Luis Mendaña, el héroe más joven

26 de Enero , 2021

El verano de 1958 está a punto de acabar en tragedia, pero un niño de diez años la evita

EL VERANO DA sus últimos coletazos, pero ya se sabe que en Lugo hay dispensa para no empezar el curso hasta despachar el trámite festivo de los sanfroilanes, por lo que algunas familias prolongan al máximo sus sanciprianes.

Dos de estas familias son los Mendaña de Lugo, y los Sampedro de Oviedo, ambas con tradición estival en aquel San Ciprián tan añorado y que se prolonga en el actual San Cibrao.

Son las nueve y media de la noche del 16 de septiembre del año 1958, martes de la semana. Los niños mantienen sus juegos hasta ser llamados a la cena. En esas circunstancias están Luis Mendaña Pardo (Lugo, 1948), María del Pilar Sampedro, de tan solo dos años y un grupo de amigos hasta la decena. No está, y es raro porque siempre van juntos, el hermano gemelo de Luis, Tino, que ya toma en casa la última comida del día.

A uno de los chicos le han puesto como el padre, Luis Mendaña Vergne, y al otro, Celestino, como su abuelo materno, Celestino Pardo, padre de Teresa Pardo Castiñeira.

En esta ocasión, como en otras muchas, los niños juegan entre el puerto y la Rúa da Capela, la última tierra firme frente al islote de la Anxuela, que es su dique natural. En el puerto también está Francisco Sampedro, tío de Pili; y no lejos, una pareja de la Guardia civil.

Los niños corren, se escapan de quien la queda, juegan a esconderse y a pillarse. Ya es noche cerrada y el límite del puerto se dibuja con una línea confusa, máxime para infantes en algarabía.

María del Pilar ha pisado en el aire y ya se va hacia el agua sin remedio, pero en el último instante la niña se agarra a Luis, y Luis a ella, de tal forma que los dos caen al mar desde una altura de cuatro metros. Sus compañeros se dan cuenta de lo ocurrido, pero no saben si han sido uno, dos o más los precipitados.

Gritos de alarma y carreras hasta donde se encuentra Francisco Sampedro. Presienten lo peor. Sobre todo por Pilar, ya que Luis, si no se ha golpeado la cabeza contra la piedra de la construcción, se puede defender porque con sus diez años es fuerte y nada muy bien.

El hombre llega al borde de puerto, pero no puede ver lo que ocurre abajo, así que no lo duda y se arroja al agua detrás de su sobrina y de su amigo, mientras el resto de la pandilla lo observa con el corazón en un puño.

Así que todo pase, al cabo de unos días, un periódico titulará: “Cuando todos suponían que se había ahogado… apareció Luisito sosteniendo a María del Pilar”.

Así fue. Con Francisco sumergiéndose una y otra vez hasta el fondo y los dos guardias a la expectativa, uno de los niños observa que por la cara interna del puerto avanza Luis hacia la playa, nadando con un brazo y sosteniendo con el otro la cabeza del María del Pilar.

_ ¡Está aquí! ¡La ha salvado! ¡Luis ha salvado a la niña!

La alegría es inmensa. Pilar ríe, inconsciente del peligro que ha pasado. Luis logra hacer pie cuando ve “a un señor con una lancha”. Lo ha logrado.

Al héroe le imponen la Medalla de Bronce de Salvamento de Náufragos en un acto que preside el comandante militar de Marina del Ferrol, José Luis Pérez Cela, acompañado del hombre con mayor experiencia de España en salvamento, Luis Cebreiro, ayudante del Sector de Viveiro y fundador de los Flechas Navales; el alcalde de Cervo, Arcadio Pardiñas, el párroco Rosendo Teniente y otras autoridades.

El comandante asegura que es el único caso de salvamento realizado por un chico de su edad. La Junta de Protección de la Infancia también le concede un premio de mil pesetas.

José de Cora, inventor telegrafista

25 de Enero , 2021

Siendo jefe de Telégrafos muere asesinado en Cibeles por el terror rojo durante la guerra civil

LA FAMILIA del teniente coronel auditor de la Armada, Jesús de Cora y Cora, y su mujer Elisa Lira Montenegro, tiene su asiento entre Santa María da Pedra, en Cariño, Viveiro y Lugo. Su hijo, el famoso general carlista, Jesús Cora y Lira, también añade Cangas de Foz a la geografía familiar y la adereza de anécdotas protagonizadas por pretendientes a la corona.

Su trayectoria está bien estudiada, pero no así la de su hermano mayor José de Cora y Lira (Viveiro, 1885), el gran olvidado de la familia. José estudia en Ferrol y se hace marquista, así llamados los alumnos de Marcos Vázquez Leal, un director del colegio del Sagrado Corazón que imprime carácter. Otro marquista es Ramón Franco Bahamonde y ambos morirán en fechas cercanas.

En 1899 aprueba los exámenes de segunda enseñanza en A Coruña y se prepara para entrar en el cuerpo de Correos y Telégrafos, al que servirá en sucesivos destinos entre Guadalajara, Lugo y Madrid. En la capital manchega se casa con Joaquina Reixa y Puig.

Cuando en mayo 1914 llega a la ciudad de las murallas entra a formar parte de la activa Juventud Antoniana e integra la directiva de la sección de sports, una de las cuatro en las que ese año se divide, al lado de Nieto, Serrano y López Lois.

La preocupación profesional de José de Cora es lograr un medio que evite las demoras en el servicio telegráfico, pues al estar centralizada la recepción de toda la provincia en las oficinas de Lugo, unos han de esperar a que acaben los otros, lo que ocasiona retrasos considerables según en qué fechas.

Esa idea le ronda en la cabeza cuando es testigo de la agresión que sufre su compañero Eugenio Olano y Silva, tío del periodista Antonio D. Olano, por parte de la madre de su hija, con la que no desea casarse, pese a reconocer su paternidad.

De acuerdo con el reglamento del Cuerpo, Cora debe instruir la información sobre el caso. En estos años, el matrimonio tiene a sus dos hijos, la escritora María Manuela y el dibujante y acuarelista Jesús de Cora Reixa, que será vecino de Lugo toda su vida.

La inquietud de José fructifica en un sistema Morse que se conocerá como Montaje Cora y que en 1923, estando ya destinado en Madrid, recibe la autorización para ser probado oficialmente. El inventor solicita que las pruebas se lleven a cabo en la provincia de Lugo, porque es la suya y porque es allí donde nace la idea de desarrollar el proyecto.

El sistema múltiple es publicado en el nº 10 de El Telégrafo Español (30-IX-1920), y tras las pruebas, en el nº 13 de la revista Electra (10-III-1924).

Después de tres años de trabajos, en abril de 1923, el jefe de la Sección de Telégrafos de Lugo, Nicolás Ballesteros presencia las pruebas del Montaje Cora con resultados satisfactorios y coincidiendo con el aniversario de la fundación del Cuerpo de Telégrafos, se celebra en Lugo un banquete en la fonda La Neutral, donde Cora explica por qué ha querido festejar aquí las pruebas y en el que intervienen Ballesteros, Goy Díaz y el propio Andrés de Olano, ya restablecido de sus heridas. Todos acuerdan ceder un día de sus haberes al Colegio de Huérfanos del cuerpo.

De nuevo en Madrid, José de Cora es nombrado jefe de Telégrafos, pero la historia le reserva un trágico final, pues llegados los años de la guerra va a sufrir toda la vesania del terror, en su caso rojo, y morirá asesinado en el propio Palacio de las Comunicaciones de Cibeles, el actual ayuntamiento.

Aunque no se conocen detalles de su muerte, en alguna fuente se atribuyen ciertas responsabilidades al republicano Serafín Marín Cayre.

Ruperto Sánchez, el Lugo de los 50

24 de Enero , 2021

Muchas obras de esa época llevan la firma del arquitecto municipal salmantino, vecino de la ciudad durante 21 años

SE REPITE QUE el carácter castellano es seco como su clima, llano como su planicie y directo como sus distancias. Si algo de todo esto es cierto, el ejemplo de Ruperto Sánchez Núñez (Béjar, 1914), puede servir de prueba, porque responde con creces a esos rasgos.

“Detesto las respuestas o las actitudes ambiguas y dudosas en mí y en los demás _ dice para definirse _. No tengo sobre mi conciencia haber hecho daño a nadie deliberadamente en mi vida”.

Ruperto Sánchez es uno de esos lucenses de adopción cuya huella en la ciudad supera el paso del tiempo por importante y variada. El puesto de arquitecto municipal que ocupa durante 21 años _ de 1944 a 1965 _, favorece el grado de influencia que el salmantino ejerce en Lugo y dificulta que logremos reflejarla en toda su dimensión.

Casado con Lourdes Codesido Somoza, hija del fiscal de la Audiencia lucense, tienen tres hijos en la ciudad, Lourdes, Ruperto y Rafael. La leyenda dice que a una pérgola existente sobre la tienda de moda La Primavera, en Raíña, se le llama el Rupertenón por ser de su autoría.

Pero su huella, al margen de chistes grandilocuentes, va más allá. Por ejemplo, se empeña en que la ciudad disponga del básico Plan General de Ordenación Urbana, y en 1954 él inspira el primero que existe, obra de Fonseca, que será tumbado por el vecindario a mayor gloria de intereses particulares y a pesar de haber sido aprobado por la corporación.

Suya es la Estación Depuradora de Aguas, que inauguran Ameijide y Otero Aenlle bebiéndose un vaso de agua ante la cámara de Vega.

La orden de Gobernación en ese sentido la recoge Manuel Portela y se termina adelantándonos a otras ciudades, aunque después de superar varias paralizaciones. Él está muy satisfecho de la obra, como también del colector de la vertiente del Miño, dos proyectos trascendentales para la higiene ciudadana.

Suma y sigue. La Estación de Autobuses, con Manuel Cortón, Felipe Mendaña y Tomás Notario; el Pabellón de los Deportes, con proyecto de Efrén García, las fuentes de San Fernando y la central del Parque, el acceso a Lugo por General Mola (Castelao), los manantiales del monte das Pías, el barrio Feijóo, la Avenida de Ramón Ferreiro, el cine Yeca, de Chantada y muy especialmente la ampliación de la Porta de San Fernando. Santín Carballada se lamenta de que nada lo recuerde en ese lugar, que es el mayor arco carpanel del monumento, pues se inaugura con el alcalde García Siso, el aparejador municipal, Eduardo Grandío, el contratista, Isauro Díaz Mouriz y él, atravesando la puerta en un Seat 1.500. Así de simple.

En más de una ocasión, declara que en arquitectura ve la ciudad muy mal, “peor lo moderno que lo antiguo”, y no le importa declarar que derribaría la torre del ayuntamiento, a la que odia; así como varias obras suyas, que aborrece. Tampoco soporta los semáforos, a los que acusa de entorpecer la circulación y ser la causa de los embotellamientos.

Cuando todavía no existe, cree que la obra más necesaria para la ciudad es la Estación de Autobuses, porque esos vehículos se han hecho dueños de la vía pública, convirtiéndola en “almacén, taller, muelle de carga y depósito de mercancías y ganado”. Y añade: “Naturalmente, muchos me asarían vivo por ocurrírseme tal disparate”.

Él es hombre hogareño y no cambiaría un minuto con su familia por la mejor fiesta del mundo.

Los años anteriores a su temprana muerte, en 1965, practica el tiro con arco, y dicen que es muy bueno.

Maruxa Villanueva, a Raíña dos Alalás

24 de Enero , 2021

A cantante e actriz de Carballedo tivo ao seu coidado a Casa-Museo de Rosalía durante 27 anos

MARÍA ISAURA VÁZQUEZ Blanco (Carballedo, 1906) utiliza o nome artístico de Maruja Blanco antes de atopar o definitivo de Maruxa Villanueva por suxestión de súa irmá.

A familia Vázquez Blanco é da Barrela, na parroquia de Santiago de Lousada, é dicir a actual capitalidade do concello logo dunha accidentada historia de traslados. O pai é comerciante e a nai ten estudios como para darlles unha boa educación aos cinco irmáns. María Isaura, por exemplo, é instruída na música e daquela pódese dicir que a cantante comeza en mans da nai.

Do mesmo xeito, con só catorce anos, a rapaza está en condicións de atender unha escola de sete nenos no lugar da Forraqueira, pertencente á parroquia de Santa María de Viñoás (Nogueira de Ramuín) e distante vinte e catro quilómetros da casa. Pero só permanece alí un ano, principalmente polo feito de estar afastada da nai. Por esa razón, nalgunha nota biográfica, a cantante aparece como ourensá da Forraqueira.

Pouco despois, dous irmáns collen camiño de Buenos Aires. Ela fará o mesmo cando chegue aos vinte anos. Alí atopa traballo como dependenta de comercio, mentres comeza a cantar en xuntanzas e nas veladas das sociedades galegas. O pianista vasco Juan Gueresta fíxase na súa voz e convídaa a actuar no Centro Asturiano. Dalí pasa ás emisoras de radio e aos teatros, ata ser coñecida como a Raíña dos Alalás, grazas a actuacións como cando fai un dúo con Manolo Núñez no Teatro Avenida de Buenos Aires o ano 1933, que logo é reemitido polas emisoras galegas.

Casa co escritor da Estrada Manuel Daniel Varela Buxán e no ano 1938 canta na súa primeira obra, titulada Se o sei… non volvo á casa, representada no teatro Maravillas. Con ese proxecto nace tamén a Compañía de Teatro Aires da Terra, na que participa Fernando Iglesias Tacholas, e que máis adiante será a Compañía Gallega de Comedias Marujita Villanueva.

Baixo esta nova denominación representa varias obras de Varela Buxán, e no ano 1941 estrea Os vellos non deben de namorarse, de Castelao, coa directa intervención deste na construción das famosas máscaras e a dirección do seu marido.

Maruxa coñece e trata a todos os persoeiros galegos do momento, como o propio escritor de Rianxo, Bóveda, Ramón Villar, Blanco Amor ou Madariaga.

Logo de se divorciar de Varela Buxán, volve a Galicia, onde pasa case dez anos. E tras un novo período na Arxentina, retorna definitivamente a España o ano 1962.

En 1970 grava para Movieplay o disco Enxebre cantora de Galicia e colabora na recollida de fondos para reparar a Casa da Matanza de Padrón e radicar alí o Museo da poetisa. Un ano despois, o presidente do Patronato Rosalía de Castro, Agustín Sixto Seco, proponlle atender esa Casa Museo, onde vive a partir de 1974 ata a súa morte en 1998. A dedicación de Maruxa á figura rosaliana é total, converténdose nunha das máis importantes especialistas da autora.

En 1975, TvE decide adaptar a obra de Rosalía La Hija del Mar para o seu espazo Novela, a cargo do guionista murciano e galego consorte, José Puerta González, premio Ondas 1971. Terá unha banda sonora orixinal do mestre de capela da catedral de Santiago, Nemesio García Carril, e a voz de Maruxa.

Maruxa, García Carril e a propia serie, que incorpora a paisaxe de Muxía, obteñen boas críticas. Quen non puido vela foi Puerta González, pois morre o día anterior ao comezo da rodaxe.

Maruxa recibe a Medalla Castelao da Xunta e o Premio María Casares de teatro a título póstumo. Tanto A Barrela como Padrón teñen unha rúa co seu nome.

Díaz Sal se adelanta 20 años al premio Cervantes

21 de Enero , 2021

El periodista de O Corgo desarrolla toda su labor en Buenos Aires

DESDE MUY JOVEN, cuando vive en la casa familiar de Santiago de Fonteita, sabe que lo suyo es el periodismo y a él se dedica de todas las formas y maneras que la vida le pone a su alcance y las que él se busca, que no fueron pocas. Braulio Díaz Sal (O Corgo, 1922) colabora ya en El Progreso sin terminar los estudios medios y después de hacer el servicio militar en África finalizada la guerra, busca en Madrid cualquier cabecera que quiera acoger su firma.

Aunque de ideología falangista, en 1948 decide cruzar el charco. Recorre el Caribe y se instala en Buenos Aires, donde desarrolla el resto de su carrera y donde se casa con María de los Ángeles Gaitero Cerezal. Entre julio de 1955 y el mismo mes de 1967 se cartea con Ernesto Giménez Caballero.

Díaz Sal es redactor del semanario argentino Nuevo Correo, llamado antes Correo de Galicia, hasta ser nombrado jefe de información y director durante diez años. Igualmente colabora en las revistas España, Atlántida, Ateneo y Correo Literario, y en los diarios La Nación y Clarín, de Buenos Aires y Diario de la Marina, de La Habana.

En México escribe para el Excelsior y el Diario de Revistas. Es corresponsal de la agencia española Pyresa, desde la que informa del regreso de Perón diciendo que todos los argentinos se definen ahora “peronistas de toda la vida”. Y era verdad.

También es corresponsal sucesivamente de ABC, Informaciones, Arriba, Tele-Radio, Pueblo y El Progreso, así como de la agencia cubana Transcaribbean Press y de otras cabeceras gallegas.

Al menos veinte años antes de que la Asociación de Academias de Lengua Española proponga al Ministerio de Cultura español la creación del Premio Miguel de Cervantes, fue Braulio el hombre que pone en contacto a varias de estas academias para organizar un premio homónimo con los mismos fines que el actual.

La complejidad y la ambición del proyecto no hace posible su continuidad, pero cabe pensar que aquel primer paso es el origen del que se inicia en 1976.

El retrato que ilustra su cromo es obra de Laxeiro, que en apenas un cuarto de hora lo dibuja sobre la mesa de un café en la Avenida de Mayo cuando los dos gallegos se encuentran.

Braulio dirige el diario Faro de España y el programa Telespaña, del Canal 13 de la Televisión Argentina, sobre actualidad española. En 1967 recibe la Encomienda de la Orden del Mérito Civil. También Lobo Montero lo nombra presidente de mérito del Centro Gallego de Madrid.

En numerosas ocasiones viene a España y en la mayoría de ellas visita O Corgo, Lugo y El Progreso. También acude al III Congreso regional de la Emigración Gallega que se celebra en Santiago el año 1965.

Es autor de varias canciones y publica tres libros, la Guía de los Españoles en la Argentina, Conocidos en Buenos Aires y El idioma nuestro de cada día, el de mayor enjundia de los tres.

Participa en el Congreso de las Academias de la Lengua, celebrado el año 1964 en Buenos Aires y merece varios premios periodísticos, como el Septién y la medalla al Mérito Turístico, que le otorga el ministerio de I. y T. en la época Fraga.

En determinado momento se habla de que prepara un guión cinematográfico sobre la emigración que llevaría a cabo la directora Ana Mariscal, pero finalmente el proyecto se frustra.

El Ateneo Valenciano de Cultura de Buenos Aires lo nombra académico y la revista

de cultura Historium le dedica amplio espacio en sus páginas para glosar sus “Veinticinco años de periodismo y un logrado destino de ver, viajar y sentir”.

Noemí Mazoy, soprano para todo

20 de Enero , 2021

La cantante lucense ha puesto su voz al servicio de óperas, zarzuelas o musicales con la misma altura

LA LLEGADA DE Noemí Mazoy (Lugo, 1972) a la música fue un proceso natural e inevitable. Como ella explica, nace en una familia de artistas, donde uno canta, otro toca el piano y ella quiere ser bailarina. Quizá piensa que el papel de cantante ya está ocupado por su padre y necesita hacerse hueco en la compañía con una habilidad que esté libre.

En realidad el número artístico con el que pretende conquistar los escenarios es con un aro que le acompaña a todas parte, hasta el punto de que comienzan a llamarla “la niña del aro”. Un día lo deja en casa y comienza a estudiar piano. También canta en las iglesias hasta que es escuchada por Antonio Martínez, que tiene buen oído y les dice a sus padres: “Esta chica vale mucho”.

El destino está cantado. Será la Real Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid y sus estudios de canto lírico de la mano de Esperanza Abad y Emelina Castelló. Pero también los de Ballet clásico, tradicional, claqué, jazz y contemporáneo, con María de Ávila, Karen Taft, Yoselín Alizar, Barry y Suárez Torga, entre otros.

A partir de ese momento ante ella se abren todos los géneros y a todos rinde pleitesía con mayor o menor intensidad, porque lo de Noemí es el canto con cualquier apellido que se le añada, aunque uno de los que más le agradan es solidario, o sea, cantar con alguna finalidad que sirva de ayuda a sus semejantes, como ha hecho tantas veces antes ya de ser profesional.

De hecho, cuando un día le piden que diga un escenario de los que ha conocido, responde que el del Asilo de ancianos de San Roque, en Lugo.

Su ciudad natal es la referencia, el lugar al que volver cuando el corazón se pone un poco sentimental, ya sea para vivir la fiesta popular como para compartir las Navidades, aunque no por descanso, porque a la soprano la música no consigue cansarla. Es más, le da fuerzas.

La hoja de servicios que presenta Noemí es impresionante por la variedad de los proyectos realizados y la importancia de muchos de ellos.

Repasemos algunos de sus papeles en óperas, zarzuelas o musicales. Por ejemplo, es Norma, en Víctor, Victoria; la Madre Abadesa y María, en Sonrisas y lágrimas; Cristine, en El Fantasma de la Ópera; Lady Beaconsfeld, en Jekyll Hyde; Robin, en Godspell… y muchos más en Peter Pan, Annie, El diario de Ana Frank, Luias Fernanda, Estamos en el aire, Non chores Sabeliña, Doña Francisquita, Los Gavilanes, La verbena de la paloma, Las de Caín, La Corte del Faraón, Aída, hasta llegar a la Agnes de El Médico, el musical basado en la novela de Noah Gordon, que bendijo esta versión española de su obra realizada por Iván Macías, Félix Amador y Pablo Martínez, música, libreto y productor, respectivamente.

El Médico, estrenado en el Teatro Nuevo Apolo de Madrid, competía entonces con West Side Story y Anastasia.

Pero esa vertiente escénica en la trayectoria seguida por Noemí no puede ocultar otra serie de logros que se inicia con el Premio Extraordinario de Paso de Grado en el Conservatorio ‘Arias Maceín’ de Madrid, se prolonga con su trabajo como profesora de canto en la Escuela de Teatro y Musicales Memory´s de Madrid, y su participación como solista del grupo de cámara Axivil criollo. Queda por añadir el disco En un salón de La Habana, infinidad de conciertos, las colaboraciones con Raphael en varios espectáculos y muchos más.

Entre otras distinciones, es primer premio Amigos de la ópera de Madrid, Teresa Berganza, y finalista a la mejor actriz de reparto en Broadwayworld Spain 2012.

Pedro de Frutos, la vida es juego

19 de Enero , 2021

El periodista de Monforte ha investigado misterios como si se tratase de un rompecabezas, o el secreto de un laberinto

LA VIDA ES juego, remedó Pedro de Frutos García (Monforte de Lemos, 1952) a su tocayo Pedro Calderón de la Barca y se dispuso a demostrarlo. Amén de otros muchos trabajos, la obra de este singular periodista se enmarca entre la investigación de misterios históricos, los juegos y el cine.

Ha recogido las leyendas gallegas en un par de volúmenes que probablemente son los dos libros que más han ayudado a divulgarlas fuera de Galicia.

Alrededor de este ramillete legendario, De Frutos se atreve con los temas que más interrogantes plantean: los celtas, el tesoro de los templarios, los secretos del Camino de Santiago, el origen de Cristóbal Colón… Parece como si el autor buscase los retos más complicados en un juego detectivesco que, pista tras pista, consiste en llegar al centro del laberinto.

En “El enigma de los celtas. La noche que inventaron a Dios”, De Frutos plantea interesantes hipótesis sobre aportaciones celtas que perduran, como el macrocosmos y el microcosmos que en todos los hombres y en todas las culturas tienen su punto de encuentro en Dios.

Pero esa manera de encarar la tarea literaria, que más o menos puede ser decidida independientemente por cada autor, en De Frutos se prolonga a través de la labor profesional, tanto en sus informaciones sobre fútbol, como cuando es nombrado para dirigir la revista mensual Superjuegos, del Grupo Zeta, convertida hoy en un clásico del género.

La publicación, que aparece el año 1992 con una tirada de 150.000 ejemplares, está dedicada a vídeo-juegos informáticos. Su rival a batir era Hobby Consolas.

Pedro permanece dos años al frente de Superjuegos y su siguiente cabecera, también como director, es Super PC, de Zeta. El objetivo es ayudar al lector a obtener un mayor rendimiento del ordenador personal.

A todas estas, De Frutos ya ha publicado en la editorial Tres-Catorce-Diecisiete _ la misma que la de las Leyendas _, el libro “Jugar con juegos: cómo entretenerse y aprender jugando”, que es su Biblia lúdica y donde se abordan doscientos divertimentos del azar y la inteligencia, con prólogo del desaparecido periodista deportivo Juan Manuel Gozalo. Los tres libros aparecen en la sugerente colección El Caldero de Lug.

De Frutos fue colaborador de RNE, director del Gabinete de Prensa del Insalud y forma parte de las redacciones de la Hoja del Lunes de Madrid, Informaciones y Radiocadena Española. Estando en esta última surge la oportunidad de participar en un proyecto que le va como anillo al dedo, la creación de una batería de 6.000 preguntas españolas para una nueva edición del juego Trivial Pursuit, un trabajo en colaboración con su colega Gonzalo González de Vega.

Muchas de las cuestiones se adornan con gotas de humor, como aquella sobre cuál es el músico preferido del ministro de Hacienda. Y la respuesta es Paganini.

Pedro se acuerda de su provincia e introduce la siguiente cuestión: “¿Qué ciudad ve El Progreso todos los días?” La respuesta correcta, naturalmente, es Lugo.

En otras se exige ingenio y humor para dar con la solución: “¿Qué le puede pasar al coche y a ti cuando llueve?” La solución: Que se cala.

El periodista ha recibido numerosos premios, como uno muy curioso concedido por la Asociación Americana de la Soja; escribe una crónica de la transición bajo el título “Yo estreché la mano de Sinatra”, es presidente de la Peña Periodística Primera Plana, que entrega los premios Naranja y Limón, y hace crítica de cine en su web El Ónfalos, entre otras actividades.

Seijas Moure, anarquismo de Guntín para el mundo

18 de Enero , 2021

Fue secretario de la Liga de Educación Racionalista y se carteó con libertarios de todo el mundo

EL RÉGIMEN NO podía ni sospechar que desde la inocente parroquia de Santa Eulalia de Pradeda, en Guntín, un emigrante retornado a su tierra se estuviese carteando con la flor y nata del anarquismo internacional, ni que aquel hombre de edad provecta fuese un importante dirigente de una organización tan querida por el anarquismo como la Liga de Educación Racionalista.

Sin embargo así fue durante las décadas centrales del siglo XX. Se trata de Daniel Seijas Moure (Guntín, 1898), secretario de la Liga citada y hombre que conoce en persona a un buen número de los más destacados anarquistas gracias a los viajes que realiza por medio mundo. Pero retomemos su historia desde su arranque. Nos situamos en 1916. Daniel tiene 18 años y como tantos otros, ve en la emigración una salida a las penurias presentes, de modo que emprende viaje a Cuba, aunque no está mucho tiempo en la isla, porque al año siguiente da el salto a los EE.UU. Ese viaje va a condicionar el resto de su vida.

Regresa a Guntín, pero quizá solo sea para tomar el impulso necesario y marchar definitivamente a Norteamérica, donde comienza a trabajar en la marina mercante de aquel país como engrasador y cabo de agua. De 1918 a 1922 recorrerá los cinco continentes, “más interesado en la cultura que en el dinero”, como dirá él años después.

En ese tiempo entra en contacto con personajes que le descubren las bases del anarquismo individualista que él abrazará con absoluta pasión desde esos años. Así se convierte en un lector empedernido y el tiempo que sus compañeros de tripulación dedican a beber y/o juerguear en los puertos, Daniel lo invierte en forjarse una educación autodidacta intachable y en perfeccionar su inglés, hasta el punto de poder enseñarlo a otros que encuentran más dificultades para hablarlo porque sencillamente no leen nada en esa lengua.

También aprovecha las estancias en cada ciudad para establecer nuevos contactos y poco a poco él mismo se convierte en una referencia mundial. Su nombre tiene una entrada en la Enciclopedia del Anarquismo Español.

Los cuatro años siguientes va a residir en Buenos Aires y en octubre de 1925, dos meses después de ser fundada allí por el anarquista italoargentino, Severino Di Giovanni, publica en la revista Culmine el artículo “La base de ogni societta” _ La base de cada sociedad_, si bien es cierto que lo hace antes de que Di Giovanni predique la revolución violenta y los actos terroristas por los que será ajusticiado.

Cuando en 1932 regresa a Guntín con su mujer, se dedica a cultivar la tierra de la familia. Tiene dos hijos. Al tiempo, mantiene una intensa correspondencia con sus correligionarios de todo el mundo. Los carteros de Guntín lo saben bien porque le hacen llegar libros y revistas a las que se suscribe y que en muchas ocasiones esconden las cartas. Algunas de esas misivas están referenciadas por el historiador español del anarquismo Xavier Díez.

En 1963 la casualidad quiere que el redactor de El Progreso Ángel de la Vega charle con el fotógrafo irlandés Patrick Duffy gracias a que Daniel Seijas le sirve de intérprete. Entonces le llama la atención el personaje y le pide una entrevista para su sección “Ayer con…”, a lo que Daniel accede, aunque por supuesto, en ella va a ocultar su ideología.

No obstante, algo deja entrever, pues se confiesa admirador de la Thoreau Society, dedicada al apóstol de la desobediencia civil. También lee en gallego y le gustan Castelao, Cunqueiro y Fole, el que más.

La señorita Gayoso, cien años de enseñante

17 de Enero , 2021

ESTÁ A PUNTO de alcanzar los 102 años de edad, tres cuartas partes de los cuales los vive en San Fernando, La Isla gaditana por antonomasia, donde deja un recuerdo imborrable como profesora y como persona.

Uno de sus exalumnos y más tarde compañero de claustros, Pedro Tuero, ha solicitado una calle para ella. Veremos como se comporta con la profesora lucense la alcaldesa Patricia Cavada.

María Adela Gayoso Cancela (Lugo, 1916), estudia Filosofía en Santiago y Madrid cuando lo hace un número de mujeres que se pueden contar con los dedos de la mano. No son los años heroicos de Concepción Arenal, pero casi.

Su padre, José Gayoso Lois, ejerce la abogacía en Lugo y es presidente de la Juventud Antoniana. Aquí se casa el año 1913 con Josefa Leiro Cancela. Más adelante será secretario municipal en los ayuntamientos de Cesuras, Monforte de Lemos, Oleiros y ya iniciada la década de los cuarenta, en Cádiz, motivo por el cual Adela se vincula para el resto de sus días a aquellas tierras.

Al mismo tiempo, su hermana Josefina se casa con el periodista Enrique Santos Bugallo y son padres de una numerosa prole, entre la que se encuentra el historiador Enrique Santos Gayoso, especialista en historia de la prensa gallega, sobre la que ha publicado una serie monumental. Su abuelo, Enrique Santos Couceiro dirige El País Gallego, de Santiago, y su padre, La Hoja del Lunes coruñesa.

Por su parte, Adela también vive unos cuantos años en Madrid y en alguna entrevista que le hacen con motivo del centenario, en 2016, dice que a veces no sabe si es gallega, andaluza o madrileña. Es una forma de hablar, porque ella no perdona su visita anual a Galicia.

Le gusta tanto venir al norte como enseñar, y ese disfrute por transmitir conocimientos se le nota a través de las docenas de generaciones de alumnos que pasan por sus manos.

La señorita Gayoso, como la bautizan desde los primeros años, es profesora en las Carmelitas, la Compañía de María, las Esclavas de Cádiz, el Patronato de Enseñanza Media Rafael Estrada Arnáiz, los institutos Isla de León y Wenceslao Benítez; es decir, en buena parte de los centros de enseñanza privada, concertada o pública.

Sus exalumnos dicen como timbre de gloria haber recibido clases de la lucense y muchos mantienen contacto con la profesora muchos años después de abandonar los colegios e institutos. Igual que ella, añoran los antiguos planes de enseñanzas y como suele ocurrir en las cuatro esquinas peninsulares, su conclusión es que aquella enseñanza supera en todo a la actual.

De todas formas admite que en todos los tiempos hubo alumnos y profesores cretinos, “de Creta”, añade para suavizar.

“Siempre he sido de la vieja escuela. No sabría hacerlo de otra forma”. Eso quiere decir que en sus clases hablaba ayudada de alguna nota para no perder el hilo, y los alumnos escuchaban y tomaban apuntes. Sus pupilos afirman que era muy fácil aprender con ella, bastaba estar un poco atento a su característico hablar gallego, porque la asignatura la daba como en papilla.

Sus materias cubren todo el espectro de Humanidades: lengua, literatura, historia, geografía, latín y griego, aunque su favorita es la historia del arte, que no siempre la puede impartir.

“Al principio impresiona un poco esto de cumplir cien años _ declara entonces María Adela _, pero luego… bueno, pues solo son dos ceros”.

También llega a los 101 años, pero meses después, fallece.

Elías Valiña, primeras etapas del Camiño moderno

17 de Enero , 2021

El párroco de O Cebreiro inicia con su tesis el nuevo impulso a la peregrinación jacobea

EN LAS BIOGRAFÍAS de Elías Valiña Sampedro (Sarria, 1929), se destaca, con mayor o menor detalle, que él es quien siembra el Camino Francés de flechas amarillas. La flecha ha llegado a ser el símbolo y la bandera del hombre, como lo demuestra la portada del libro que le dedica Lois Celeiro.

Y aunque en un primer análisis pueda parecer un detalle menor, lo cierto es que constituye una imagen breve, certera y representativa de todo lo que este hombre hizo por la peregrinación desde que el año 1959 es designado como titular de la parroquia Santa María do Cebreiro, en Pedrafita, porque detrás de cada una de esas flechas están cientos de horas de estudio, docenas de kilómetros pateados, innumerables documentos consultados.

Elías nace en Mundín, dentro de la parroquia de Santa María de Lier, a pie del Camino en la tradicional etapa entre Samos y Sarria. Estudia en el Seminario de Lugo y prolonga su formación licenciándose en Derecho Canónico por la Universidad Pontificia de Comillas, para más tarde ser doctor por la Pontificia de Salamanca, en 1959 y 1965, respectivamente.

Su tesis es “El Camino de Santiago: estudio histórico-jurídico”, que recibe el premio Antonio de Nebrija de 1967 y es publicada por el CSIC en 1971. Este trabajo es el pivote en torno al que se asienta la aportación de Valiña a la peregrinación jacobea.

Pero el inicio del camino tiene más etapas. Ese texto llega a manos del padre Tomás Marín Martínez, vicedirector del Instituto de Historia Eclesiástica Enrique Flórez, perteneciente al CSIC, quien le sugiere y anima a que lleve a cabo la catalogación de los documentos existentes en los archivos parroquiales y municipales de toda Galicia, así como un catálogo gráfico de monumentos, edificaciones privadas, escudos, pazos, etc.

Un trabajo inmenso que apoya decididamente el decano de la Facultad de Derecho de Comillas, el medievalista Antonio García García, y que Valiña ya había comenzado con objeto de elaborar su tesis.

Como es de imaginar, el trabajo necesita fondos y alguien que los provea. El sacerdote lo desvela para los lectores de El Progreso, aunque en aquellos años todos podían sospecharlo. “¿Quién ha sido el mecenas?” _ le pregunta Rivera Manso. Y Valiña responde: “Un hombre al que Galicia, y Lugo sobre todo, tanto deben: don Álvaro Gil Varela. Don Álvaro, siempre interesado por cualquier cuestión que sirva para elevar a esta Galicia nuestra, no ha dudado un momento en patrocinar mi trabajo”.

Se le ve entusiasmado, sabedor que sus esfuerzos van a tener un gran eco internacional y una enorme repercusión en Galicia y en su economía. Carmelo Lisón Tolosana acaba de conferenciar en Grecia sobre la mujer gallega y Valiña está encantado del interés despertado. “Este hombre _ dice refiriéndose a Lisón _, tiene escritas más de cinco mil cuartillas sobre nuestra región”. Era una manera de resumir el éxito de lo gallego.

En ese momento afirma que ya ha catalogado un centenar de parroquias, especialmente de Chantada, Lalín y Silleda, tiene centenares de fotografías y espera nombrar colaboradores para acabar en dos años. ¿Acabar? Imposible. Por delante está la restauración del poblado de O Cebreiro, el Museo, el camino…

Él y su sobrino José Valiña están a punto de iniciar el reparto de flechas amarillas por el norte de la península para que aquella invasión extranjera que anuncia a la Guardia Civil cuando lo detienen en tierras navarras, sospechoso de extrañas actividades, no se pierda y llegue a Compostela.