Archivo de Marzo, 2005

Balada del 11-M

Viernes, 11 de Marzo, 2005

Mientras un bando habla y no para de terrorismo desalmado, el otro sólo contempla el escenario de una reconquista a través de la guerra santa.
Mientras unos buscan autocríticas, los otros les dejan hacer.
Cuando nosotros nos referimos a centenares de víctimas inocentes, ellos cuentan el número de infieles castigados.
Si aquí nos empeñamos en ver una represalia por la intervención en la guerra de Irak, ellos están vengando la toma de Granada.
Todos los esfuerzos que dedicamos a extender el laicismo son ridículos al lado de su obsesiva maquinaria para la implantación del islamismo radical.
Los ataques hacia la religión de Occidente van acompañados de una política de puertas abiertas hacia la religión de Oriente, exactamente igual que el contrario, pero en su caso, a favor de corriente.
Ante una propuesta de alianza de civilizaciones, la prédica opuesta aboga por el exterminio de una de ellas.
Frente al “Europa es de todos”, se enarbola “Al Andalus será nuestro”.
Frente al pacifismo que invade calles y plazas, la guerra santa amenaza carreteras y avenidas.
Frente a la desaparición de los símbolos religiosos propios o extraños, el todos con velo.
Frente al Dios ha muerto, el Alá es grande.
Frente a nuestra tirria por Bush, la suya también.
¿Quiénes son unos y quiénes los otros? Posiblemente muchos menos de lo que pudiera parecer. A buen seguro sólo forman una inmensa minoría, pero son los que matan, los que deciden, los que prohíben el velo y los que lo imponen. Indocumentados contra iluminados; pescadores en río revuelto contra imperialistas vergonzantes. Manipuladores todos, desde el poder o desde las ansias de poder. Y en medio, la mayoría de siempre.

Cede ZP

Jueves, 10 de Marzo, 2005

Cuando las noticias se encabezan diciendo: “ZP cede ante los nacionalistas y bla, bla, bla…” da para interpretar un rato largo. Cada vez que esto ocurre, y no es rara avis en los resúmenes de prensa, el lector recibe varios mensajes concentrados. Uno de ellos establece que ZP representa a España y que los nacionalistas, aunque formen parte de ella, son algo aparte que quieren crecer a su costa.
Otro mensaje, tan explícito como el primero, es que ZP ¡no quería, oiga!, pero que cede, consiente, se arruga, se doblega, transige, tuerce la vista, se acoquina, hace dejación de su poder, traiciona su pensamiento, les baila el agua, se la envainan, se la meten doblada, lo encaloman, lo chantajean, lo extorsionan, o en definitiva, que perdemos todos para que ganen algunos.
Manuel Marín, Carlos Bustelo, Francisco Umbral y otros personajes de varia laya y condición, le afean estos días al presidente su reiterada debilidad, porque una cosa es plantear reformas y objetivos políticos descentralizadores, plurilingüísticos y multiculturales, y otra muy distinta es mostrarse en una constante bajada de pantalones al estilo Boris. Ambos anhelan los mismos objetivos. Éste lo hace para conservar su puesto en Marte; aquél, para conservarlo en la Moncloa.
Y para que el campo de indefinición alcance cotas majestuosas, aparece Rubio Llorente y abre las puertas a las comunidades nacionales, “entes que no se corresponden con ningún territorio concreto”. ¡Fantástico! Si lo aplicamos a España podríamos estar hablando de la comunidad nacional española de Botswana, y después los botswanís que reclamen al maestro armero.
Para la próxima dejación ZP debería prohibir que se le aplique el verbo ceder. Él no cede ante los nacionalistas; simplemente, se lo regala.
Nota.- Hoy es 11-M. No hay olvido ni de las víctimas, ni de los canallas.

Blázquez en civil

Miércoles, 9 de Marzo, 2005

A la vista de las reacciones suscitadas por la victoria de Blázquez al frente de los obispos se nos ocurre pensar en lo verde que está la separación Iglesia-Estado. Primero, porque el relevo se interpreta mayoritariamente en clave política; segundo, porque las filias y las fobias se realizan desde colectivos que ni por asomo se sienten bajo la autoridad de la CEE, y tercero, por la COPE.
Eso de que los nacionalistas y los socialistas se feliciten por la elección de Blázquez, suena a que van a recuperar la costumbre de ir a misa los domingos, a que comulgarán más por Pascua Florida y a que inculcarán a sus hijos los valores de los niños Tarsicios.
Pero nada de eso es verdad. Si se alegran es porque creen que Blázquez indicará a Jiménez Losantos que modere el nivel de críticas al Gobierno y que la emisora en general va a tener una actitud más conciliadora con los partidos nacionalistas. Es decir, política, política y política.
Lo cierto es que, salvo en aquellas religiones que no disponen de una estructura jerarquizada, a todas las iglesias les ha encantado meter mano en el poder civil, cuando no son los propios obispos quienes ejercen el poder terrenal sin necesidad de someterse a engorrosas votaciones populares.
Por eso a Blázquez, a Rouco y a la CEE entera les conmueve profundamente que se realicen con ellos este tipo de análisis. Que si los socialistas están contentos, que si los populares se comen las uñas, que si Arzalluz se traga su mala educación… pero ¿qué tiene que ver todo esto con la Iglesia? Nada, por supuesto. Ellos saben que el tema de la doctrina está muy durito y que los viejos herejes ni se molestan ya en atacar el dogma. De hecho, Jiménez Losantos jamás ha gastado una gota de saliva en defender la Inmaculada Concepción de María, aunque sí una poca en defender la Inmaculada Constitución de José María.
De modo que analicen lo que les dé la gana.

La sombra de Oswald

Martes, 8 de Marzo, 2005

Nada satisfaría más a menda lerenda que atender la recomendación del Gobierno y pasar página en el 11-M para mirar al futuro que nos debe unir a todos. Lo haríamos encantados al grito de “¡Fue Oswald!” si con ello enterrásemos para siempre aquellos otros de ZP, de Llamazares, de Ibarretxe… diciendo: “¡Tenemos derecho a saber la verdad!”
Curiosamente fue el PP quien se adelantó en ese ejercicio de pasar página, pues si de Acebes dependiese, el propio mediodía del jueves 11 daba por zanjada la autoría de la barbarie adjudicándosela a ETA. Claro que así lo pagaron tres días más tarde.
Ahora es el PSOE y el resto de partidos menos ellos, los que abogan por cerrar la comisión y por hacerlo de acuerdo unánime. La diferencia entre un momento y otro no es que antes lo ignorásemos y ahora lo conozcamos, sino las siglas del partido que ocupa las obligaciones de Gobierno.
Decir que fue el terrorismo islámico es equivalente a decir “Fue Oswald” en la comisión Warren, o “Fue ETA” en la primera comparencia de Otegi. Ni convence, ni satisface; simplemente, disimula.
Quizás no sea el mantenimiento de la comisión parlamentaria la mejor muestra de esa insatisfacción, pero así como la comisión Warren se cerró con la necesidad de certificar que Oswald era un asesino en solitario, cuando el mundo continúa hoy sin creérselo; así corremos el riesgo de dar un carpetazo político en falso a 192 asesinatos cuyo recuerdo sobrevolará en un futuro las relaciones entre ellos.
El PP, primer interesado en cerrarlo, es ahora el único que se opone a suscribir las recomendaciones por sus “grandes lagunas y muchas ausencias”. La división está servida y el peligro de arrastrar la sombra de Oswald, también.
Es de esperar que las vías policial y jurídica vengan en nuestro auxilio y nos ayuden realmente a pasar esa página.

Barro

Lunes, 7 de Marzo, 2005

La efigie de Maragall se despeña acantilado abajo, y resuelto a no dejarse caer, el hombre estira el cuello en busca de ayuda sin percibir que de esa forma sólo consigue golpearse la cabeza con los salientes una y otra vez.
De nada sirve que en su descenso se le crucen valedores dispuestos a consentir que en democracia se hable del tres por ciento sin necesidad de pasar por el juzgado. Él va a lo suyo, a precipitarse, a lacerarse y a causar lástima.
Lo primero que se le vino a las mientes fue la comparación histórica. “¿Os acordáis del 36? Gobernaba la izquierda, vino la derecha y se la comió. Pues ahora, igual”. El honorable no obtuvo el éxito que esperaba, porque por fortuna nadie con las meninges en su sitio puede encontrar la más leve semejanza entre una situación y la otra.
El hombre no escarmienta y, herido ya por dos veces, aprovecha la indefinición de los roles sexuales y se decide finalmente por el victimismo de género: “Me siento como una mujer maltratada”. Así de triste, así de trágico.
Sólo le resta una imagen más patética a la que recurrir, la de una cría de foca apaleada para no estropear su piel. Su aspecto canoso le puede ayudar.
Lo que es la vida. Hace apenas unos meses Maragall no dejaba títere con cabeza, ni badana sin sacudir. Le rebanó el cuello a Bono para ofrecérselo decapitado a ZP y así mantener intactas sus esperanzas sobre el orbe europeo, el imperio español y la nación catalana. Quería grupo parlamentario propio, selecciones deportivas propias y varias propiedades más. Era un crack, un héroe, un ídolo. Lástima no haber tenido a su lado un Daniel que le advitiese sobre el barro del Carmelo, que a semejanza de los pies de la estatua de Nabucodonosor, eran débil peana sobre la que sostener el enorme edificio que soñaba Maragall.
Y ahora, en la caída, se confiesa mujer maltratada para que acudamos solícitos en su auxilio. Yo, lo que diga Bono.

Hay que ser buenos

Domingo, 6 de Marzo, 2005

Como los medios de comunicación somos unos desalmados sólo sensibles a la venta de ejemplares y a la audiencia, ZP ha tenido a bien dirigirnos una admonición pastoral, previa al aniversario del 11-M. En ella, el santo padre de León nos instruye y alecciona sobre la conveniencia de no ilustrar las informaciones de la catástrofe con fotografías sangrientas y descarnadas, siendo preferible hacerlo con otras que no hieran la sensibilidad de los familiares.
Es digno de alabanza el oportuno recuerdo que ZP, ¡con tantas cosas en la cabeza!, dedica a los medios de información reconviniéndolos hacia la buena senda. Ellos, siempre tan proclives al sensacionalismo y a la crítica fácil del servidor público.
Imaginamos que este nuevo y desconocido aspecto del presidente como faro, luz y guía de la profesión periodística no se limitará al colectivo de los plumillas y pronto se distribuirán por toda España las Cartas de ZP a los protésicos dentales, a los abogados e incluso, a los comisionistas del 3 por ciento, para que todos sepan cuáles son los principios deontológicos de su profesión y los apliquen con recto juicio.
Por ejemplo: Ha de saber el arquitecto que de la calidad de los materiales empleados en la construcción de los edificios depende la seguridad de sus ocupantes y su prolongación en el tiempo.
Porque claro, si los únicos que recibimos admoniciones en las cartas pastorales de la Moncloa somos los periodistas, alguien puede pensar que todos los profesionales son honrados y éticos, excepto este colectivo de juntaletras que rebusca en el archivo las imágenes más truculentas para llamar al morbo y herir sensibilidades.
Así como Ernesto Cardenal cayó de hinojos ante el Papa en la pista del aeropuerto de Managua, así caemos ante ZP, arrepentidos de antemano por si alguna fotografía futura no es de su agrado, sea de tren o de yate.

Campo de Agramante

Sábado, 5 de Marzo, 2005

Ussía y Delgado cruzan armas ante el cadáver de García Lorca en el 69 aniversario de su muerte. A uno y otro les salen padrinos, testigos y respetable en general. Se sospecha que la fatal Discordia ha sido nuevamente arrebatada del convento por los cabellos y conducida así ante el Campo de Agramante, para que éste y sus entorchados colegas sarracenos, Sacripante, Rodemonte y el rey Sobrino, se enzarcen en fraticida lucha a mayor gloria del enemigo común, el poderoso Carlomagno.
Las disputas entre periodistas y hombres de letras se prestan a filigranas literarias y al arte de la pirotecnica verbal, aunque en este caso su enfado arranque en la política, pase por ZP, vaya al 36 y vuelva.
Precaución, amigo conductor, la senda es peligrosa. (Cántese al modo y maneras de Perlita de Huelva).
También están abiertos otros frentes más prosaicos de rivales que en apariencia pertenecen al mismo bando: Maragall y Pujol, el Real Madrid y Telecinco, Vicente del Bosque y Florentino Pérez, Jacqueline y Rosario Mohedano, Gallardón y Esperanza Aguirre, Sardá y Buenaventura, desmintiendo con ello el viejo enunciado de que perro no come perro.
Por mucho menos encono, hace cosa de un siglo, los duelistas madrileños alquilan el campo de Sabater, que no el de Agramante, y allí se disparan o blanden sus espadas hasta que la sangre aflora señalando al perdedor. Tras el duelo, por graves que sean las afrentas _ y si no se sigue de funeral y entierro _, las aguas vuelven a sus cauces.
Ussía le ha propuesto a Delgado la calle o el juzgado para dirimir sus diferencias. Se supone que le ofrece el campo de Sabater, el solar del Windsor, o un rincón del templo de Debod al anochecer. Allí sus siluetas se recortarán en la penumbra como los goyescos duelistas a garrotazos hasta que alguien anuncie:
_Ha ganado el Flaco.
_¿Quién? ¿Delgado?
_No, Ussía.

Perdedores S.A.

Viernes, 4 de Marzo, 2005

Se acerca el malhadado aniversario y la falta de informaciones unívocas sobre el mismo contrasta con una certeza a prueba de bomba: Lo sucedido el 11 de marzo de 2004 ha sido el acontecimiento que en mayor medida ha reverdecido el fantasma de las dos Españas desde la CEDA, el Frente Popular, la guerra de Asturias y el 36.
El antes y el después del 11-M se mide en la profundidad de la brecha abierta y se escenifica a partir de las dos asociaciones de víctimas del terrorismo, con Gregorio Peces-Barba en el medio, notoriamente inclinado hacia una de ellas. Salvando la tragedia directa de los dos centenares de familias golpeadas con saña y al azar _ relativo azar por la hora y los trenes escogidos para el atentado _, el objetivo principal de la masacre ha sido la convivencia entre los españoles.
Para lograrlo se ha necesitado de la impagable contribución de políticos de todas las tendencias que han preferido atender a sus intereses partidistas antes de contemplar el ataque como un atentado más _ grande o pequeño _, contra España en su conjunto, debilitándola, fraccionándola y humillándola.
Si en este río revuelto nos fijamos en ganadores y perdedores corremos el riesgo de establecer perversas correlaciones que encajan porque en esos términos siempre habrá beneficiados y perjudicados, pero en el fondo son meros espejismos de una realidad más profunda, la que nos señala a todos como perdedores.
El Gobierno de ZP debería ser el primer interesado en mitigar los efectos de la brecha, porque mientras no sea así, arrastrará el 11-M como una insoportable losa, quién sabe si cada vez de mayor peso.
Lejos de tal objetivo, el Gobierno se empecina en ahondar la fractura iniciada con unos compañeros de viaje que no se dicen españoles, y que, por lo tanto, no se sienten atacados en Atocha.
Y a partir de ahí, todo lo demás.

Toca blasfemia

Jueves, 3 de Marzo, 2005

Es cierto. Hubo cuarenta años en los que no lanzábamos una ventosidad sin rodearla por delante y por detrás con un “Ave María Purísima” y un “Sin pecado concebida”. Los trabajos escolares se encabezaban con la proclama V.J.M.J. (“Viva Jesús, María y José”, traducción para lectores postfranquistas), y hasta el encendido de la luz disponía de un ritual sagrado: “Viva Jesús”, por parte del encendedor; “Muera el pecado”, por parte del resto de los presentes.
Todo eso y mucho más estuvo vigente en la vida civil de los españoles como prueba irrefutable de que se cometieron excesos de sacristía fuera del ámbito propio de la práctica religiosa. Son los mismos que hoy están cometiendo regímenes incapaces de desligar las razones de fe de los programas de Estado.
Como todo exceso, como todo tsunami, las aguas retroceden a tal cota, que cuando inician el flujo contrario su caudal no se detiene en la línea natural y equilibrada que marca la costa, sino que avanzan hacia el interior devastándolo todo y colocándonos de nuevo en una situación ridícula, esperpéntica y estrafalaria.
Hoy tenemos el tsunami cerca ya del extremo opuesto al que comentamos y en tal posición se aprovecha el vuelo de una paloma para ciscarse en la tercera persona de la Santísima Trinidad. Cualquier guionista de televisión que se precie, y que desee conservar su puesto, debe incorporar alguna burla a una escolanía, a Rouky Varela, al Papa Pablo o al obispo Antonio. Y por si fuera poco dentro, admiramos como rara avis de la jurisprudencia moderna una sentencia inglesa que permite a una alumna portar su velo religioso. “¡Jopé; qué fuerte, Mari Pili!”
Poco nos falta ya para encender las luces al grito de una blasfemia contestada por los presentes con un “¡Viva el pecado!” Ésa será la señal de que el tsunami alcanzó su reflujo.

La misma moneda

Miércoles, 2 de Marzo, 2005

Cuando los americanos, Francia y Europa entera se negaban a calificar como terroristas a grapos y etarras, cuando preferían hablar de activistas vascos, separatistas o antifranquistas y darles cobijo, no podían sospechar que pasado el tiempo iban a ser ellos las víctimas del perverso lenguaje de la propaganda interesada.
El antiamericanismo, ese sentimiento snob y evanescente del que ZP dice estar tan orgulloso, se infiltra ahora en las noticias procedentes de Irak para eliminar la existencia de terroristas en ese país. No, allí no hay terroristas pagados por los apóstoles de la violencia, sino insurgentes, patriotas, kamikazes, héroes, resistentes y un pueblo indignado con los occidentales. Fantástico pueblo éste de Irak que vivía pacíficamente machacado por Sadam y en cuanto se ve libre del dictador desempolva la dinamita que tenía escondida debajo de la cama y con ella liquida a 135 compatriotas y deja en disposición de revista para el ortopeda a otros trescientos.
A ver cómo explica Francia que su ciudadana súbdita, la periodista de Libération Florence Aubenas, no está secuestrada por un grupo de fanáticos terroristas, sino en poder de unos simpáticos insurgentes que tratan de liberar Irak de los iraquíes para dárselo a… sabe Alá quién.
¿Y los quinientos muertos o mutilados de ayer? ¿Y los millones que votaron en las elecciones? ¿Ésos qué son? ¿Gilipollas? Porque si quieres los matan son honrados patriotas insurgentes y quienes los contienen son los pérfidos norteamericanos, cuando éstos se vayan, se quedarán en poder de los primeros y ante ellos se abrirá la alternativa de siempre, o escapar, o quedarse pringados bajo las botas de los dictadores de turno.
Con ese planteamiento es lógico pensar que las tropas españolas no pintaban nada en Irak. ¡Cómo iban a perseguir a los valientes patriotas que ponen bombas tan estupendas y liberadoras!