Archivo de Septiembre, 2005

Pedruscos

Martes, 20 de Septiembre, 2005

Hace unos meses les había hecho partícipes de una intimidad. A mi ventana le había salido una ciudad romana debajo. Bueno, pues ya no. Se la han extirpado con anestesia. Se nota que era una ciudad romana de segunda división, de ésas que a lo mejor sólo son etruscas o sabinas.
Lo curioso es que una de las razones que motivó arramplar con todo fue decir que salía cara. Si llega a ser barata la dejarían tal como estaba, pero en esas condiciones, lo mejor es darle pasaporte y esperar a que un día aparezca una ciudad a buen precio, como por ejemplo Pompeya, que ésa sí que salió tirada gracias al Vesubio, que se encargó que envolverla en albal y conservarla para las nuevas generaciones fresca y lozana como el día de la erupción.
Como quiera que las ciudades actuales buscan la manera de atraer visitantes con los que hacer caja, y teniendo en cuenta que para ello no dudan en exagerar cualquier pequeño pedrusco que las singularice y distinga de las demás, el hecho de que se tire por la ventana la ciudad de marras ha de entenderse sin duda como una invitación a que los turistas se dirijan a la vecina Astorga, ciudad coetánea a la de referencia, donde se ha instalado una domus con mosaicos a la puerta de los Misioneros Redencionistas y donde permanecen intocables los restos romanos aparecidos en un solar del centro urbano. Un solar que ha de ser por fuerza carísimo.
En otras zonas cercanas hay un museo que lleva años sin ser abierto, un templo de Mitra hábilmente tapado y mosaicos de indudable valor que son admirados por los murciélagos, así como otras lindezas menores. También se hacen prospecciones donde podrían encontrarse restos semejantes; pero si hay suerte, no aparecerá nada más y de esa manera no serán necesarios sesudos informes técnicos destinados a restarles importancia, que para ver edificios destrozados ya están Astorga, Pompeya y Roma sin ir más lejos.

Teoría del empate

Lunes, 19 de Septiembre, 2005

Empate en Alemania. Escasas ventajas aquí y acullá. Victorias que de nada sirven frente a bipartitos, tripartitos y menagesatruá, que le lanzan una hostia hostil, como las opas. Las opciones políticas, aunque sean el huevo y la castaña, obtienen la mitad de los votos y sólo Fidel gana por mayoría. Gana tanto que ni se presenta.
La teoría del empate continuado no es halagüeña. No nos lo parece, quizás porque estamos acostumbrados a que en todas las películas el chico y el malo estén perfectamente diferenciados desde la primera escena.
El empate quiere decir que ni frío, ni calor; que da igual ocho que ochenta; que el ciudadano está con flojera y los candidatos son incapaces de entusiasmar, o por lo menos de hacerlo más que el otro. El empate es aguachirli, cascarilla, indiferencia, sucedáneo y comodidad. El empate no compromete a nada y da una falsa imagen de justo equilibrio que Salomón, paradigma del hombre que toma decisiones, aun a riesgo de equivocarse, habría resuelto cortando al bebé por la mitad y santaspascuas.
No es lo mismo Merkel que Schöeder, eso creemos. De lo contrario, con que se presente uno, llega. No me digan que les da igual, que empatan, que hacen tablas, porque no hay nada excelso en ello, tal como se le reprocha a Pilatos toda la vida. Si tienes que condenar al Nazareno, condénalo, pero no me vengas con flojeras de conciencia o métete a eremita contemplativo.
Cuando había mayorías absolutas, proliferaban imbélices redomados que se pasaban todo el día con la cantinela de que las mayorías eran malas. Ahora que conocemos los tripartitos es de suponer que se habrán metido la lengua en la turmix.
Las mayorías son malas, las minorías son horrorosas y los empates son aburridos. Cría, cuida y estercola una florida democracia para que ningún resultado sea del agrado del respetable. Pues vaya.
Lo siento, me jeringan los empates.

Alianzaos

Sábado, 17 de Septiembre, 2005

Un asesor le advierte al presidente que si se carga el mandato evangélico de “amaos los unos a los otros”, la gente podría pensar que la nueva orden pasa ahora por “haceos la pascua los unos a los otros”. Esa posibilidad lo sume en una profunda desazón hasta que otro asesor, iluminado por el maestro Zen Tollo, le propone abanderar la Alianza de Civilizaciones, bajo el precepto global de “alianzaos los onus a los otan”.
_¿Y si creen que es algo de Alianza Popular? _ objeta ZP recordando AP.
El asesor le quita de la cabeza tales temores, pues de AP, le dice, no se acuerda ni Fraga. Al presidente placiole la iniciativa, por cuanto en ella hay de mesiánica y chulilla, pero tras una noche de turbio en turbio, consulta desasosegado con el asesor de la Nube Cósmica, al que grita: “¡Rudesindo, Rudesindo! ¡Lo de las Civilizaciones no puede ser porque ya se le ocurrió a Jatamí hace años!”
El asesor vuelve a tranquilizarlo: “Calma, pequeño saltamontes de Oca; lo de Jatamí era el Diálogo de Civilizaciones. Lo tuyo será mucho más elevado, porque las civilizaciones no sólo dialogarán, sino que también se tomarán de las manos y juntas bailarán en torno a la hoguera entonando el himno”.
_¿Qué himno? _ se interesa el presidente.
_El himno de la Alianza _ y se lo canta: _ “Amigo mío, sólo tú encuentras peña…”
La cancioncilla es de su completo agrado y canturreándola regresa a sus aposentos, hasta que poco después, llama de nuevo al fontanero de Imagen y Sonido:
_Oye, si va adelante la Alianza ¿también tendremos que agarrarnos de la mano con los cristianos de Rajoy, los adventistas del Séptimo Día, los legionarios de Cristo, los republicanos de Bush, los raelianos de Rael y todos esos?
_¡Naturalmente! _ exclama el asesor_. El lema de la Alianza será “amaos los unos a los otros”.
_Pues va a ser que no _ musita ZP por lo bajinis, mientras el maestro Zen Tollo sale de la estancia.

El secuestro

Jueves, 15 de Septiembre, 2005

No contentos con el ser pelotazo televisivo de la época gracias a su afición por buscar triunfitos debajo de las setas, ahora pretenden ser también el pelotazo bibliográfico de estos años dos mil tan juerguistas que ni tiempo queda para leer.
El tema se vende estupendamente, como comprobarán. Un secuestro previo a la edición de cualquier libro siempre fue mano de santo para sobrepasar los 50.000 ejemplares a las primeras de cambio. Lo malo es que ahora el best-seller trata sobre las intimidades, chapuzas y miserias de una determinada manera de hacer televisión, que se retroalimenta de sus propias vísceras, hasta el punto de regurgitarlas en forma de libro y conseguir que se venda.
Seamos sinceros. A la vista del éxito sería de tontos no hacerlo; especialmente cuando en la mollera sólo se tienen grabadas las siglas TV _ todo vale _, para llamar a la audiencia y a los euros. No dudamos de que la operación triunfa sin apelar en ningún momento a ilegalidades, pero lo que en realidad duele del asunto es que, si la ministra de Cultura no lo impide, el título más vendido del año 2005 va a ser algo así como O.T., la cara oculta.
Selene se nos muestra tal como es. Nuria Fergó al natural. La Trinca destapa su etimología. Bustamante no es de San Vicente de la Barquera. La luna negra de David Pispás al descubierto. Rosa le ganó por dos cuerpos, ¡la releche!
Y además, ya decimos, está secuestrado. La justicia española funciona, porque es de suponer que el contenido del libro será de muy alto voltaje. Aquí no se secuestra un libro desde que cae en desgracia la Epigramática de Cyri Podromi. Total ¿para qué? …si los únicos que los leen son los que ya saben de qué van.
Por lo tanto, si ahora se produce una acción judicial de tamaña contundencia, sólo caben dos opciones, o bien que el márketing sea cojonudo, o bien que en el libro se metan con alguien de la familia real de Chenoa. A ver si hay suerte y no le levantan el secuestro.

Inmaculada burramia

Jueves, 15 de Septiembre, 2005

El diagnóstico de la OCDE sobre educación es contundente: en España el fracaso escolar es un éxito, vamos, que abunda y florece, como los zarzales. Un 33 por ciento de escolarizados pasa por el bachillerato, o como se llame, sin romperlo ni mancharse, logrando así una especie de inmaculada burramia que difícilmente abandonará el resto de su existencia.
Los sectores implicados, políticos, enseñantes, padres y alumnos, se tiran los trastos por ver quién tiene más responsabilidad que los otros a la hora de conseguir estos resultados y curiosamente, siempre son los otros. Sin embargo, al menos en esta ocasión, se observa una paradójica unanimidad, pues ninguno declara sentirse sorprendido por el informe, más bien, todo lo contrario, como si desde el principio se supiese que todos los pasos dados en materia educativa iban a producir este estrepitoso fracaso. Más que un mea culpa, lo que se ha entonado es un “¡Ya lo decía yo!”
Urgen reformas, pero claro, la palabra reforma aparece también entre las causas de la hecatombe. Han sido tantas y la mayoría de las veces, tan atolondradas, que sólo mencionar la posibilidad de una nueva, aterra.
La ventaja de conocer ahora estos datos es que coinciden con el inicio de la tramitación de la LOE, por lo que estamos obligados a hacer algo sin necesidad de decidirlo. Donde ya no hay consenso es en determinar la actuación, pues mientras unos opinan que la varita mágica pasa por mayores inversiones, otros creen que no es tanto una cuestión de dinero, como de contenidos y actitudes.
No hace falta ser un Salomón para darles la razón a ambos grupos, porque la financiación de medios y de profesorado no excluye otras obligadas mejoras en planes y objetivos, ya que de lo contrario podríamos obtener la maquinaria más cara de la historia para idénticas debacles.

La modalidad etarra

Miércoles, 14 de Septiembre, 2005

En efecto, contemplamos esperanzados un próximo final de la modalidad terrorista que representa ETA y no dudamos de su veracidad cuando el anuncio sale de labios del fiscal general del Estado, un cargo que impide a su titular andar diciendo una cosa por otra.
Pero dado que no se han producido detenciones espectaculares, sino una significativa puesta en libertad; y teniendo en cuenta que tampoco se sabe que la banda haya anunciado su adiós a las armas, sólo nos cabe pensar que el optimismo de don Cándido Conde Pumpido se debe a un proceso de negociación entablado por el Gobierno y que va a salir caro.
El único beneficio posible que la legalidad puede obtener de un proceso negociador es el fin de la violencia. No decimos que sea pequeño, sino que es el único y que es ficticio, pues siendo una de las partes la que la promueve, alienta y mantiene durante largos años, el hecho de retirarla sólo serviría, sobre el papel, para recuperar la situación anterior a la creación del grupo terrorista.
Como es inconcebible que esa marcha atrás se produzca espontáneamente y sin contrapartidas, sólo se alcanza a pensar dos alternativas, o que ETA se sienta satisfecha de lo conseguido hasta ahora a través de la violencia, o que ha recibido promesas de obtenerlo en el transcurso de una negociación. En cualquiera de los supuestos, al entorno abertzale le serviría para presentarse como vencedor del proceso, animando a otros a que les imiten, pues el mensaje que recibe la población es claro y meridiano: mediante la violencia se consiguen pingües beneficios y una alta rentabilidad política.
Si el Gobierno es capaz de negociar el fin de ETA y al mismo tiempo transmitir a las víctimas directas del terrorismo y a las indirectas que no existe nada de lo que aquí se expone, el anuncio de Conde Pumpido deberá ser celebrado por todo lo alto. De lo contrario sólo será festejado por unos pocos.

La criatura

Martes, 13 de Septiembre, 2005

Ni al presidente del Parlamento catalán, Ernest Benach, ni a Carod, y es de suponer que tampoco a Maragall, les gustó un pelo la escenificación del pasado domingo en el Camp Nou a favor del Estatut. Cortaron el himno _”con el himno del país no se juega ni en broma”, dijo Benach _; fue pobre, la letra de la pancarta era muy pequeña y los jugadores no saltaron al terreno de juego vestidos de cautes y cautopates, tocados con la barretina frigia, que además les haría juego con los nuevos pantalones granas tan fashion victime. Ronaldinho sí se la pone, pero en la intimidad, como Aznar.
Así no hay manera de hacer patria, nación o criatura, como dice el honorable. _ ¿Se dan cuenta de que ese adjetivo acompañaba con frecuencia a Pujol, y que con Maragall apenas se usa? _ Una criatura con forma de Estado, por más señas, ha de ser a la fuerza un auténtico bodrio.
El único que se salva es Oleguer, que pese a jugar la Liga española, cobrar en euros españoles y haber nacido en España, prefiere dejar en el aire su aceptación a jugar bajo las órdenes de Luis Aragonés, no vaya a decir la gente que es español.
Como la iniciativa de Boadella, Espada y compañía tiene pocos visos de trascender en política, el defenestrado Aleix Vidal-Quadras ha decidido dar un paso adelante y complicarle la vida a Piqué, quizás porque no está de acuerdo con lo que el hombre hace desde el PP catalán. Lo que Aleix dice da para dos titulares de ésos que antes ayudaban a vender Cambio16. El primero, el que Época lleva a portada, dice: “El Estatut liquida a España como nación”. El segundo, colado entre el texto, añade: “Si el Estatut sale adelante, el Rey debe abdicar”. Como ven, los dos son complementarios, concordantes y consecuentes. Claro que se trata de una opinión de Vidal-Quadras, y a lo mejor el hijo del conde de Barcelona, o bien no interpreta lo mismo, o bien está deseando abdicar, vaya usted a saber.

La oposición

Lunes, 12 de Septiembre, 2005

A la oposición no le han sentado bien las vacaciones. En realidad no le sienta nada bien desde que aquellas bombas sacudieron el largo y cálido verano de Aznar, con prórroga asegurada para Rajoy. El PSOE no se cansa de decir que los populares no han asimilado la derrota y algo de eso ha de haber a la fuerza. Su disculpa es que con doscientos muertos por medio no existe diapasón que no se quede vibrando hasta que alguien lo agarre con firmeza y cese el temblequeo.
Dice Blanco que las caras visibles de la oposición son los cuatro jinetes del Apocalipsis por las desgracias que anuncian. La imagen no estaría desencaminada si Rajoy fuese a ZP lo que González fue a Suárez, y lo que Aznar al propio González; pero no es el caso ni por el forro. El Gobierno sale de rositas en todos cuantos fregados se mete, y no son pocos; de modo que campa a sus anchas y hasta se permite el lujazo de hacerle decir a Rajoy tras su visita a Moncloa: “No sé para qué me ha llamado”. Esto es jauja. Pueden pasan varios meses sin necesidad de un nuevo y molesto bis a bis.
El Gobierno espera que hoy se escenifique otro perceptible tantarantán a la oposición si los presidentes autonómicos del PP acaban aceptando el plan de financiación sanitaria propuesto, lo cual significaría hacer de la necesidad virtud y del contratiempo, victoria.
Y puestos a echar en falta oposición, aunque nada tenga que ver en ello, no estaría de más escuchar de vez en cuando la opinión del jefe del Estado, especialmente cuando se están aireando cuestiones que le incumben de manera directa y sustancial. Alguien puede pensar que quien calla, otorga, o que todo rueda tan fenomenal que lo mejor es no decir ni pío, no la vayamos a escachifollar.
Hoy es martes y 13, pero sólo los supersticiosos acudirán a la fecha para justificar su mala estrella. En política sobre todo, cuando alguien pierde es señal de que otro gana. Y para el ganador, también es martes y también 13.

La doctrina Argenta

Domingo, 11 de Septiembre, 2005

Desde hace años, ante las catástrofes se viene aplicando la doctrina Argenta _ Fernando, no Ataúlfo _ , esto es, a los pocos días de ocurrir la desgracia, se organiza un conciertazo, acuden miles de personas y todos tan contentos regresan a sus hogares con la satisfacción del deber cumplido. Los músicos, por cantar sin cobrar y ver tanto público; los organizadores, por habérseles ocurrido la genialidad, y los espectadores, por haber pasado un rato agradable, haciéndolo compatible con una obra de caridad.
Sé que no va a gustar el comentario, pero los conciertazos de ese estilo y los rastrillos de los nobles son a la solidaridad lo que el mus al deporte. Solidaridad fue la riada humana que peregrinó a las costas de Galicia para embadurnarse de chapapote, o la que mueve a miles de personas a prescindir de sus vacaciones para echar una mano allí donde haga falta. No hablemos ya de los vocacionales de la ayuda que se entregan de por vida a remediar miserias. Ése sí que es un conciertazo.
Pensarán los organizadores que algo es algo, y que más vale acudir a un rocódromo que quedarse en casa viendo las calles anegadas de New Orleans, los niños hambrientos de África o las víctimas del tsunami sin hacer nada. Tienen razón, pero eso no evita que la estética resultante se revista con un toque de perversa frivolidad por muy importante que sea la cantidad recaudada y aunque en la programación se incluya la Misa de Requiem de Johannes Ockeghem, que no suele ser pieza que arrastre masas.
Quizás sea situar en el mismo espacio temporal una masa de enfermos, hambrientos o desposeídos de sus bienes y otra de melómanos espectadores lo que nos hace repudiar esa imagen, o quizás la rabia interior por no hacer ni una cosa, ni la otra, esperando a que bajen las infectas aguas de una ciudad que por su lugar de emplazamiento estaba más cerca que otras de los dioses inferi.

Los antónimos

Sábado, 10 de Septiembre, 2005

Anxo Quintana certifica la defunción de la Galicia callada, sumisa y obediente. No me pregunten cuáles son los antónimos de esos tres adjetivos, porque espero que estemos hablando de algo más sublime que hacer pandillismo, caceroladas y chantajes varios, un estilo de hacer política que causa furor por el norte.
Por los callados no debe preocuparse el señor vicepresidente. Se nota que no vive en una zona de copas, pues entonces disfrutaría todas las semanas de los más variados conciertos, con los gritos más oligofrénicos a los decibelios más desagradables. Es como un continuo berro seco de Cesullas, pero más troglodita.
Oyendo al señor Quintana diríase que llegamos a este mundo con todos los derechos puestos y que un ente extraño _ ¿quizás el Estado? _, se ve en la obligación de satisfacérnoslos por nuestra cara bonita y nuestro grito potente.
Aparte de abrir las guarderías por la tarde, lo cual estábamos esperando como agua de mayo, no se atisban grandes iniciativas transformadoras, de ésas que hay que hacer con las propias manos y que distinguieron a unos pueblos de otros en cualquier momento histórico. No estaremos callados, si así se nos pide, pero no para ir de berrea en comandita, sino para desmentir a Pope cuando compara las palabras a las hojas. Si abundan, dice el poeta, poco fruto hay entre ellas.
En cuanto a esa doble llamada a la desobediencia, él sabrá a lo que se refiere, pues apelando al mismo tiempo al sentidiño, se nos antojan actitudes contrapuestas. Desde que el sabio Solón considera la obediencia como uno de los pilares de la democracia, no conocemos ni un solo caso en el que lo contrario haya servido como palanca de prosperidad, a no ser que el objetivo consista en pasarse a Solón por la piedra, cocinar al espeto el materialismo dialéctico y brasear a fuego lento la obra completa de Montesquieu.