Archivo de Mayo, 2005

Estado y caos

Jueves, 12 de Mayo, 2005

ZP y Rajoy están más distanciados que Ronaldo y Daniella. Qué digo Ronaldo, más alejados que el Madrid y la Liga; más separados que Ana Bolena y su cabeza, más reñidos que Ágata Ruiz de la Prada y los tonos pastel, más enfrentados que Rouco y Zerolo. ZP y Rajoy, aparte de hablar en castellano, no confluyen ni en el ADN.
Dicen los periódicos que estos dos últimos días coincidieron en el Congreso para hablar del estado de la nación. Será verdad, pero en todo caso fue su única coincidencia. Y no es que el presidente del Gobierno y el jefe de la oposición tengan que parecerse a Pixie y Dixie, pero al menos el ciudadano espera que ambos aborden el mismo asunto, con distintos criterios, distintas valoraciones y un objetivo común. Nada de eso se ha visto en el hemiciclo de las ráfagas perdidas, también llamado Carrera que lleva a los jerónimos. Si el presidente del coso comenzó titulando urbanismo lo que tenía por urbanidad, los dos protas no le fueron a la zaga y dieron los términos de nación, estado o España a lo que no es, a lo que fue, o a lo que será. No nos pidan mucha precisión, porque el término está crudito.
A partir de ahí se puede establecer el caos entre ambos como mejor les plazca, desde considerar que ETA es o no interlocutor válido, a qué tiene más valor, si licitar o pagar. De un Plan Galicia medio lleno, a un PG medio vacío; de un talante que te sale por las orejas, a un secretismo que te abruma; de un liderazgo que causa asombro internacional, a un hazmerreír que provoca urinary incontinence.
Sólo así se explica que a ambos les salieran dos discursos impresionantes. ZP dibujó el idílico panorama de un país _ por decir algo _, próspero, innovador, dinámico, en vías de sobrepasar de largo la sociedad del bienestar. El de Rajoy fue demoledor, implacable, precursor del caos y directo al mentón. El estado de la nación, como poco, sufre dipsomanía, porque se ve doble.

Cartilla de Urbanismo

Miércoles, 11 de Mayo, 2005

Quizás no sea excesivamente grave que el presidente del Congreso se confunda en su admonición preparatoria del debate e inste a que los diputados abandonen “la falta de urbanismo” demostrada en anteriores plenos. Un lapsus linguae, o incluso calami, lo tiene cualquiera, sin necesidad de ser ministro de Cultura.
Lo auténticamente grave es que la confusión se haya reproducido en medios escritos y audiovisuales sin que el informador de turno la haya corregido con la amabilidad y el respeto que merece el titular del Parlamento:
_Evidentemente, el señor Marín quería referirse a “la falta de urbanidad”, pues de lo contrario estaría responsabilizando a sus señorías de planificar muy malamente los edificios y los espacios de las ciudades.
Si el debate sobre el estado de la nación arranca con un prólogo de esta naturaleza, sin que nadie sepa o se atreva a enmendarlo, podemos temer con razón que en su desarrollo se llame estado a lo que es provincia, o solidaridad a lo que es abuso. Podemos incluso cerrarlo con grandes consensos que a ninguna parte conducen, pues cada cual interpreta el significado de las palabras como mejor les avenga. Después nos quejaremos de que nuestros educandos están entre los peores del mundo y les haremos exámenes sorpresa para corroborar que sí, que aquí confundimos “alijar” por “alejar” y se arma un Casón de proporciones dantescas.
Bush, que tiene fama de cometer lapsus con largueza, dijo en una ocasión que los enemigos de su patria se las ingeniaban cada día para inferirle el mayor daño posible. Y añadió: “Nosotros, también”.
Los demócratas aprovecharon la chanza para sacarle provecho y al instante declararon que el presidente no se había equivocado y que la frase respondía a la realidad. Así se las ponían a Fernando VII.
Bienvenido el debate, pero midan bien sus palabras.

Se rueda

Martes, 10 de Mayo, 2005

A Fraga le están preparando un film para que salga en él, de Palomares a Estambul y de Algeciras a Muxía, perfumadito de brea.
El cine es un arma cargada de futuro, que diría Gabriel Celaya si el poeta observase la actividad que genera el séptimo arte ante las convocatorias electorales.
Franco, ese hombre abrió la senda en España. No había elecciones, pero convenía dejar en cinta lo que algunos ya sospechaban: Franco no sólo era el salvador de la patria por la G. de Dios, sino también humano y por lo tanto, apto para periclitar. Después vinieron el doberman del PSOE, Fahrenheit 9/11, de Moore, Hay motivo, el video de la FAES… y ahora Hai que botalos. Títulos para el consumo inmediato en sus respectivas zonas de influencia. Tan inmediato y tan efímero que después del 19-J se autodestruirá como las cintas de Misión Imposible.
Cine gore sin actores, cine porno sin animus iocandi, cinema vérité a la carta, cine ojo como aquél que usó Dziga Vertov para hacer Tres cantos a Lenin, en donde la Rusia de los años treinta salía tan fortalecida que nadie diría que sólo le faltaba medio siglo de vigencia.
Dicen de sus promotores que Suso de Toro es el escritor de cabecera de ZP, que Manolo Rivas se mueve en el entorno de Prisa, que Margarita Ledo es upegallo. ¡Hombre, claro! Una cosa así no se hace con subvenciones de la Consellería de Cultura, y es de suponer que con ninguna subvención oficial, salvo en los casos de Sáenz de Heredia y de Vertov, que no pretendían tumbar a nadie, sino apuntalar al que ya estaba.
Como toda propaganda que se precie, el resultado ha de ser un mosaico sin matices, volcado, uniforme y hermético, tanto para la alabanza como para la crítica. No es un informe, ni un análisis, ni una reflexión. No ha de ser Novecento, ni Z, ni Missing. Ha de ser _ como bien sabe el último director de Aznar, Miguel Ángel Rodríguez _, un panfleto.

¿Se contradice?

Lunes, 9 de Mayo, 2005

Tras los parabienes, la confirmación del embarazo de la Princesa de Asturias hizo que todos los ojos se volviesen una vez más hacia el fatídico artículo 57.1 del Título II de la Constitución, donde se regula el orden sucesorio y uno de los aspectos de la Carta Magna que ZP ha prometido reformar.
Cuesta trabajo creer que los españoles de 1978, en plena fiesta de las libertades, hayamos votado alegremente un artículo de trasfondo machista y discriminatorio respecto a la mujer; pero si lo hicimos fue sin duda arrastrados por la perversa habilidad del legislador que supo dar apariencia de igualdad de derechos donde había gato encerrado.
Quizás para no contradecir el título de Príncipe de Asturias que ya había recaído en don Felipe, el artículo se inicia estableciendo un orden de “primogenitura y representación”, al que se añaden cuatro matizaciones a favor de la línea anterior, el grado más próximo, el varón a la mujer y el de mayor edad sobre el más joven.
En vez de aclarar el panorama sucesorio, todas estas adendas lo embrollan y confunden de manera sublime. Si se habla de primogenitura, parece que cualquier especificación posterior sobra, especialmente aquéllas que puedan suponer discriminación sexual, cuya igualdad se reconoce 43 artículos antes, en el 14. Dado que una ley _ y la Constitución menos que ninguna _, puede estar en contradicción consigo misma, debemos pensar que los cuatro matices entran en vigor cuando exista algún tipo de empate _prácticamente imposible, aun en caso de gemelos _, pero no en este caso.
Felipe es Príncipe de Asturias desde el 1-XI-1977, es decir, antes de ser aprobada la Constitución. Si a su hijo/a se le aplica el artículo 57.1 con una interpretación acorde a la propia carta, no parece que sea obligada ninguna reforma para garantizar que su primogenitura le llevará en su día a ser Príncipe/Princesa de Asturias. De no ser así, ¿qué demonios votamos en el 78?

El Zaparretxe

Domingo, 8 de Mayo, 2005

ZP e Ibarretxe han dicho más con su silencio, que en las anteriores ocasiones con sus palabras. Eso es lo que se desprende de todo lo que se está publicando sobre ambos silencios, que cuando están bien colocados, siempre reciben el calificativo de elocuentes.
Al tiempo se anuncia la inminente llegada, allá por noviembre, del heredero del heredero. Bajo su brazo no trae un pan, como es propio del populacho; sino un plan, con ámbito estatal y de confines, como es propio de los reyes. Se trata del Plan Zaparretxe, con talante por detrás y por delante.
A ninguno de los dos, al niño y al plan, se les conoce el sexo, ni los perendengues, pero ya están ahí, dispuestos a presidir todas las conversaciones desde su refugio claustral, donde los mantiene la prudencia de sus padres respectivos hasta que rompan aguas y se hagan públicos y notorios.
Pero el Zaparretxe, aun en esa dimensión desconocida donde mora, ya asoma la patita para que algún periódico pueda titular que ETA ha impuesto una tregua tácita en sus habituales acciones de hostiferación ciudadana, a la espera del gran advenimiento. Y eso no lo sueña el periódico por su cuenta, sino que afirma que lo sabe ZP. Y se vaticina, en previsión de tormentas, que el PP intentará evitar cualquier posibilidad de paz para impedir que la rentabilice el PSOE, se supone.
En éstas llega Bono de América y se descuelga con la frase de la semana: “El Gobierno de Zapatero no va a dejar menos España que la que recibió”, que a unos suena tranquilizadora y a otros les produce sarpullidos, pues hasta el momento nadie dudaba que el presidente y su gabinete no estuviesen sometidos al juramento constitucional.
Algo ha cambiado tan de repente que incluso Patxi López se postula lehendakari cuando ZP se entrevista con quien considera futuro jefe del ejecutivo vasco. ¿Qué le parecerá a López el Zaparretxe?

Las niñas del coro

Sábado, 7 de Mayo, 2005

Tema ligerito para el domingo: las caderas de las animadoras deportivas, que el norte de América llama cheerleaders, y el sur de ese continente, porristas. Como ya sabrán, en Texas, el solar adoptivo de Bush, están muy preocupados por la velocidad, el cimbreo y el vaivén que estas caderas adquieren en los intermedios de los espectáculos deportivos. Oída la noticia en un flash radiofónico, pensamos de inmediato cuánta razón le asistía al legislador, pues la verdad es que las muchachas pueden partirse el cóccix a la altura del sacro a poco que le venga mal dado uno de sus saltos.
Después ya supimos que no, que al legislador le importa un bledo la estructura ósea de la pomponera y que su inquietud está motivada por los efectos perniciosos que esos movimientos pueden causar, no en su esqueleto, sino en la masa enfervorizada, que cuando las ve, comienza a graznar: “¡Alabí, alabá! ¡Las de Dallas me ponen más!”
También deberían vigilar los nombres de algunos equipos, como por ejemplo, los Pistons, cuyo solo enunciado recuerda el mete-saca de los pistones; los Sixers, para qué hablar, y los Utah Jazz, que suena a prostituta musical.
La norma que va a regir a partir de ahora sobre los movimientos de las jovencitas les obligará a que su merecumbé no sea atractivo sexualmente; es decir, que se muevan como patos mareados, que se metan el dedo en la nariz y que a su paso no derramen lisura ni aromas de mixtura, sino un hedor que las haga repelentes cual mofeta con diarrea. Todo ello debe conducir, en buena lógica, a que los espectáculos deportivos de Texas sustituyan las cochambrosas majorettes por castells de torres humanas, por un ciclo de Frank Capra o por un recital de María Ostiz, espectáculos todos ellos de mayor mérito y grandeza. Cualquier cosa antes de desparramar por el campo a una bandada de julandronas gurruminas, de aspecto fiero, bragas de esparto y desprecio en la mirada.

Humanidades RIP

Viernes, 6 de Mayo, 2005

No están los tiempos para grandes sutilezas. Pudiendo decir: “Introdúcetelo con mimo y que tengas una feliz proctolagnia”, Ibarra prefiere ir al grano y desearles “que se metan los cuartos donde les quepan”, una expresión que se muere de basta y de sencilla. Todo en consonancia con esa fobia que les ha entrado por las carreras de Humanidades en pos de una mayor burramia.
El debate ya ha salido del toril hace tiempo. Empiezan preguntándose para qué sirve el latín y acaban cargándose a Virgilio. Total, pa qué. Por Virgilio no se manifiesta nadie ocupando la Castellana, ni está incluido en ningún programa político, ni es molón. No se trata de que nuestros retoños sepan pensar por sí solos el día de mañana; les basta y les sobra el cachondeo y el buen rollito. ¿Moral? ¡Puagg! ¡Cosa de curas! ¿Filosofía? ¡Joder! ¡Cosa de viejos! ¿Historia del Arte? ¡Ufff! ¡Cosa de aburridos! Y quien diga lo contrario es un carca, un facha, o todo por junto. Graffiti del Mayo-2005: La ignorancia al poder. ¿No dicen que cuanto más se sabe, más se ignora? Pues eso, lo ignoramos todo desde el principio y nos ahorramos el viaje. Macanudo, che, jauja general y por decreto.
Los españoles quieren que se acabe con ETA, les da igual cómo. ¡Ja! Ésa es otra. Maquiavelo que te huelo. Les da igual que los arrasen con napalm, que los liquiden los GAL o que los nombren presidentes de la lehendakaritza. Pues hombre, mire, ni una cosa ni la otra. Si yo voy a la cárcel porque me cargo al frutero de la esquina, ellos también. Dicho sin ánimo de molestar.
Con una moral en precario, una filosofía en retirada y una historia del arte en el contenedor de plásticos, se puede acabar con ETA como les dé la gana, incluso reconvirtiéndolos en policías autonómicos. No sería la primera vez en la historia que la delincuencia se hace ley, y viceversa. Pero ¿qué digo de historia, si ya no hay?

Enredo

Jueves, 5 de Mayo, 2005

Ibarretxe recibe a Otegi en su ronda parlamentaria, aunque Otegi no está en el Parlamento. Zp recibe a Ibarretxe como lehendakari, aunque sólo lo es en funciones. Rajoy se lía y cita a Otegi en unas declaraciones, cuando quería decir Ibarretxe. ¡Qué enredo, qué batiburrillo!
Por la paz en Euskadi se hace lo que haga falta, claro, incluso conjugar en una misma acción política a constitucionalistas, nacionalistas, independentistas y camufladistas, pero ¿cómo? Eso no lo sabe ni la virgen bilbaína del Alto de Umbe, que es oracular y que en 1970 reveló a Felisa Sistiaga: “Dentro de 30 años, a principios de siglo, se formará una niebla intensa que no os permitirá veros los unos a los otros. Ninguna luz os servirá para entonces y durará todo el tiempo que haga falta”.
¡Toma castaña! Todo el tiempo que haga falta no es exactamente un plazo muy preciso, aunque vete tú a saber desde cuando comienza a contar, porque el desencuentro vasco no arranca con la ilegalización de Batasuna, ni con el plan Ibarretxe, dos de los condicionantes que se trata de eliminar: si retiras el plan, podemos ver con buenos ojos los escaños del PCTV.
Quizás por eso Zp y Juan José le han dado a la reunión un barniz de secretismo declarado. Primero hablamos y luego, cada uno con su almohada, se lo piensa con calma para no meter la pata por un calentón ante los micrófonos.
Aceptémoslo hoy así y preguntémonos como hacía al final de cada capítulo la serie Enredo: ¿Renunciará Ibarretxe a su plan? ¿Aceptará Zp un gobierno con el PCTV? ¿Participará el PP en una reforma estatutaria donde tenga que sentarse al lado de los camuflados? ¿Tiene tiene todo esto la bendición de ETA? ¿Debe importar lo que piense ETA? ¿Lo único que se discute es alcanzar la lehendakaritza? ¿Han consultado a la Virgen de Umbe? ¿Qué hará Sardá en su año sabático?
Enredo no respondía hasta el capítulo siguiente.

Botox son votos

Miércoles, 4 de Mayo, 2005

La iuventulatría y la gerontofobia, hijas de la estupidez y de los Serrano, viven sus años dorados produciendo monstruos a espuertas. Niñas que se mueren antes de pasar por sencillas, lozanas muchachitas que se quitan de culo lo que se ponen de tetas, metrosexuales preocupados por las patas de gallo y la comisura de sus labios, ilustres carcamales que se estiran la piel del rostro y la aguantan con un nudo en la barriga, y fauna diversa y dispersa que a las primeras de cambio comentan a sus amistades. “No sé si hacerme las orejas, o retocarme el píloro”.
Ligones, presumidos y políticos se someten gustosos al revoque de fachadas. Los unos pretenden engañar a sus conquistas, los otros repiten para sus adentros que “botox son votos” y se atizan pinchazos de ese paralizante muscular que un día los va a dejar mojamas perdidos, con la rigidez cadavérica en toda su extensión, pero guapos como querubines.
A esta sarta de memeces contemporáneas se añade otra, más pérfida y cruel si cabe, que predica las excelencias de la juventud intelectual y denosta los méritos de la vejez. Algo así como alabar el jolgorio de una guardería frente la hipotética sensatez de un Senado, con el agravante de que quienes se sienten jóvenes, pronto dejarán de serlo y a ver entonces a qué ídolo adoran.
A Fraga, que es el patriarca de los políticos en activo, lo desprecian por viejo y mira tú, se burlan de que se quite las arrugas con el Photoshop y no con el botox.
Dejando a un lado que los retoques fotográficos afectan por igual al provecto que al pipiolo; Fraga, su entorno y sus críticos deberían saber que los principales activos de la candidatura son precisamente los años de pública actividad acumulados en cada surco de su piel. Él sí que ha jubilado a una generación de políticos a los que cerró el paso hacia el poder. Por eso, si el Photoshop eliminó alguna arruga, mal hecho. Debería presentarse con todas.

Fuenteovejuna

Martes, 3 de Mayo, 2005

Que la culpa de los atascos del puente se la tenga que llevar también el Gobierno parece, cuando menos, desproporcionado. Todos los reproches se dirigen al ejecutivo, claro, porque es quien compra, corta y cocina el bacalao, pero reconozcamos que hay bacalaos heredados, permanentes o mediopensionistas, y el de las infraestructuras de comunicaciones es uno de ellos.
Situémonos el viernes. El sol brilla en su perigeo, por delante se presentan cuatro días de asueto, los niños no están con anginas, la gasolina subió pero hay pasta fresca de abril, la playa es una tentación, coge tu bikini y póntelo, pónselo.
Por si algo faltase para incitar a la talasoterapia colectiva, la vicepresidenta De la Vega nos endulza los oídos con nuestros progresos económicos y la bajada del paro. Sólo resta escuchar que nos va a tocar la lotería a todos.
El madrileño, que no es un señor, sino millones, se enfunda la camiseta marinera y sale pitando como urbanita que lleva el diablo hacia el arenal. “Vamos a salir a las 3,47, porque así no nos pilla el atasco”, dice muy experimentado él. Pero le pilla, vaya si le pilla, porque han tenido la imprevisión de no diseñar rutas asfaltadas acordeónicas, esto es, aquéllas que se estiran y encogen a tenor de la marabunta.
La causa es de fácil explicación: si un millón de vehículos ocupan diez millones de metros cuadrados, X vehículos tardarán Y horas en recorrerlos. Eso se sabe desde Pitágoras. La solución son más infraestructuras, naturalmente, pero para alcanzarlas hay una cola de peticiones que llega de Madrid a Denia y da la vuelta.
Como resultado del cabreo recocido en el interior del vehículo se bajan los santos de la A a la Z, y los ministros, de Alonso a Zapatero. Es un desahogo muy instructivo, pues de ese modo los niños conocen santos de los que no han oído hablar y ministros que ni salen en los telediarios.
A la vuelta, más de lo mismo, pero ahora los niños ya corean las imprecaciones.