Archivo de Marzo, 2005

La génera boba

Domingo, 20 de Marzo, 2005

Con esa manía que les ha entrado a los oradores por repetir los géneros de los nombres, lo único que consiguen es desconectar al receptor sobre el interés del discurso. Si el conferenciante arranca con un: “Queridos españoles y españolas…” es lógico que ya no interese nada de lo que venga a continuación porque se tiene el pleno convencimiento de que está hablando un memo o una mema.
Vivimos todas las corrientes literarias, desde el culteranismo al dadaísmo, desde el Siglo de Oro, a las generaciones del 98, o del 27, sin que ninguno de sus representantes, ni siquiera Guillermo Sautier Casaseca, se dejase arrastrar por el uso de una cursilada de proporciones megalíticas. Sin embargo, bastan cuatro intervenciones del lehendakari, y otras cuatro del lindacara, para que todo el país incorpore a sus intervenciones públicas el latiguillo mortal de vascos y vascas, de laicos y laicas, de frailes y frailas. Hasta la ministra de Cultura se ha visto atropellada por los nefastos efectos de este purismo sexista que trata de imponerse en una sociedad chiripitifláutica y sin brío. ¿Estará bien que diga fraile, siendo yo mujer?, se preguntó la muy paritaria mujer. Y de tanto pensar, la cagó en menos de que canta un gallo o una gallina.
Si siguiésemos la pauta que nos marcan estos revisionistas, tendríamos que las mujeres dan palos de ciega, coces contra la aguijona y el do de teta; ante lo cual el hombre da el callado por respuesto. Jóvenes y jóvenas, frailes y frailas, comadronos y comadronas, sepan que todo comienza cuando se traduce al castellano la expresión anglosajona gender-based violence o gender violence como violencia de género; cuando lo que quiere decir el original es violencia de sexo, porque el género sólo lo tienen las palabras y el sexo, las personas. ¿O acaso han oído decir que tal mujer es del género femenino?
Lo cierto es que esta moda es del género bobo, o de la génera boba.

El alcalde de Pinto

Sábado, 19 de Marzo, 2005

Lleva camino de engrosar la nómina de personajes populares españoles: el corregidor de Almagro, el sargento de Utrera, el herrero de Arganda y el alcalde de Pinto.
Rajoy quiere que ZP deje a Franco tranquilo y a quien se lleve por los aires sea al alcalde de Pinto, aunque lo haga con nocturnidad y bajo la atenta mirada de Víctor Manuel mientras canta España camisa blanca de mi esperanza.
Pero ¿quién es el mentado alcalde de Pinto para merecer honores comparativos con Franco y con el caballo? Antonio Fernández, que ése es su nombre, se distingue por las numerosas iniciativas de cooperación internacional que emprende a través de su ayuntamiento y que le llevan a realizar grandes viajes por el orbe terráqueo, como el que actualmente lo retiene en tierras americanas por espacio de dos meses.
Primero afirma que se trata de un viaje oficial, después aclara que un mes era oficial y el otro mes, privado. Ahora anuncia que todos los gastos de la tournée correrán por su cuenta. Vamos, que es un viaje que tiene días, como los Rolex falsos.
Dicen que construye 18 viviendas en una población a 300 km. de Buenos Aires, bautizada también con el bonito nombre de Pinto y que allí maneja unos precios inflados dignos de toda sospecha. Habría que verle la cara cuando le dijeron desde España que su maldad había sido comparada con la de Franco; él, que sólo quiere el bien para el Pinto español, para el Pinto argentino y si me apuran, incluso para el Valdemoro.
Pero lo más peculiar del regidor es que se ha creado el puesto de presidente de una empresa municipal con un sueldo de 46.000 euros para cuando deje la alcaldía.
Y entonces es cuando brama Rajoy y pronuncia la frase que pasará a la historia de España: “Que se lleven al alcalde de Pinto”, y que significa, en traducción libre, más vale dictador muerto que chorizo vivo.

Los unos y los hunos

Viernes, 18 de Marzo, 2005

Lo más parecido a un grupo de batasunos gritando consignas nacionalistas en un acto donde se quema la bandera española es un grupo de franquistas gritando a un pedestal donde había estado una estatua del ferrolano. Esas demostraciones de fuerza o de indignación ya no van a ninguna parte, ni interesan al común de los ciudadanos.
Los primeros, porque son unos fachas de exclusión futura; los segundos, porque fueron unos fachas de exclusión pasada. Prueba de su absoluta inconsistencia política es que durante todo este tiempo, sólo salen a la calle y se hacen notar cuando desaparece una estatua, y no cuando desaparecen otros elementos de urbanidad de mayor enjundia. El grito de “Franco, Franco, Franco”, es como el de “Amadeo de Saboya, Amadeo de Saboya, Amadeo de Saboya”. Anacrónico, obsoleto e irrelevante.
Sirve, si acaso, para que los talibanes revientahistorias justifiquen su gran hombrada diciendo que los símbolos franquistas alientan la nostalgia de la población. ¿Y si la alientan, qué? ¿Y si los reyes del Retiro alientan la monarquía y el Ángel Caído, que también está en el Retiro, da pie para la difusión del satanismo?
Hagan la prueba, desmonten la estatua del demonio y ya verán cuántos adoradores de Satanás salen de debajo de las piedras reivindicando cuernos, cola y perilla.
Ahora van a por el Valle de los Caídos. Otra medida de imperiosa urgencia y necesidad. ¿Qué vendrá después? ¿El Parque de Doñana, creado a finales de 1969, es decir en pleno franquismo? ¿Los túneles del Guadarrama, el pantano de Cíjara, Radio Nacional?
Los talibanes por un lado y los nostálgicos por el otro componen una estampa trágica y lamentable. El monumento levantado a la estupidez, a la inutilidad y a las afrentas que creíamos superado con el paso de los cinco anteriores presidentes del Gobierno.

Acostumbrados

Jueves, 17 de Marzo, 2005

Ahora que se inicia la andadura del II Año Triunfal de Derechos, al socaire del talante, viento en popo a todo velo, hay varias menudencias sobre las que a los leales súbditos les encantaría obtener versión oficial.
La primera, por su inmediatez temporal, es saber si la acción de desatornillar, desencajar y volatilizar la estatua ecuestre de Franco durante la madrugada del 17 de marzo hay que considerarla un regalo de cumpleaños a don Santiago Carrillo, o por el contrario todo se debe a un guiño del azar. Como se rumorea que ambos personajes tuvieron un papel destacado en los esfuerzos por eliminar compatriotas por vía expeditiva, los familiares de las víctimas del segundo se preguntan si ahora van a ser menos víctimas que las del primero, por aquello de compensar los años de la oprobiosa.
La preocupación se extiende por saber si otros personajes no menos tiranuelos, de cetro, ros o espadón, también van a ser desatornillados de la peana; si se podrá leer a Balmes y rezar al Matamoros, o si La Rendición de Granada, de Francisco Pradilla, pasará a engrosar los fondos de algún almacén de Obras Públicas.
También existe gran interés popular en saber si las frailas se podrán casar entre sí, cuándo estará lista la ley que regule la Primera Comunión civil y si va a abordarse dentro de este ejercicio la creación de créditos blandos para la financiación de botellones.
Florentino también está preocupado por saber si el Real Madrid va a ser trasladado a Barcelona para acabar de una vez por todas con el puñetero centralismo.
Entienda el ejecutivo que la preocupación no presupone oposición a todas cuantas novedades tenga a bien decretar. ¡Faltaría más! ¡A estas alturas y que nos traten de fachas! Ustedes hagan lo que la conciencia les dicte, que para eso están donde están. Aquí abajo nos hemos acostumbrado a éstos y a mayores bandazos.

Secretismo

Miércoles, 16 de Marzo, 2005

Tarde pía el cardenal Tarsicio Bertone pidiendo a los creyentes que ni compren ni lean El Código Da Vinci, pues a los 20 millones de ejemplares vendidos habrá que sumar ahora los que se incorporen a través de la película que se prepara.
En realidad el Código no es más que una novelita muy bien hilada, con vocación de best-seller desde la primera línea, utilizando los resortes que la familia Plantard de Saint Clair y el Priorato de Sión ponen encima de la mesa para demostrar cinco asuntillos de nada: 1.- Que el Santo Grial es una deturpación de Sang Real. 2.- Que María tuvo más hijos que Jesús, y que el propio Jesús los tuvo de María Magdalena. 3.- Que la Sang Real son esos hijos. 4.- Que todo tiene su continuación en el suroeste francés, con Rennes-le-Chateau como punto central. Y 5.- Que templarios y merovingios participan de forma activa en la transmisión de la fábula.
Sorprende que el Vaticano reaccione contra el Código cuando todo lo que puede contener la novela en ese sentido está expresado en publicaciones anteriores, donde precisamente no se exponen desde la fantasía, sino desde la verosimilitud del ensayo y la recreación histórica. Claro que nunca hasta la llegada de la novela el tema había estado en tantas bocas, y lo que te rondaré, morena.
Si como el propio cardenal Bertone recalca en su comunicado, el Código es un libro de ficción, habrá de reconocer que ni es el primero, ni el que plantea versiones más contrarias a los dogmas evangélicos, aunque sí el de mayor trascendencia pública.
Esto se arregla con luz. Es necesario arrojar mucha luz, no sólo sobre el Priorato y los Plantard, sino también sobre todas las grandes lagunas de la historia que se repiten con machaconas falsedades, tanto desde las más altas instancias eclesiásticas, como desde las académicas y políticas, porque en el fondo todos luchan por mantener su estatus, fraguado en mentiras o adaptaciones.
Y ojo a María, esa desconocida, que viene fuerte.

El arrebato turco

Martes, 15 de Marzo, 2005

A la joven Hatun Sueruecue _ 23 años de edad, madre de un niño de 6 _, la han matado sus hermanos en Berlín por ser turca y vivir como una alemana.
La pasión turca es inconcebible cuando la protagonista femenina es de esa nacionalidad y los amantes masculinos son extranjeros. Así lo ha dictado una vez más la ley de honor de la familia, que acumula ya 45 víctimas en Alemania durante los últimos ocho años.
Es una ley implacable para todos aquellos que se sienten obligados por ella. Su persistencia a través de los tiempos discurre en paralelo a la abundancia de las odaliscas, de las equívocas danzantes çengi, los no menos disolutos bailarines köçek, los baños turcos y los harenes; gremios e instituciones que por si solos y tomados de uno en uno, parecen anunciar la existencia de una sociedad hedonista y complaciente con el disfrute sexual en sus más diversas formas.
Y es posible que sea así siempre que se respeten las reglas de funcionamiento interno, donde por supuesto no figura la posibilidad de comportarse como una jovencita berlinesa, liberada de obligaciones ancestrales, luciendo pierna por las calles o dejándose acompañar por hombres sucesivos. Ese comportamiento no entra en el campo de lo posible, porque supone un insulto a la tradición y a las mujeres que le antecedieron en generaciones.
El problema Oriente/Occidente revela todo su peligro cuando se comprueba que la censura a las nuevas costumbres de Hatun están más radicalizadas entre los alumnos turcos de un instituto de enseñanza secundaria en Alemania, que en la propia Turquía, quizás porque la condición de colectivo emigrante lleva aparejado una tendencia a la tolerancia cero para perpetuar las raíces de donde se procede y que se temen perder en contacto con otra sociedad a la que se considera como tierra de provisión, pero infiel y malvada.

El autor

Lunes, 14 de Marzo, 2005

El 72 por ciento de los españoles creen que los atentados del 11-M fueron decisivos para el resultado electoral del 14-M, y el 69 por ciento de ellos están convencidos de que habría ganado el PP, de no haberse producido. En consecuencia podemos afirmar sin peligro de caer en hipérboles malintencionadas que en este país sólo vota Rabei Osman Sayed Ahmed, alias Mohamed el Egipcio, conocido por su iluminismo internáutico, su sadismo visceral y sus estragos.
A esta conclusión no nos lleva sólo los resultados de la encuesta citada, sino también el hecho de que la comisión de investigación parlamentaria haya cerrado sesiones en el convencimiento de que con la identificación de este individuo se alcanza el techo de responsabilidades y el cúmulo de explicaciones.
No es moco de pavo concederle a Rabei Osman tan alto grado de decisión sobre los próximos cuatro años, y lo que venga, de vida política española. Si tenemos en cuenta que Rabei Osman es un personaje que se pasa las noches de claro en claro, bajando de internet vídeos de decapitaciones, y que la baba del orgasmo le asoma por la comisura cuando ve en la pantalla que el cuchillo se hunde bajo el cuello de Nick Berg, al tiempo que éste grita su desesperación por la inminencia de la muerte, es lógico concluir que no haya motivo para grandes celebraciones.
Decirlo así y constatarlo de esa manera, no supone en absoluto arrojar sal sobre ninguna herida abierta, ni convertir lo evidente en infamia. Se trata, lisa y llanamente, de concatenar las informaciones que hoy nos ofrece una encuesta y una comisión de investigación: los atentados fueron decisivos en el resultado electoral y el cerebro de los mismos fue Rabei Osman. Punto pelota. Bastante tristeza hay en ambos acontecimientos como para necesitar una infamante vuelta de tuerca que si alguien sugirió, debería responder de ella ante la justicia.

Logos

Domingo, 13 de Marzo, 2005

Mal hacen los astrónomos y astrofísicos al sentirse ofendidos cuando _ dicen _, se les confunde con astrólogos y charlatanes, porque si alguien hubo con conocimientos del espacio, los cuerpos celestes, la repetición de sus frecuencias y su interacción con la Tierra, fueron aquellos hombres de hace miles de años que por llamarse en consonancia con su actividad unieron logos, que es el discurso que da razón a las cosas, y astros, que eran los objetos de su estudio.
Fueron ellos, y no otros posteriores, los que establecieron el mapa del universo y la presencia de cuerpos que ni siquiera alcanzaban a ver, como las lunas de Sirio; constituyendo así un misterio que hoy no nos está permitido conocer porque la ciencia ha desterrado de su mesa de operaciones todo lo que no vea el ojo humano, y claro, el ojo humano tiene un campo muy limitado.
Cierto es que el concepto encerrado en la denominación de astrólogo cayó en manos de personas sin escrúpulos que trataron de convertirlo en un medio de vida fácil y sin excesivas responsabilidades, engañando al respetable y charloteando a sus anchas, como aún hoy se observa en abundancia. Pero no por existir el falsario se ha de renegar del original. Y por eso, cuando esta semana los astrónomos se han levantado de las patas de atrás al comprobar que una publicación los confundía, por error o por inocencia, con los astrólogos, lo único que han demostrado es una ignorancia supina sobre su profesión, sobre la historia y sobre el hombre.
A corporativismos y memeces semejantes estamos acostumbrados desde concedemos más importancia a los títulos que al conocimiento, y casos como el presente ni siquiera llaman la atención. Lo que pasa es que siendo precisamente los encargados de lanzar el ojo humano hacia las mayores distancias siderales, se podría esperar de ellos mayor altura de miras; pero no, han demostrado ser tan pedestres como los falsos astrólogos.

Caídos y levantados

Sábado, 12 de Marzo, 2005

Resulta desconcertante y altamente desmoralizante que cuando se trata de exponer y resaltar los cientos de recursos que Lugo posee por doquier en cada una de sus piedras, de su historia y de sus leyendas, la única reacción oficial que se produzca sea una puntualización sobre el uso o no uso en el callejero de la palabra Caídos.
Aún concediendo a la puntualización todas las bondades de oportunidad y exactitud, no deja de sorprender que de entre todos los asuntos expuestos ya en la corta vida del programa de TeleLugo, Lucu´s Intríngulis, lo único que ha llamado la atención de un representante de la municipalidad haya sido precisamente un detalle anecdótico, cuya posible imprecisión se aprovecha para arrojar sobre sus autores una filípica admonición que impida a los periodistas remover la sacrosanta historia de la ciudad.
Lo substancial en el caso citado no era el origen popular de la Ronda de los Caídos, sino el lucimiento que se podría alcanzar devolviendo a aquel tramo el aspecto que tuvo en tiempos idos, pues nada hay que impida plantear la conservación de la muralla en toda su extensión, no limitándose a los lienzos y cubos como si ése fuera el original y único objetivo de sus constructores y de quienes les sucedieron a lo largo de los siglos.
Cuando se solicita la participación ciudadana para colaborar en el buen gobierno de la ciudad se corre el riesgo de que las sugerencias no coincidan con los intereses políticos de quienes corresponde representarnos en cada momento, pero si el ciudadano, o en este caso, un medio de comunicación, recibe por toda respuesta a sus afanes colaboradores la regañina que esta semana ha merecido Lucu´s Intríngulis, cabe pensar que más nos valdría cantar las excelencias de la muralla china, sobre la que el Concello no tiene ninguna competencia, que sepamos.
Pero no. Existe un firme deseo de colaborar y colaboraremos.

España es paña

Sábado, 12 de Marzo, 2005

Lo decía Bono con toda su gracia manchega y quijotesca: “Quien no sepa lo que es España, que lo estudie”. ¡Ole mi niño! Ése es el ministro sandunguero y frescachón que da gusto oír porque no se pierde por las ramas de una verborrea tan cursi y estéril como cuando Rubio Llorente enuncia la fórmula magistral de las esencias patrias: “Nacionalidad partida por tocino es igual a comunidad nacional al cuadrado, y me llevo una”.
Nada más oportuno en este año cervantino como reivindicar la claridad expositiva y proclamar, ahora más alto que nunca, aquel viejo diagnóstico que reza: “El español da tiza después que pifia”. Lo que no sabemos es si ahora toca dar tiza o pifiar.
Ese permanente concurso de ideas sobre cómo es España que tanto repatea a Bono representa el magma de la indefinición donde gustan vivir los paramecios, flagelados, rizópodos y ciliados con un doble objetivo vital. Por una parte, para liberarse de obligaciones que pudieran devenir de la estabilidad, y por otra, esperar enquistados en ese caldo de cultivo la ocasión propicia para mostrar su verdadera condición de microbio oportunista, saltar a la chepa del vecino y adueñarse de más territorio, de más poder o de más pelas. Como hizo Hitler con la excusa de la comunidad nacional aria.
Así, mientras todo sea magma y nebulosa, cuando oigamos: “Los españoles tenemos que…”, siempre se podrá objetar: “Oiga usted, un momentito. Español lo será el hijo de su madre, que uno pertenece a la comunidad nacional de Mazarrón, con límites que se pierden allén de los mares y Allende García Baxter”.
¿Y no ha de ser maravillosa esta España mía, esta España nuestra, que se estira y encoge como la tripa de Jorge; que muda, transmuta y ni se inmuta; que ora es reserva espiritual de Occidente, ora solar de herejes, ora mascarón de laicos?