Payasas subvencionadas

17 de Octubre , 2018

Doctrina feminazi con dinero de todos

Ahora llaman humor a cualquier cosa. Basta que se metan con el humano macho, o denigren a la iglesia _ la católica, por Dios! _ o se burlen de la derecha _ el PP, a ser posible _, para que la panda de dirigentes que hemos elevado al poder desparrame sobre los payasos grandes dádivas públicas.

Acaba de pasar en Madrid con dinero municipal. Lo bautizan Coñumor y se dicen feminazis, pero si en las buenas épocas hubiesen querido colarnos esa infame bazofia, las hubiésemos expulsado de los escenarios vía alcantarilla. No yendo.

El adoctrinamiento solapado en espectáculos pertenece a tiempos hitlerianos o stalinistas, pero ha vuelto. Ellas se dicen nazis y con eso debería bastar a los incautos espectadores, pero se ve que los niveles de exigencia están por los suelos y el machismo de Emilio el Moro ha fructificado en el feminismo de Carmena la Mora . Además, ¿cómo no ir, si es gratis y subvencionado?

Hay que estar muy desesperado para verle la gracia al coñumor y a sus ataques contra la maternidad. Aunque lo hagan así, en general, queremos suponer que se refieren a sus señoras madres, que han tenido la poca elegancia de parir unos engendritos tan poco ingeniosos que venden sus chistes al municipio.

Su categoría artística está en consonancia con la altura intelectual de la autoridad, llámese alcaldesa o presidente, porque hoy todos ellos rozan la excelencia académica. La rozan, pero no llegan ni a tocarla.

En un aspecto sí estamos de acuerdo con estas crisálidas del escarnio. El hombre merece todo tipo de vilipendios, pues a la vista está que no ha encontrado todavía el remedio contra el ridículo. Y si antes éramos libres de hacerlo cuando nos daba la ventolera, ahora necesitamos malgastar dinero público para vivir de la sopa más boba que nunca.

Bajasmiras

16 de Octubre , 2018

El bisabuelo y la abuela de Emilio Botín

No tuve ocasión de ver Altamira cuando se estrenó en las salas cinematográficas, quizá porque estuvo muy poco tiempo a causa de la escasa sintonía alcanzada entre la cinta y el espectador.

Aún así, el anuncio de que este domingo se pasaría en la 2 fue suficiente para estar atento, en el convencimiento de que por mala que fuera, supera en interés al 90 por ciento del cine que se programa.

La película, en efecto, no es buena y eso que cada uno de sus elementos, tomados por separado, son correctos. ¿Qué pasa entonces? Que no ligan. No han hecho una historia, sino un pastiche carente de emoción. Quizás hubo demasiado encargo.

Altamira es maniquea hasta decir basta, y para ello sitúa a un representante de la Iglesia como gran animador de la reacción en contra del descubrimiento de Marcelino Sanz de Sautuola. Menos mal que tenían en plató a la directora del museo de las cuevas, Pilar Fatás, y al paleoantrólogo de Atapuerca, Juan Luis Arsuaga, que se encargaron de decir que la Iglesia nunca había hecho causa contra las pinturas, aunque en otras ocasiones similares así pudo haber sido.

Muy al contrario, lo que no dice la película, ni dijeron los invitados, es que tras los años de silencio en los que se considera a don Marcelino un falsario y a las pinturas, un fraude, es un cura católico francés, de nombre Henri Breuil, arqueólogo y estudioso de las cuevas españolas quien determina finalmente la autenticidad de Altamira y quien rescata la honorabilidad para Sanz de Sautoula.

En la película, ese personaje aparece 40 segundos interpretado por Tristán Ulloa, pero se le niega su protagonismo, no vaya a ser que el espectador se equivoque sobre quiénes son los malos de la peli.

Algo hicieron entonces para que Altamira se lleve un tortazo tan impresionante.

Responsabilidad y lealtad

15 de Octubre , 2018

Cuchifritín: Qué malotes estos socios

Causa un notable estupor escuchar cómo apela la ministra de Defensa a la responsabilidad de sus socios _ ésos a los que ella llama “partidos independentistas” _, para que den su apoyo a unos presupuestos de “claro contenido social”.

Tendrán que explicar por qué no lo hacen, exclama la ministra henchida de razón, como si se estuviera refiriendo a la Guardia Civil, a la Brilat, o a otras organizaciones de fidelidad contrastada.

Margarita Robles razona con la inocencia de Celia y Cuchifritín, los personajes infantiles de Elena Fortún. O eso pretende que creamos.

Los intereses de esos socios que se han buscado nada tienen que ver con el carácter más o menos social de los presupuestos y no nos hará creer la señora Robles que acaba de enterarse, alma de cántaro.

Ustedes mismos habían dicho un año antes que no se juntarían con esa gente ni para hacer un crucero. Después pensaron que el barco merecía la pena, y aquí nos tienen, de chantaje en chantaje, y tiro porque me toca.

No contentos con la ignominia de pactar con quienes desean la destrucción del Estado, ahora pretenden hacernos creer que apelando a su responsabilidad van a sacar adelante unos presupuestos justos, sociales y solidarios con todas las tierras de España, como por ejemplo, Galicia. ¡Anda ya, Margarita!

Es algo así como cuando le pides lealtad al PP después de haberte tirado tú al monte del golpismo más descarado, al Bildu montaraz y al chavismo gorilero.

Responsabilidad, lealtad … cualquier día os da por exigir a la ciudadanía el exacto conocimiento del protocolo en las recepciones reales los días 12 de octubre.

Aprovecho para decir todo esto antes de que aprobéis esa ley mordaza que ya os gustaría tener en pie para alabanza y loa de tantos disparates como los presentes.

Pedro y Rosa

14 de Octubre , 2018

Una jarra y al lado, Rosa

Alberto Moravia fue el primer hombre en advertir que curiosamente los votantes no se sienten responsables de los fracasos del gobierno que han elegido, como si el suyo fuese un gesto poco más que anécdotico, cuando en realidad es la clave para el buen funcionamiento de una administración.

El novelista italiano, como cualquier persona sensata, sabía que todos los males de la democracia, ésos que le hacen decir a Churchill que es el peor de los sistemas creados “excepto todos los demás”, tienen su raíz en una errónea elección por parte de los votantes, puesto que todos los candidatos habilitados para ello tienen derecho a presentarse.

En nuestro caso actual, la observación de Moravia es de difícil comprobación, porque ni el presidente ni su partido fueron escogidos de forma directa para gobernar, sino que la regeneración moral, la moción de censura y todo eso sobrevino en un proceso posterior, con lo cual es posible que nadie se sienta corresponsable de sus errores.

Por ejemplo, cuando el día 12 el presidente se coloca al lado de los Reyes para recibir el besamanos de quienes con él entraban en el salón _ el primer acto de auto-anfitrionaje, o como se diga, de la historia _, nadie en España puede afirmar: La culpa es mía. Yo lo he puesto allí para que haga eso.

No, se han puesto él y Begoña. No saben, pero se han puesto.

Caso distinto es el de Rosa María Mateo, como ha dejado bien claro ante el país tras su desternillante paso por el estrado de comparecientes en el Congreso. Rosa, ni sabe lo que es la presidencia de RtvE, ni la quiere, según confiesa. Le dijeron que era cosa de dos meses y esto se alarga.

Entonces, hija mía; si no sabes y no quieres, ¿pa qué te metes? Otra cosa no, pero aunque Pedro demuestre no saber ni dónde ponerse, a ganas no hay quien le supere.

La cara oculta de los PGE

13 de Octubre , 2018

La Luna y su cara oculta, bastante previsible

Con los Presupuestos me pasa lo mismo que con la Luna, ni la he estudiado, ni tengo conocimientos para hacerlo, pero me fío de lo que dicen.

Supongo que muchos de ustedes estarán en parecidas circunstancias y con ello no presupongo que son unos ágrafos en economía, sino sencillamente, que no le dedican el tiempo suficiente a estas intenciones presupuestarias, más que PGE todavía.

Sin embargo, igual que ocurre con la Luna, basta echar un ojo a las alturas para hacerte una idea del satélite en su totalidad y los cráteres que hay en su cara oculta.

Lo más sobresaliente es cuando nos dicen que don Pedro y don Pablo han estado negociando muy duramente y que han decidido endeudarnos, de golpe y en el espacio de solo doce meses, la bonita cantidad de 6.000 millones de euros. O sea, el carajo de la vela, que es el lugar más alto de un barco donde puede estar una persona.

Teniendo en cuenta que Pedrito y Pablito juntos no llegan ni para aprobar los días en los que se debe encender la calefacción del Congreso, mucha gente supone que a esas intenciones habrá que añadir las peticiones del oyente que correspondan al resto de la ensalada, en buena medida vascos y catalanes, gente que se distingue por dos aspectos: su desapego de España y su apego a los cuartos que provengan de ella. De modo que agárrate que vienen curvas.

No perdamos de vista que la actual vicepresidenta del Gobierno ya explicó en su día uno de los pilares de teoría económica en los que se basa todo esto: “El dinero público no es de nadie”, y en todo caso, se aplica el artículo segundo, que reza: Cuando la deuda llegue a la Luna, ya vendrá la derecha, la extrema derecha o la extrema extrema derecha para solucionarlo.

Eso sí, la cara se les abomba pidiendo lealtad, arrojados ellos a los brazos de golpistas y populistas.

Una tarde en el Congreso

12 de Octubre , 2018

La derecha de la extrema derecha de la extrema extrema derecha

Si ustedes han tenido la humorada de seguir la comparecencia de la ministra Delgado, no les descubro nada al decirles que aquello se pareció a cualquier cosa menos a una investigación sobre sus encuentros con Villarejo.

Quien no supiese de qué iba, podría pensar, por ejemplo, que se está juzgando al Estado por torturas, o que no acabó la moción de censura contra Rajoy.

Los socios del Gobierno, claro, tiran cada uno por su lado, o por ninguno, no vayan a errar el disparo y herir a la ministra. Unos, se decantan por las torturas, otros, por el proceso catalán. El del PSOE ya no digamos. Un poco más y la felicita por llamar a Marlaska lo que le llamó. Pero ¿y del “éxito asegurado” con las pilinguis? Pocas noticias.

Los únicos que se centran un poco en la materia son Prendes (C,s), y Moro (PP), aunque tampoco mucho, porque eso de discernir si hubo o no chantaje es un asunto más jurídico que político, aunque todo sume.

A medida que la tarde avanza, la ministra se siente más fuerte, feliz y satisfecha. Tanto es así que al no verse atacada, ataca ella. Y entonces coge carrerilla con un mantra que ya no abandonará hasta el final: La culpa la tiene la derecha de la extrema derecha de la extrema extrema derecha. Un descubrimiento que le parece de un ingenio bárbaro, quizá porque sus lecturas nunca le han llevado a establecer frases más complejas.

Delgado ha descubierto a su enemigo, o sea, ha descubierto a la mitad de los españoles. Pero les perdona la vida, olvidándose de que la izquierda de la extrema izquierda de la extrema extrema izquierda se ha cargado a millones de personas, tal como la historia nos muestra y nos enseña.

En resumen, una lamentable pérdida de tiempo y un motivo para pensar si los grupos parlamentarios no deberían quedarse en casa, según qué días.

El nivelito

11 de Octubre , 2018

Delgado sin apoyos

Fíjense cómo están los distintos nivelitos de calidad.

El de urbanidad lo marca Rufián, que es lo más parecido a un broncas del far-west, de ésos que cuando entran en el saloon espantan a los clientes porque saben que habrá tiros. Para rodar con él El bueno, el feo y el malo solo haría falta buscar al primero.

El de excelencia académica corre a cargo del eminente polígrafo Pedro Sánchez, que se saca tesis de la gorra a la misma velocidad con la que recula en otras iniciativas que promueve. Una máquina.

El de solidaridad fiscal lo comparten varios de sus ministros y ministras, cuyas triquiñuelas para burlar sus obligaciones con Hacienda van parejas a su apoyo para que el Gobierno cruja al resto de la población con toda suerte de impuestos. Geniales.

El de respeto a las leyes lo ostentan otros socios del ejecutivo, con Torra, Puigdemont y el resto de golpistas a la cabeza. Modélicos.

El nivel de coherencia política es un apartado que se reserva don Pablo Iglesias, no solo desde la adquisición del cigarral galapagueño, sino por los tumbos que le cuesta el apoyo a Sánchez, por la comunión con ruedas de molino a la que se ve obligado diariamente y por todo el montaje que se trae encima desde que salta a la fama. Y es que lo suyo es un no parar de contradicción e inconsistencia, y viceversa.

El nivel cultural, que ya de por sí es bajo del carajo _ vean qué expresiones más vulgares se utilizan _, alcanza su cenit y su máximo exponente en ministras como Celáa, que comete faltas de ortografía dignas de suspenso, o como Ribera, la de ayer, creadora de las familias monomarentales.

El nivel de justicia necesario para analizar y juzgar todo esto está en manos de Delgado, nada menos que la víctima de Villarejo. Así que ya me contarán.

Encima va y se pica

10 de Octubre , 2018

Teresa Ribera, en plena creación de palabros

Oyendo a la ministra de Transición Ecológica te das cuenta del irreparable daño ocasionado por Tip y Coll, sobre todo por el segundo, que a fuerza de retorcer el lenguaje en busca del chiste, hicieron creer a la población más vulnerable que un murciálago era un vampiro de Murcia, y que cualquier persona está habilitada para fabricar palabras de oído.

Teresa Ribera, titular de Transición Ecológica, es una de las víctimas de Coll. Dijo que habida cuenta de la cantidad de mujeres que constituían familias monoparentales, deberían ser llamadas monomarentales, creyendo que “parental” deriva de padre y “marental?”, de madre.

¡Ay, mare mía cómo está el patio, la patia, el ministraje y la ministruja!

El horror lingüístico de la ministra, a la altura de los perpetrados por Bibiana Aido y toda esa panda de filólogos que se meten a reformadores sin haber aprobado primero de Palotes, fue detectado por una activísima controladora del lenguaje y de otras barrabasadas de nuestros amados políticos que firma en las redes como Rosewelz y a la que seguimos por razones de amistad interpuesta.

Pues bien, la ministra, lejos de admitir su borricada en asuntos filológicos _ hay toda una carrera, señora mía _, tuvo incluso bemoles para contestarle la mar de chulita a Rosewelz amparándose en una “licencia expresiva” y retándola a tener la misma preocupación “por los problemas sustantivos”. O sea, que el bien hablar, como el bien discurrir, no son asuntos de sustancia, según la ministra.

Así les luce el pelo. Con un presidente que plagia su tesis no es de extrañar que su ministra se cargue el Miranda Podadera y pretendan reescribir la Constitución para tontos y tontas.

El próximo Cervantes que lo entregue Teresa Ribera. Así podrá decir lo de “monomarental” y quedarse tan ancha con la licencia.

Disparatocracia

9 de Octubre , 2018

La Biblia

Tengo la sensación de que eso que llaman las minorías es una manera de trincar a la mayoría, y encima, haciéndonos creer que realizan una gran labor social. Ya digo, es una sensación.

La mayoría, como su propio nombre indica, somos muchos más y necesitamos las principales atenciones en todo. No nos gusta que solo se hable de nosotros cuando se hacen las cuentas de los impuestos.

Es más, la mayoría somos tan cojonudos que no reconocemos a las minorías, salvo que ellas mismas se tengan por tales. La mayoría pensamos que no existimos como tal, sino que somos todos, aunque a la vista de las prebendas que estos aprendices de políticos se sacan de la manga, a ver quién es el guapo que renuncia a ser minoría, con el chollo que eso supone.

En algunos casos, sin obligación de pagar impuestos, ni pagar cotizaciones, ni necesidad de ahorro para adquirir; solo tomar y coger, okupar, vender en cualquier sitio, cualquier producto y sin control. Lo dicho, una bicoca. ¿Y todo por qué? Por ser minoría.

Que en la tele se cante en bable y en aranés, manda Pablo Iglesias, como si le hubiese picado la mosca verde. Vale, que se cante, pero que no se olviden de los otros idiomas, que son de más gente.

El gobierno valenciano impone el catalán. Es decir, una barbaridad como una catedral, porque si nunca lo han hablado, les están arrebatando su lengua. Es que es minoritaria. ¡Ah! Entonces no se hable más. No se hable más la mayoritaria.

Cuando todo esto acabe _ porque es seguro que acaba, como las plagas de Egipto _, se podrán escribir unos libros de historia graciosísimos donde se narren todos estos episodios que parece diseñados por el sombrerero loco.

O eso, o nos quedamos para siempre en este bucle de permanente antología del disparate, la misma que Luis Díez Jiménez publicaba como chistes sin sospechar que hablaba del futuro.

Lo increíble

8 de Octubre , 2018

Antonio María Bueno Armijo

El hombre de moda se llama Bueno Armijo. Para ser exactos, Antonio María Bueno Armijo. Es profesor de Derecho Administrativo en la Universidad de Córdoba y su salto a la fama se debe a un sencillo pero contundente power point que desmonta las falacias de los golpistas y describe la democracia española tal como es, sin la consabida mala baba de la propaganda pancatalanista.

Bueno Armijo lo elabora para exponerlo en el Servicio Europeo de Acción Exterior de Bruselas, donde su éxito fue tal que la Comisión Europea le pide que lo repita en su sede al día siguiente.

El trabajo triunfa y apenas quince días después Borrell ordena repartirlo entre las embajadas españolas para que se empapen de él los diplomáticos.

La historia es increíble desde todos los puntos de vista. Es increíble que la propaganda progolpista haya podido imponerse a la realidad, es increíble que Europa viva secuestrada por las mentiras de Pujol, Mas, Puigdemont y demás mediocres; es increíble que el Gobierno español se haya caído de culo ante un power point salido del caletre de un humilde, pero suficientemente preparado, profesor, y es increíble que todavía hoy la diplomacia española en Europa reciba un argumentario básico en el que apoyar sus intervenciones cuando mantengan contactos con las autoridades europeas.

Pero puestas así las cosas, el Gobierno debe realizar una siembra masiva del trabajo, no solo sobre Cataluña, donde será quemado al instante por el aparato represor, sino en el resto del Estado, a ver si se enteran de una vez los quintacolumnistas como Susana Griso de quiénes mienten más que hablan.

Consta de 27 páginas como 27 soles y en ellas se demuestra, entre otras cosas, que en democracia le damos sopas con ondas a Bélgica. Por supuesto, Bueno ya ha sido tildado de xenófobo por el aparato golpista.