes Milá se indigna porque todavía queden franquistas. ¡Mujer! Si tenemos un rojo en la Moncloa, necesita de ellos para justificarse. O al revés. El caso es abundar en los dos bandos, una rabia que parecía acabada con la muerte del perro. ¿Se puede decir perro a estas horas?
Permítanme que ejerza de abuelo Cebolleta unas cuantas líneas. Recuerdo que en aquellos lejanos días de noviembre, durante las guardias periodísticas delante del Palacio del Pardo y en La Paz, los colegas matábamos el tiempo de inactividad con cartas y cháchara. Estábamos deseando darle carpetazo al trámite mortuorio para escribir sobre la democracia que se adivinaba y sobre otros asuntos que se presentaban apasionantes. Si en aquel momento nos adelantan que llegado el treinta aniversario de las heces en forma de melena, la prensa iba a reflejar con tanta exactitud los demonios familiares de Franco, a quienes nos tienen que sacar de la residencia sanitaria con las patas por delante es a nosotros. Se ve que éramos muy jóvenes e inexpertos.

La filosofía es fácil

Miércoles, 16 de Noviembre, 2005

Querido lector, le voy a dar una buena noticia que sin duda le alegrará este día novembrino o novembrés. Probablemente considera que su actividad intelectual es más bien mediocre; vamos, que roza la media y acaricia el percentil; que jamás lo convocarían para participar en un seminario sobre el círculo de Viena frente al positivismo de Comte, y que sus ideas sólo le sirven para ir tirando.
Bueno, pues sepa que está muy equivocado, porque como mínimo, usted es un filósofo de tomo y lomo. ¿Quiere pruebas? Aquí las tiene.
Parece un chiste, pero no lo es. La Fundación por la Libertad, presidida por Nicolás Redondo Terreros, reúne a un vasco, a un catalán y a un gallego para hablar sobre el estatut. El papel de vasco le corresponde al filósofo Fernando Savater, catedrático, novelista, premio Nacional de Ensayo y coautor, entre otras muchas obras, de la Gran Enciclopedia de España. En determinado momento del coloquio, el invitado manifiesta que “La idea de España me la sopla y me la suda”. Una frase sencilla, fresca y natural, al alcance de todos los españoles, que de ese modo nos reivindicamos, como él, en los más altos niveles del pensamiento y la facundia. ¡Faltaría más!
A partir de hoy ya puede pasear tranquilamente por cualquier calle sin temor a que una televisión le encueste sobre un tema que no domine. Usted es un filósofo y como tal se enfrentará sin miedo a las preguntas de los periodistas. Si le interrogan: “¿Qué opina de la bipolarización de la eurozona?” Usted contesta: “Pues mire, la bipolarización me la sopla, y la eurozona me la suda”. Dicho lo cual proseguirá tranquilamente su paseo hasta la hora del telediario, espacio en el que verá reflejadas sus interesantes reflexiones.
Como muy bien dijo Aristarco de Samos, “la idea del Peloponeso me la estruja y me la refanfinfla”.

La recuperación

Martes, 15 de Noviembre, 2005

Ante la pasividad del Gobierno en sus compromisos, los socios catalanes van a presentar pasado mañana una propuesta de ley para activar la recuperación y fomento de la memoria y la cultura democráticas.
La iniciativa tiene varias vertientes. Por un lado, la revisión de las sentencias judiciales dictadas en el franquismo y de los archivos militares, la compensación económica a las víctimas, la restitución de bienes incautados a la masonería, y la devolución de lo requisado a las instituciones republicanas, entre otras medidas.
Por otra, la transformación y/o eliminación de simbologías y callejeros franquistas, con especial miramiento hacia el Valle de los Caídos.
Como es fácil deducir de este somero resumen, la iniciativa no es moco de pavo y su complejidad deja chiquita la de la reforma de la educación. Constantino aprobó algo parecido el año 324 contra los símbolos paganos y se pasaron seis siglos demoliendo piedras. Ahora estamos arrepentidos, pero no vale de nada.
Pero aparte de la complejidad, lo primero que llama la atención es que esta recuperación histórica se ciña única y exclusivamente a un período determinado y a un único responsable, como si los acontecimientos anteriores al 36 hubiesen caducado en virtud a una extraña ley que los recuperadores se sacan de la manga. Es cierto, la complejidad sería mayúscula si añadimos la quema de conventos, las desamortizaciones de Godot, Mendizábal y Madoz y las expropiaciones forzosas de Gelmírez, pero puestos a recuperar memoria, a más de uno le gustaría saber quién le escamoteó su historia y cómo.
Por eso, como aun estamos a tiempo antes del viernes, anímense a ampliar el ámbito de la recuperación, aunque sólo sea hasta los albores del siglo XX.
Sólo son 36 años más y la cuenta iba a quedar mucho más redondita.

Quemarlo todo

Lunes, 14 de Noviembre, 2005

La extensión hacia otros países del conflicto que arrancó hace 18 días en la periferia de París desmorona cualquier intento de explicación a la francesa y obliga a planteamientos, como mínimo, a la europea. Aunque la verdad es que todavía estamos lejos de alcanzar una interpretación correcta y satisfactoria para dar respuesta a todo ello, entre otras razones porque el vandalismo, la protesta, la algarada o lo que sea, no tiene portavoces, ni se ha dirigido al poder de manera expresa en pos de alguna reivindicación, que no sea su odio hacia el parque automovilístico.
Chirac, que se sentó con veinte de ellos, entiende que ha de ofrecer inversiones y mejoras sociales, pero no deja de ser una suposición de parte. La convocatoria que este fin de semana llevó las noches incendiarias hasta Bruselas sólo animaba a “romperlo y quemarlo todo”, es decir, resplandece en la revuelta el ánimo destructivo, pero no se descubren las reivindicaciones, ni un objetivo a construir distinto del que las ciudades ardan por los cuatro costados.
Varios comentaristas españoles han arriesgado su visión personal para explicar que los incendiarios no enseñen sus cartas porque se trata de un llamamiento de yihad menor, esto es, una convocatoria de ese difuso concepto de lucha que preconiza el Islam a favor de su fe, y que unos traducen como una autorización para utilizar todo tipo de violencia, y otros prefieren pensar que el mandato no va más allá de exigir un esfuerzo individual y pacífico.
La yihad cristiana, considerada como la defensa de la fe sin límite en los métodos, movió a las cruzadas y a los autos de fe, así que tampoco estamos hablando de un fenómeno exclusivo. Si acaso, anacrónico.
A la espera de mayores abundamientos, la teoría de la yihad _ creo que debe decirse en masculino _, es la que mejor encaja para interpretar las señales de humo, ora en París, ora en Bruselas, ora en Atenas.

Tiempo y razón

Domingo, 13 de Noviembre, 2005

A ZP le gusta refugiarse en la idea de que el tiempo pondrá las cosas en su sitio. Lo dijo en el debate del estatut a modo de eufemismo, por no decir “estáis ciegos”. Por supuesto, piensa que ese sitio no es otro más que el suyo y que quienes ahora le ponen a caer de un guindo no sólo están ciegos, sino errados, crispados por la COPE y manipulados por Rajoy. Como dicen las madres, mi niño es bueno, pero anda en malas compañías.
Lógicamente, ese irreducible optimismo del presidente no es compartido avant la lettre por todo el PSOE, máxime cuando comprueban que en las encuestas ha desaparecido la ventaja sobre el PP y ahora es la oposición la que comienza a dominar. (En la encuesta de ayer de La Vanguardia: PP, 42,5; ZP, 40,1). Sí, sólo son encuestas, pero algo querrán decir. Y eso sin contar el efecto de la manifestación del sábado.
Por cierto, tan preocupados o más deberían leer esos resultados Carod y Puigcercós, pues a medida que el estatut avanza, ellos pierden dos puntos en el voto catalán. ¿Será que a los catalanes se les ponen los pelos como escarpias sólo de pensar en verse fuera de España?
ZP no se equivoca en la frase elegida. Como ya se percató Séneca, el tiempo pone a cada uno en su sitio, pero dentro del caso que nos ocupa, quizás sea en un orden distinto al previsto, especialmente si ZP no logra acallar el grito que le acusa de irresponsabilidad y sectarismo; pues como bien sabrá por las fluctuaciones en los apoyos, a una buena parte de los votantes les trae al pairo que las siglas de los gobernantes sean unas u otras, con tal de que cacen ratones.
Puestos a abandonarnos en brazos de Séneca, de socráticos y del refranero, recordemos también que “tiempo y sazón, a nadie dan razón”. Es decir, ahora mismo alguien ya tiene que estar equivocado. ¿Será el mayordomo? ¿Será la viejecita de la cabaña? No se pierdan el desenlace de esta apasionante serie de telerrealidad.

A golpe de calcetín

Sábado, 12 de Noviembre, 2005

Estos ejercicios de democracia callejera no arreglan nada, pero relajan un montón. No a la guerra. Y hay guerra para dar y tomar. La familia sí que importa… un pimiento. Basta ya. Y no dan abasto. La enseñanza es una mierda. Y lo es. ¡Antigripales gratis! No a los politonos de Chiquito de la Calzada. ¡Socorro! Qué bien. ¡Cuántos pensamos lo mismo! ¿Seremos más que las gotas de lluvia cuando enterraron a Zafra… que el ataúd era de plomo y flotaba sobre el agua? El Gobierno se va a enterar. Sí, nos van a dar a todos el enterado. Voy a gritar. ¡Enseñanza chachi piruli ya! ¡No a los morfemas derivativos sujetos a control paradigmático! ¡La raíz cuadrada para quien la trabaja! Estoy tan cabreado que me va a salir un insulto polisémico transitivo regular por la oreja. ¡Respeto a los profesores! ¡Basta ya de prenderles fuego! ¿Sabes cómo va a quedar lo de Prácticas de Macramé? Dicen que va a ser llave para Económicas. Mi hijo vino a casa con todas suspensas y a lo mejor promociona por la vía del Calatraveño. Yo estoy muy contento, el mío jamás ha disparado un arma de fuego contra el Consejo Escolar. ¡Armas nucleares fuera de los colegios! ¡No a la desintegración del átomo! Su cara me suena, ¿no coincidimos en la manifestación contra el compromiso de Caspe? ¡Ministra, escucha, han absuelto a Atutxa! ¿Y eso a qué viene? ¡Ministra, atiende, la Concapa no te entiende! ¡Ah! El pequeño de los míos es un hacha en lenguas muertas; ya le llaman el Latin King. Pues para la mía, la Historia no tiene secretos, ni cronología, ni nada de nada. ¡Ikebana optativa en 2º ya! ¡No a las vacaciones de Navidad! El hijo de mis vecinos se atascó en 3º de Botellón y no hay quien lo saque de allí. Autopistas, no; corredoiras, sí. No hay derecho a que den juntas Educación Física y Química. No se ve la cola de la manifestación. ¡Hombre, aquí venimos gente decente! Por favor, ¿cuándo actúa la LOE y er Manué?

Al rico vicio

Viernes, 11 de Noviembre, 2005

Quizás sería más ilustrativo que se convocase una manifestación de ciudadanos contentos y satisfechos con el sistema de enseñanza. A ver quién era el guapo que iba. Porque, vamos a ver, los que no desfilen hoy ¿es porque ya fueron a las anteriores, o porque realmente creen que la LOE tiene la calidad que no tenía la LOCE, a pesar de quitarle la C?
La mani de hoy tiene apellido católico, y eso, quieras que no, desvirtúa la protesta. Algún prelado ha dicho que no irá, precisamente para que no se diga que es la manifestación de los obispos. De modo que mal empezamos.
El problema no está en manifestarse en contra, porque para eso no dejó de haber motivos desde que Gonzalo de Berceo iba en parvulitos. El problema, y me van a perdonar, es que aquí no nos gusta el conocimiento, sino el aprobado.
Si alguien pretende que no se estudie la religión _ por poner un ejemplo de rabiosa promiscuidad _, debería ser enviado directamente a galeras, pues demuestra que es un cenutrio integral. Si alguien, mayor de edad, cuestiona los estudios de latín, griego o cualquier otra lengua muerta, debería ser obligado a barrer todos los bosques del sistema Penibético; por las mismas razones.
El conocimiento, que se sepa, no conoce fronteras ni prohibiciones, porque en el momento que las tenga dejará de serlo y se convertirá en pura filfa doctrinaria, muy al gusto de las sectas y de los regímenes totalitarios.
Dejen de hacer leyes estúpidas y preocúpense de que los alumnos se empapen y se emocionen con cuantos conocimientos sea capaz de transmitir una generación a otra. Ellos mismos serán los que pedirán más y más clases, porque eso sí, el conocimiento es un vicio de no te menees, insaciable y divertidísimo que hizo exclamar al moribundo Ménendez y Pelayo: “¡Qué lástima morirse ahora, cuando quedan tantos libros por leer!”
Bueno, pues eso.