Los Pérez-Carro, 140 años abiertos al público

29 de Noviembre , 2020

El iniciador de la saga llega desde la Maragatería a Lugo en 1880 y su establecimiento se mantiene hoy

EN LUGO EL nombre de Tomás Pérez Carro identifica a dos personas, padre e hijo, cuando no a tres, el hijo político del primero, que también se llamó Tomás Carro.

Para contar su historia nos ceñiremos a don Tomás y a don Tomasito, su hijo, Tomás Pérez-Carro García (Lugo, 1895), que es el que nace en la ciudad.

Don Tomás había llegado en 1880 a la Porta Toletana de la muralla desde tierras de la Maragatería y ese origen va a convertirse sin remedio en el apodo de todos ellos. En concreto, parte de la familia procede de Santa Colomba de Somoza, al oeste de Astorga por el camino francés.

Desde el primer momento se dedica al comercio y tal como indica el anuncio que utilizará después, se trata de “Almacén de jamones y carnes saladas. San Pedro, 66. Almacén-Depósito, San Roque, 5. Lugo”.

En 1889 ya es uno de los comerciantes que financian las fiestas de San Froilán, así como docenas de iniciativas ciudadanas, como los homenajes a Claudio López y a Ángel López Pérez, que será el faro político de padre e hijo.

En 1901 es vocal de la Junta Municipal por el grupo 3, al lado de Félix Arriaga, de Ruanova y Liborio Revilla, de Armanyá. En las navidades de diez años más tarde, él y su mujer, Vicenta García Carro, se ven en el penoso trance de enterrar a una de sus jóvenes hijas, Dolores. Dice la prensa que todo Lugo les acompaña en el dolor, es especial, la colonia astorgana.

Poco después es vocal de la Cámara de Comercio bajo la presidencia de Pujol que lo designa para estudiar la suscripción de acciones con el fin de construir una plaza de toros. Entre los otros taurinos propuestos están Jesús Bal y Roca, Vila Ron, Julio Iglesias y Roque Pinacho.

Ya entonces se prepara la boda de su hija Carmen con el tercer Tomás Carro de esta historia, asimismo comerciante en Lugo. Se celebra en 1913 y en la intimidad del hogar, debido al luto por Dolores, como era costumbre.

Don Tomás es uno de los primeros lucenses que están abonados al servicio telefónico, allá por el año 1914, fecha fatídica que va a traer la I Guerra Mundial y con ella graves consecuencias para su comercio y otros de la ciudad.

El desabastecimiento y la carestía ocasionados por las exportaciones a los países en conflicto enciende las protestas que se repiten a lo largo de 1918 y que en agosto van a ser especialmente graves para el almacén de jamones de los Pérez-Carro, que es asaltado y de donde desaparecen hasta mil piezas _ dos mil arrobas de carne _, valoradas en 21.000 duros. Quienes entran, se dice, son hombres armados de hachas.

Los establecimientos de Carro, Delgado y Bal y Roca; los del comerciante de Serés (Castroverde), Manuel Ferreiro Barja, la Casa Lagarón, de don Amable, la de José Liz Albarín, en el barrio de A Ponte, y los almacenes de harinas de Pujol y Arriaga sufren también el pillaje y graves destrozos del mobiliario. Los daños de la jornada ascienden a 80.000 duros.

Don Tomás muere dos meses antes de iniciarse la guerra y su esposa, en agosto de 1944. Don Tomasito, casado con María de los Dolores García Crespo, va a continuar con éxito la actividad y participará como él en el ayuntamiento. De hecho, la última corporación presidida por López Pérez la forman Vila, Neira Pedrosa. Eleuterio López, Serafín Rey, Feliciano Canto, Teótimo Merino, Roca, Daniel Fernández, Pedro Castro y él.

En 1981, a su muerte, el comercio de San Pedro pasa al cuidado de su hija Carmen, que para ello deja sus carreras de Derecho y Magisterio, y que sueña con que un día se convierta en museo.

Teresa Losada, la monja más querida por los mahometanos

29 de Noviembre , 2020

La religiosa lucense se ganó el cariño de la colonia islamista de Barcelona, de cuya cultura era una erudita

EN SU NECROLOGÍA la prensa catalana destacó de ella que había conseguido llevar más musulmanes que nadie a la iglesia católica. Era un juego de palabras porque María Teresa Losada Campo (Lugo, 1943), no había realizado ninguna conversión, pero sí era cierto que muchas personas con fe en el Islam se habían acercado a la iglesia de Sant Vicenç Màrtir, en Sant Vicenç dels Horts, para asistir a su funeral, porque la religiosa lucense había sido para ellos alguien digno de admiración.

Teresa viene al mundo el 13 de abril de 1943 acompañada de su hermana gemela Ana María y juntas van a seguir hasta la muerte, pues las dos profesan como misioneras Franciscanas de María y van a residir en la misma casa, aunque bien es cierto que durante épocas vivieron en distintas ciudades.

Las dos son nietas de Julio Campo Montero, el potentado comerciante de Val do Mao, en O Incio, Julio Campo Montero, parentesco que comparten con las hermanas Tareixa y Marica Campo Domínguez. Su madre fue una hija de don Julio, Ermitas Campo Mourelo, y su padre, Salvador Losada Iglesias, secretario de los ayuntamientos de Triacastela, O Páramo y Becerreá, sucesivamente, aunque a lo mejor no por ese orden.

Las gemelas son apadrinadas por otro hombre cercano a la vida municipal, Manuel López Osorio, depositario de fondos del Ayuntamiento de Lugo, pero su vida va a discurrir por otros derroteros.

En lo que a Teresa se refiere, además de hacerse monja, se doctora en Filología Semítica, con ampliación de estudios en París, Roma, Túnez y Marruecos. Es profesora de árabe de 1970 a 1977, pero abandona su actividad docente para dedicar todos sus esfuerzos en ayudar a los inmigrantes marroquíes, pakistaníes, bengalíes, o musulmanes en general, bastante antes de que los políticos se interesasen por lo que estaba pasando.

En 1975 ya había fundado la Asociación Española de Amistad con los Pueblos Árabes, que desembocaría en la Bayt al-Thaqafa, o Casa de la Cultura, nacida en el 2004 en colaboración con los Germans de Sant Joan de Déu.

“Les ayudamos a integrarse en Cataluña, pero sin perder su identidad _ decía entonces Teresa _. Ahora se habla mucho de interculturalidad. Es una palabra muy de moda. Nosotros intentamos avanzar en este terreno: para llegar a la conciencia de que todos somos iguales y al mismo tiempo, somos diferentes”.

En el 2000 es consultora del Consejo Pontificio para el diálogo interreligioso con los musulmanes y de otras nacionalidades. Su labor es reconocida el año 2002 con la Creu de Sant Jordi.

A partir de ese momento, y una vez declarada la enfermedad que la llevará a la tumba, los homenajes se suceden. Como fue el Día del Migrante de 2011; el Memorial Cassià Just en marzo del 2012 y el premio Emmanuel Mounier.

También en su entierro, en el cementerio de Sant Genís dels Agudells, una joven musulmana habló en nombre de todos para darle las gracias.

Su pensamiento al respecto está condensando en estas palabras que pronuncia años antes de morir:

“En nuestra sociedad se dan, por desgracia, dos actitudes dominantes ante los inmigrantes del mundo árabe: o intentamos asimilarlos o hacemos guetos. El proyecto óptimo estaría definido por la palabra integración, que supone un proyecto bueno por ambas partes. Pero eso no se logra, creo yo. Y para esto luchamos, para que el inmigrante pueda realizar su cultura, pueda practicar su religión, pueda conservar su lengua y sus costumbres, si así lo desea”.

No es tarea fácil, ni aceptada por todos.

El robo democrático

29 de Noviembre , 2020

Ya se ve la España que quieren

Dime de qué presumes y te diré de qué careces. Bildu significa reunir, pero su acción es disgregadora desde el minuto uno, y si nos remontamos en la historia ya ni te cuento. Ídem del lienzo le ocurre a ERC.

Dicen los ingenuos que es bueno integrarlos en la política española y que participen en la toma de decisiones porque son uno más. Uno más también es el asesino de las niñas de Alcasser y no por esa razón lo elegimos para tomar juntos las cañas.

La intención declarada de ambos es trocear el Estado español y quedarse para ellos una parte sustanciosa, es decir, robarnos a los demás lo que por ley y por historia nos pertenece a todos.

El partido que en teoría debería representar la garantía de que ese robo no va a ocurrir nunca emplea los fondos comunes en fortalecer el avance del saqueo, bajo la excusa de que no le llegan sus votos para gobernar y está dispuesto a pagar el apoyo con lo que no es suyo.

Y ahí está el meollo de la cuestión. Se está traficando con una moneda cuya propiedad no es de ningún gobierno por grande que sea la mayoría que lo sustente, con lo cual se está produciendo un fraude de ley que tendrá la calificación jurídica pertinente; y se hace con el rostro impertérrito de todos los espectadores, de todas las instancias, de todos los poderes.

Va a ser difícil explicarlo a las generaciones venideras sin aludir al cambio de color de los calzoncillos.

Para colmo de ridiculeces, han logrado instalar el mantra de que el ciudadano debe permitir toda esta actuación porque es lo democrático. ¡Carajo! No sabíamos que un delito podía alcanzar tan excelsa categoría.

Tengan cuidado con esos razonamientos porque a la mínima se han pasado ustedes al otro lado de la fuerza, el de los golpistas.

El virus laico

28 de Noviembre , 2020

Si no fuera por San Silvestre sería completamente laica e inofensiva

Hay un interés especial en remarcar que los comensales de la cena del día 24 no pasen de seis, pero apenas se dice nada de la cena del día 23. La cabalgata de Reyes es un peligro, pero la Sansilvestre es intocable. ¿El virus es más contagioso en las reuniones de tradición católica a causa de la comunión de los santos? ¿Aprovecha la unión espiritual de los creyentes para prosperar, mientras los laicos, como no creen en nada, se protegen mejor?

Apasionante reflexións teopandémica la que se plantea a raíz de las medidas gubernamentales, muy rigurosas y restrictivas si les huele a religión por algún lado. Por ejemplo, ¿se acuerdan cuando Sánchez se puso todo finolis para decir que no existía el toque de queda y que se debía decir “restricción a la movilidad nocturna”?

Bueno, pues a la hora de legislar sobre la Misa del Gallo de este año ha resucitado el toque de queda con toda su crudeza para asustar a los fieles que serán detenidos de ser vistos por las calles a las doce y media con el rosario entre los dedos, el velo y el misal. Seguro que los mandan a un campo de concentración en las Bárdenas Reales.

Y en esto salta la teóloga Rosa Villacastín y se pregunta al aire: “¿Por qué no podemos dejar de celebrar las Navidades? ¿Qué pasa si no las celebramos?” Para responderse a sí misma cual Descartes con el discurso del método: “No pasa nada”.

¡Ay, Rosa Rosae, regular de la primera declinación! ¿Por qué te has vuelto tan impenetrable al conocimiento? A ti no te pasará nada porque eres un poco feldespática y asimilas Navidades con besugo al horno o con pavo asado; pero para quienes tienen el espíritu un poquito más elevado, la celebración de la Navidad no se realiza con el estómago, sino con el corazón y la cabeza, y es imposible que la arrinconen, con toque de queda, o con tócame Roque.

A rostro descubierto

27 de Noviembre , 2020

Esa letra le salió de corrido

Sánchez y Rufián se han cargado el estado de las autonomías, o están a punto de hacerlo por la vía de la fiscalidad.

Si ha de haber la misma fiscalidad en todas las autonomías, ¿para qué vale la autonomía? E incluso, si ha de haberla, ¿por qué ha de ser al alza y no a la baja?

Si Madrid puede a la baja y atrae a empresas catalanas, ¿por qué no la baja Cataluña y atrae a empresas madrileñas?

¿Por qué Sánchez se arrima a Rufián y no a Ayuso?

Bueno, esto último se plantea como pregunta retórica, no es que me haya dado un golpe en la cabeza con la esquinera de mármol en la cocina.

La imagen de Rufián reclamando café para todos es una de las mezquindades más sublimes que la política nos ha dado contemplar desde el sillón y sin pagar entrada. Solo la supera comprobar que el presidente tiene orejas receptivas a tamaño desatino.

Hasta los de Puigdemont se han levantado de cuartos traseros al ver la enorme sintonía que existe entre ERC y “el presidente del Gobierno que nos está oprimiendo”.

Si no nos saliera carísimo no sería un mal espectáculo observar el ataque de cuernos que sufre el PNV por culpa de la cercanía que Bildu y Sánchez demuestran a cada paso y que él trata de suavizar enviándoles ramitos de violeta, ya sea por el Día de la Madre, o sin motivo.

Decía Enrique Santos Discépolo en su memorable Cambalache, “el que no llora no mama y el que no afana es un gil”. Pandilla de menesterosos morales que vienen corrompidos de casa, sin otra ideología que exprimir al ciudadano para el pago de sus ramalazos de dictacruda.

¿Dónde la democracia?, se preguntan algunas almas cándidas en torpe averiguación de su etimología. La democracia la estamos viendo pasar camino del matadero.

David Sotuela, el tenor de las montañas de O Courel

26 de Noviembre , 2020

El cantante lucense tiene unas excelentes condiciones pero no acaba por triunfar

CANTABA ALALÁS DO Courel, como hacía durante su infancia “en las abruptas montañas de O Courel”. Eso decían sus admiradores, que lo rebautizan como queda dicho en el título.

David Sotuela Vila (Folgoso do Courel, 1890) tenía unas condiciones envidiables para el canto y un registro de tenor que llamó la atención de quien lo escuchaba, entre ellos, el barítono y compositor Ignacio Tabuyo.

El adolescente Sotuela queda huérfano a los doce años y abandona San Silvestre de Seceda para dar un primer salto hasta Monforte, donde trabaja de repartidor de pan. Luego, en tren, llega a Madrid para ser pinche de cocina en la Plaza de París de Leganés y en el Labra, donde Pablo Iglesias había fundado el PSOE.

También es camarero, enfermero del hospital del Carmen, encargado de la fundición de un pariente e incluso, loquero en el psiquiátrico de Leganés, cuyo exacto cometido es mejor ni sospechar. Estuvo 9 días.

Entre las idas y venidas de Leganés, tiene un accidente e ingresa en un hospital.

Más adelante lo escucha Federico Culebras, fundador del Centro Gallego y entusiasta de lo lucense, que le abre las puertas a actuar ante sus paisanos y así lo hace varias veces, a partir del 27 de diciembre de 1914, a la par que la tiple Barbeito. Entre otras, él canta Torna a Sorrento. Meus amores y Mary-Mary, acompañado de Manuel Blanco, que le daba una hora de clases sin cobrar.

En el 15 canta para el Ateneo de la Juventud con Yrayzoz al piano y en el 18, se celebra un recital en el teatro Álvarez Quintero a su beneficio, con Lolita Riera y Cristina Mendoza.

Del Labra a Los Gabrieles, que en Madrid son garbanzos y están en Echegaray. El pariente de la fundición va a la cárcel por estafar un millón de pesetas, lo cual le importa muy poco, porque apenas le pagaba, así que se libera de su yugo.

Entonces es cuando Ricardo de la Vega Oreiro, el hijo de Ventura de la Vega y la cantante Manuela Oreiro, lo pone a tiro del Palacio-Hotel para que cante allí, por ejemplo, Unha noite na eira do trigo, y la serenata de la ópera Payasos, una de sus favoritas.

Además de las citadas, canta La Sonánbula, Rigoletto, Tosca y Manon. La Canción del Olvido, de Federico Romero, le entusiasma.

En el Gran Teatro estrena La llama, de Usandizaga, como tenor de primer punte y lo reclaman para una tournée por provincias que rechaza.

Entre el Bar Nuevo, El Palace Hotel, la Casa de Galicia y los coros del Teatro Real, Sotuela alterna óperas y romanzas, con bandejas y mandilones.

Tabuyo, que era profesor de canto del Real Conservatorio, lo conoce y lo pondera. Media ante la Casa de Galicia para que lo pensionen para recibir clases, pero no lo consigue.

Siendo enfermero, entra en contacto con el músico valenciano Manuel Penella y surge la posibilidad de hacer las Américas con su compañía, por lo que se decide a dar el nuevo salto. Se pensaba que de Argentina y Cuba podría dar otro a la Scala de Milán después de una función en el Teatro Payret, de La Habana, pero…

Penella quiere escribir una obra adecuada a sus condiciones, pero la cosa no cuaja y hasta se habla de que tiene que emplearse de sacristán de una parroquia en Cuba.

Enferma de los ojos y permanece un año casi ciego en el hospital del Centro Gallego. Repuesto, regresa en 1923 con su mujer argentina y actúa en Santiago. Le rodea la fama de haber triunfado en América y en parte es verdad, aunque tras la guerra venderá el cupón de los ciegos.

Luego vuelve a Argentina con su esposa, donde se supone que fallece.

Los asesores

26 de Noviembre , 2020

Los antiguos fontaneros de la Moncloa ya son cofradía

Bienaventurados sean los que asesoran a los que no saben.

No figura entre las bienaventuranzas clásicas, pero al ritmo en que crecen y prosperan, va camino de incorporarse en breve.

El hábitat de los asesores era el de las empresas, pero desde que nos da por poner en los puestos de la administración pública a ignaros funcionales e ignorantes prácticos, se han trasladado por mesnadas a los despachos ministeriales, donde encuentran el alimento y rincones donde aparearse, por lo que su población crece de forma exponencial y han salido de la lista de especies en riesgo de extinción.

Cada asesor es un especialista. Por ejemplo, hay uno en grifos; pero lo curioso es que en vez de llamarlo cuando gotea uno de ellos, lo tienen allí sentado todo el año, cobrando un pastizal a la espera de que se afloje una tuerca. Eso antes lo hacía Paco, que era el jefe de Mantenimiento, y su brigadilla.

Si serán inútiles que se los llevan de fin de semana. Ábalos acaba de pasar uno a todo tren en Canarias y ha ocupado seis suites con los asesores. Menos mal que no se llevó a todos porque entonces no habría P.G.E. _ como dice el cursi de su jefe _, que resistiese.

Ya me imagino al ministro preguntándole al asesor la noche del sábado:

_ ¿Qué me aconseja? ¿Espalda de lenguado al chilindrón, o ragout de cierva ibérica?

_ Ministro, estando en Canarias será mejor visto un lenguadito poco hecho, y acaso, un carpaccio de cierva cortado muy finito para acompañar.

_ No sé qué haría yo sin usted, Pulgar.

_ López del Pulgar, si no le molesta.

Teniendo en cuenta que ya son 1.212, y que su coste no supera los 65 millones de euros, no les extrañe que en los próximos P.G.E. aumente la colonia de asesores, porque total, los va a pagar usted de su bolsillo.

Glicerio Albarrán, el profesor del que nadie se olvida

25 de Noviembre , 2020

El profesor de Zamora protagoniza la vida cultural lucense durante treinta años

AL IGUAL QUE su hermano Felicísimo, Glicerio Albarrán Puente (Zamora, 1898) jalona sus estudios con matrículas en el instituto de su ciudad natal y en la universidad de Salamanca, donde estudia Filosofía.

Su vida va a discurrir en paralelo con otro zamorano coetáneo, Abelardo Moralejo Laso, aunque uno recalará en Santiago y el otro en Lugo.

Licenciado en 1922, se casa con Soledad Torres Lorenzo y tienen dos hijas, Blanca y Elsa. La primera oportunidad para intervenir en la vida cultural lucense, una conferencia en la Asociación Profesional del Magisterio Primario, en 1934, la frustra una indisposición, pero será la primera y única vez que el catedrático falle en más de un centenar de conferencias sobre los más variados temas, como son la pintura moderna, el Quijote, Juan de Pareja, temas filosóficos y su personaje más querido, el escritor uruguayo José Enrique Camilo Rodó Piñeyro, creador del arielismo y a quien dedica su tesis doctoral que le llevará hasta las tierras de la República Oriental.

En 1934 entra en política cuando se crea en Lugo Izquierda Republicana, de la que es vicepresidente primero, y presidente al año siguiente. Entonces desarrolla una gran actividad en mítines con Santiago Casares en Foz y Vilalba, y con Ben Cho Shey y Fole en el Bar Unión de Lugo.

También es profesor de Akademos, un centro que prepara para las oposiciones de Magisterio. En el 36, forma la candidatura de izquierdas, al lado de Luis Peña Novo, Ricardo Gasset y Jacinto Calvo, entre otros. Antes de julio también será gestor del ayuntamiento, dentro de la comisión de Instrucción pública y Música, y de la Diputación.

En esos meses prebélicos se constituye la Comisión Ejecutiva pro-homenaje a Valle Inclán que preside Artemio Precioso e integran Alfredo R. Labajo, Puro de Cora, Rufino Dugnol, Camilo López Pardo, Herminia Martínez Cabrera y él.

Quizá tanta actividad es lo que provoca la denuncia que contra él eleva el registrador de la Propiedad José Otero Fernández, acusándole de abandonar la asignatura y luego obrar injustamente contra algún alumno, en concreto, su hija.

El cambio de régimen lo solventa con seis meses de suspensión de empleo y sueldo en julio de 1937, cuando da clases particulares en Bolaño Rivadeira 7, su domicilio.

El profesor de después de la guerra, al decir de sus amigos, es otra persona, como si el miedo lo hubiese agarrotado. Participa en todas las campañas que se organizan _ pro avión, pro paro obrero, pro biblioteca del SEU _, e incluso da una conferencia en el aniversario de Matías Montero.

También es uno de los oradores en el periódico oral Amadis, que dirige Armesto, y de 1955 a 1958 es director del instituto en sustitución de Delio Mendaña y siendo sustituido por Lázaro Montero. Menudo trío.

Sus alumnos no lo olvidan. Imprime carácter, aunque algunos desalmados abusan de su bondad y se burlan de sus chistes sin gracia. Se cuentan mil anécdotas, como la de aquel que se presenta a eliminar materia y no sabe ni papa. “¿Usted por qué se presenta si no sabe nada” “Por si había suertecilla”.

En 1951 escribe el prólogo a Lugo y sus hombres, de Salvador Castro Freire y en 1954 publica su tesis sobre Rodó. A él se deben los Cursos Universitarios de Primavera, como secretario de su Curatorium y el arranque de los Amigos de los Castillos.

Alonso Montero, que lo aprecia como todo el claustro, le hace la necrológica en El Progreso. El pasado día 16 se cumplieron los 55 años de su muerte, en 1965.

Bildu es otra cosa

25 de Noviembre , 2020

Al menos Venezuela mantiene unido su territorio

No es verdad, estimado ministro Ábalos, que Bildu sea un grupo más. Ninguno lo es. Todos tienen un pasado, un presente y unos objetivos distintos. Los únicos que son iguales son los que forman las dictaduras, y para eso ya los borran de antemano y se queda el dictador solito, como ocurre hoy en Venezuela, donde un grupo basta y sobra para arruinar el país más rico de los contornos.

Bildu tiene un pasado propio y otro asumido, que para el caso son los mismos. Los conocemos bien y no se nos borran de la memoria, como a usted, todas las primeras planas empapadas de sangre que llevaron su firma. Que su muerte no haya sido en vano, que sea la última, que vuelva la concordia entre los españoles, decían los familiares de las víctimas a los que les quedaban fuerzas para expresarse con un hilillo de voz.

Qué ingenuos. No sospechan que entre las filas de los propios masacrados anidan tantas ansias de poder que allí mismo se irían de copas con los pistoleros, bombistas, secuestradores, extorsionadores y demás calaña, si con ello se garantizan moqueta, mando en plaza y presupuestos.

Ese es el presente.

En cuanto al futuro, estimado ministro Ábalos, qué quiere que le diga. Ya habrá escuchado usted a Otegi como hemos hecho el resto de sufridores. Sufridores de ustedes, se entiende.

Quiere estar cada día más cerca del poder, colaborar más intensamente, ser un grupo más, como acaba su señoría de calificarlo… para tumbar el régimen.

Tumbar suena a golpe, claro, que es lo que acostumbran. De hecho, puestos a buscar sinónimos del verbo, no se encuentra ni uno que sugiera urnas, diálogo o acuerdos. Tumbar es golpe de estado. ¿Para poner qué? Pues se lo puede imaginar. Ni usted, estimado ministro Ábalos, estaría a salvo.

¿Es ese el futuro?

Celaá y Barojaá, castellanos

24 de Noviembre , 2020

Peligra el aceite

Ada Colau acude en coche a una entrevista radiofónica donde critica el uso del automóvil. La mujer se despistó. Luego lanza pestes contra Amazon, sin darse cuenta de que es donde vende sus libros. Quizás odie el dinero con la misma intensidad con la que acepta subirse los emolumentos un 40% para cobrar más que Sánchez, que es uno de los epítomes modernos que sustituye a Carracuca.

Antes eras “más viejo que Carracuca”, o “más feo”, o estabas “más perdido” que Carracuca. Ahora el top lo marca Sánchez, el de cualquier cosa; él siempre más.

Pero volviendo a las contradicciones, no acaba el día sin que se nos ofrezca la oportunidad de contemplar algunas que claman al cielo.

Por ejemplo, la de ver a la ministrísima de Neguri Isabel Celaá llevando a sus hijas al muy trilingüe Instituto de la Bienaventurada Virgen María, en Lejona, también llamadas Sisters of Loreto, o su abreviatura I.B.V.M., que tanto vale en castellano como en inglés, aunque no en euskera _ A.M.Z.I. _, ya que esa es la tercera lengua en la que imparten sus estupendas clases que pronto dejarán de ser concertadas por obra y gracia de un Gobierno en el que abundan ese tipo de exalumnos, como la propia Celaá, que lo fue del Sagrado Corazón de Bilbao, como Marlaska, también en Bilbao, pero de los salesianos.

Celaá, que nada tiene que ver con Camilo José por parte de familia, ni con Barojaá por parte de oficio, se ha hecho con muchas papeletas para convertirse en el epítome de las contradicciones, tanto por la concertada, como por la especial y tanto o más, por lo del castellano. “Eres más absurdo que Celaá”, puede oírse a partir de ahora con fundamento. Tiene en sus manos el segundo idioma más hablado del mundo, después del chino, y legisla en su contra. Para igualar la bobada solo se nos ocurre que prohíban el aceite de oliva.