El muchacho más guapo del mundo

24 de Julio , 2021

Precioso, precioso

Si la Presidencia la ocupase Petra Sánchez y de ella dijese la cadena Ser que se parece a Superwoman y que enamora a los Estados Unidos con su físico, ¿sería machismo?

Pues ha ocurrido, pero llamándose Pedro. ¿Será feminismo?

No, será gilipollada máxima, porque Sánchez no ha viajado a los estados reunidos Geyper con nuestro dinero para encandilarlos y ganar la banda de Most handsome politician in the world, sino para otros objetivos mucho más prosaicos todavía, relacionados con la pasta, las inversiones y la prueba del algodón democrático, capítulos en los que, por lo visto, su fracaso ha sido catatónico, lo cual debería saber de antemano, porque si hay que ir, se va, pero ir para nada, es otro despilfarro.

¿O es que viajó para presumir de bronceado? La emisora no ayuda a despejar las dudas, porque para justificar el enamoramiento de la audiencia añade: “Las redes sociales se llenaban de elogios hacia el presidente por su belleza”. ¡Chúpate esa, Macron! A ver cuándo te pasa a ti algo semejante. Un derretimiento masivo de pernil, grupa y nalgada. Un corrimiento planetario sin kriptonita que lo aminore. Una licuefacción de arrebato y al instante como las sopas deshidratadas, que ni el Cary Grant de Charada.

No sé qué dirá Begoña de todo esto, pero yo se lo cambiaba por otro que tengan por ahí a medio usar, feo, desgarbado, con el pelo alborotado a lo Boris Johnson, con patas de gallo y circunvalado de michelines, pero con la cabeza bien amueblada y sabiendo lo que vale un peine.

“Es un hombre precioso”, le llegan a decir tras verlo en televisión. Me temo que en la próxima temporada nada nos libra de un Gran Hermano desde la Moncloa. Sánchez en el salón, mientras los ministros entran por una puerta y salen por la otra.

Un lugar donde refugiarse

23 de Julio , 2021

Pasen y vean

Era impensable que Pedro Sánchez dijese la verdad por estar pisando suelo norteamericano, donde las mentiras, sean del calado que sean, suelen costar cargos públicos. Era impensable y no sucede porque esas exigencias no rigen con los políticos extranjeros.

A Biden le basta ningunearlo para que no se olvide el poco aprecio que tiene por él y su política, pero bueno, lo más chocante es que su viaje se enmarque dentro de una campaña para demostrar que España es “el mejor lugar del mundo para invertir”.

¿Está de broma?

No vamos a hacer aquí un ejercicio de síntesis sobre los males asociados a Sánchez que atacan cualquier intento de atraer la inversión extranjera por miedo a que nos llamen traidores, pero a ningún español que no esté narcotizado o a sueldo del personaje se le escapa que la combinación de fuerzas que sostienen a Carrillos Tortuosos representa la receta más contraproducente que imaginarse pueda de cuantas fórmulas de gobierno existen en el mundo, a excepción de las que ya han entrado en bancarrota tiempo atrás.

Además lo dice el mismo día en que la juez Esperanza Collazos ordena la suspensión del rescate de la aerolínea Plus Ultra ¡por no estar justificado! Una pieza que por sí sola dibuja con trazos firmes y gruesos el rostro de quienes nos gobiernan, la arbitrariedad de sus decisiones y el desatino ideológico que las inspira.

Pensará Sánchez que los inversores norteamericanos son un poco lelos, que no leen la prensa y que les basta ver su flamante percha en el Instituto Cervantes de Nueva York diciendo eso de que somos lo mejorcito, para que agarren sus carteras y nos rocíen de millones mientras al menos cinco ministros de su Gobierno sueltan una barbaridad por día, como esa de que los pantanos son franquistas y hay que chimparlos.

Serafín Sarceda, un barítono de rescate en Ribadelago

22 de Julio , 2021

El odontólogo lucense es encargado del rescate de los cadáveres en el lago de Sanabria, pero la operación no sale bien

AL ODONTÓLOGO SERAFÍN Sarceda Regueiro (Lugo, 1920), lo que más le gusta es cantar como barítono. Y no lo hace mal del todo, de modo que cuando la ocasión es propicia _ y aunque no lo sea demasiado _, Serafín despliega su repertorio.

En El Progreso se recuerdan sus improvisados recitales que buscan arrancar una salva de aplausos entre los redactores y unas líneas de agradecimiento. Pero él atesora otras historias apasionantes.

Es hijo de Manuel Sarceda Gómez y de María Regueiro López. Son diez hemanos, Jesús, Constantino, Aurora, José, Alfredo, Agustín, Román Eliseo, Presentita _ Presentación _, y él.

Es un joven polifacético, interesado en el canto, en la natación, los vehículos de motor y en la apicultura, pues a los 15 años realiza con aprovechamiento un cursillo dirigido por Benigno Ledo, o cura das Abellas.

Estudia Medicina, se hace odontólogo y se instala en Madrid. Antes, o en el medio, sigue en Tenerife un curso de submarinismo y buceo que imparte un jovencísimo Alberto Vázquez Figueroa a bordo del buque-escuela Cruz del Sur, donde el futuro novelista había estado con Jacques Cousteau durante dos años. No nos consta que haya coincidido con Cousteau, pero sí que obtiene un carnet de submarinista de tercera clase.

Con esa titulación llega a ser vicepresidente del Centro de Investigaciones y Actividades Subacuáticas (CIAS), al que le encargan el rescate de los 144 cadáveres de las víctimas de Ribadelago en el lago de Sanabria, cuando en enero de 1959 se rompe el deficiente embalse de Vega de Tera.

Serafín está al frente de las operaciones, pero entre el frío y la inexperiencia, la misión es un fracaso. Vázquez Figueroa, que también acude como submarinista, tiene duras palabras hacia él: “Por absurdas razones de índole política, el mando de la operación no había ido a parar a manos de Padrol, Admetlla, o Vidal, submarinistas de experiencia, sino a las de un dentista, exalumno mío del Cruz del Sur, que a punto estuvo de aumentar la cuenta de los cadáveres de Ribadelago con algunos de nosotros”.

Antes de acabar el propio mes de enero, marchan de allí con un pobre balance de rescates.

Sarceda canta en las reuniones de la Peña Gallega de Madrid que rige Venancio Senra, o en el Círculo, cuando viene a Lugo, donde algunos le llaman conde de Sárceda, para que suene más italiano. También lo hace en sus viajes, como él mismo cuenta después de recorrer el Mediterráneo en 1967 a bordo del Cabo San Vicente, cuando tiene ocasión de entonar la Granada de Agustín Lara en el propio barco, en Nápoles y en la plaza de San Marcos de Venecia. También lo hace de forma esporádica en TvE.

Durante el crucero charla en Dubrovnik con tres mujeres sefarditas originarias de Lugo que conservan un lienzo de la Puerta Falsa de la muralla, que él intenta comprar sin lograrlo.

Cuando regresa de otro viaje a EEUU, pasa por Lugo, almuerza en un restaurante y a los postres les canta a los presentes, que le obsequian con 500 pesetas de propina. Él se acerca a El Progreso y las dona al Asilo de Ancianos.

En 1982 su nombre vuelve a los periódicos, pero por un desagradable asunto, pues resulta herido en la mandíbula, el pecho y la cabeza por las puñaladas que le propina un taxista con un destornillador.

En la calle madrileña de Vicente Muzas, frente al Ambulatorio de la SS de Arturo Soria, el taxista impide el acceso a una plaza de aparcamiento. Tras reiteradas peticiones de Sarceda para que se aparte y cuando toma nota de la matrícula, es agredido.

Fantasmas del pasado

22 de Julio , 2021

Cazafantasmas

La lucha de Sánchez contra Franco evidencia los pecados que su partido comete antes y durante la guerra, y que él trata de disimular con los que comete Franco durante y después.

Nada hay de útil en ello salvo para un amante del figurín y el pantallazo que vive de las apariencias y cree que los votantes también. Franco está muerto y enterrado dos veces _ una de ellas, por él_, y los franquistas pueblan otros cementerios y alguno hay que ocupa plaza en asilos diseminados urbi et orbi. Un ejército fácil de derrotar porque ni siquiera existe. ¿La Fundación Francisco Franco? Pues claro. ¿Acaso no existe el Partido Comunista y de él cuelgan muchísimos más crímenes?

La insistencia en la lucha no va a cambiar los hechos, ni el relato que de ellos hagan los historiadores. Si acaso cambiará el que se haga sobre Pedro Sánchez y su torpeza, pues se dirá que frente a problemas actuales que formaban parte de su mundo y de su actualidad, dedicó ímprobos esfuerzos en luchar contra fantasmas porque pensaba que así haría buenos los tremendos errores de Largo Caballero y don Inda, cuando son ellos mismos lo que reconocen su enorme responsabilidad en todo lo que ocurre.

La torpeza es mayor al comprobar que comparte su presidencia con regímenes de sello antidemocrático que machacan al individuo sin que a él parezca importarle un comino, o lo que es peor, lo hacen con su apoyo o con su complacencia y la de sus socios, apoyadores y apoyantes.

Decía Aristóteles que el castigo de un embustero es no ser creído aunque diga la verdad, y el hombre está en esa fase de baja credibilidad. Se le acabó la lengua de tanto usarla y ahora, aunque pelee contra la bicha del pantano, habrá gente que se pregunte por qué lo hace si todos sabemos que la bicha no existe.

García-Blanes, el primer español muerto en un campo de fútbol

21 de Julio , 2021

El joven lucense juega de guardameta en un encuentro amistoso y al realizar una estirada recibe varios golpes mortales

EL FUTBOLISTA INGLÉS William Crooper es el primero en morir en un partido. Ocurre en 1889 a causa de una rotura intestinal. En España no sucede algo parecido hasta que el 7 de enero de 1973 el jugador del Sevilla, Pedro Berruezo, sufre un paro cardíaco cuando juega en el Pasarón de Pontevedra. Sin embargo, en el fútbol amateur hay un antecedente que tiene como escenario un campo lucense.

Debemos situarnos el 21 de junio de 1928. Cualquier excusa es buena para que los futbolistas de Lugo organicen un partido, y la de ese día es la celebración de San Luis Gonzaga, onomástica de varios de ellos.

Se van al campo del Polvorín _ llamado stadium por los más optimistas _, y se distribuyen a partir de criterios poco futbolísticos, pues los Luises quieren ir juntos, convencidos de que el santo velará por sus intereses. Pertenecen al club Adelanto, al Rácing F.C., o al Lugo Sporting, como es el caso de Inocente García-Blanes Ferreiro (Lugo, 1908), guardameta suplente de este último, aunque ha pertenecido a casi todas las sociedades deportivas desde los 15 años.

Llega a jugar en el Riazor contra un club coruñés, y el comentarista lo destaca entre los mejores. En su infancia se ve favorecido con una de las plazas de las Cantinas Escolares para pasar el verano en las playas de Foz y Barreiros, donde disputa interminables partidos en la arena.

Es mecánico y su madre, Juana Ferreiro Neira, ya viuda, vive en el Callejón del Colegio, al lado del Círculo. Después lo hará en San Pedro, cuando fallezca a los 77 años en 1948.

Además de Inocente, tiene otros seis hijos, Vicente, Víctor, José, Purificación, Sofía y Araceli, que está casada con el agente comercial Adolfo Borrego Cano. Purificación lo está con Antonino Pérez Fafián y el resto vive en el extranjero, como denota el nombre de sus esposas, Sara Le Moglie, Obdulia Bedata y Anita Bonettini.

Se inicia el encuentro y de repente se desencadena la tragedia. Inocente se lanza en plongeon _ barbarismo del fútbol inicial que se traduce como estirada en plancha _, y recibe varios golpes en la cabeza de un delantero rival que trata de hacerse con el balón.

El arquero se desploma conmocionado, el partido se interrumpe y al ver que no reacciona, lo conducen a la consulta del médico Ricardo López Pardo, en la plazuela de A Nova, o de Ángel Fernández Gómez. El doctor advierte la gravedad del caso y ordena su traslado al hospital, donde lo atiende José Lomas.

La lesión es gravísima. Se interviene en la medida de lo posible y se logra estabilizarlo para que quede encamado en la Sala San Antonio. Sin embargo las perspectivas son fatales y a las cuatro de la tarde del día siguiente fallece.

La autopsia describe una comprensión del bulbo por hemorragia cerebral y fuerte contusión en la región hepática con rotura de la vesícula biliar. El entierro reúne a todo Lugo.

A partir de ese momento se produce una serie de desencuentros inexplicables cada vez que se trata de materializar un homenaje a la memoria de Inocente. Se pretende instalar una placa en el Polvorín, esculpir un busto, abrir una suscripción y organizar unos encuentros.

Se llega a su tercer aniversario sin nada realizado, pero ese día se celebra una misa en A Nova y un homenaje en el cementerio. A las cuatro de la tarde se disputan tres partidos en las Gándaras de Piñeiro y en el campo de la feria, entre los equipos Unión Sporting, Júpiter, Colón, Español, Victoria y Rácing Villalbés.

Aquí mando yo

21 de Julio , 2021

Una españolada

Cuando hablan de la niñera de Podemos pienso en Olvido Hormigos. No sé por qué extraño mecanismo de asociación ocurre, ya que ni Olvido era niñera, ni de Podemos, sino concejal y del PSOE.

Seguramente tiene algo que ver con esa facilidad española para crear personajes públicos pintorescos, dentro o fuera de la política. La niñera de Podemos solo hizo lo que le mandaban para convertirse en personaje, aunque lo que le mandaban y su cargo se parecían como un huevo y una castaña.

El que se lo curró a fondo fue Nicolás Gómez Iglesias, el Pequeño Nicolás, que nos dio juego para muchas tardes de gloria. Desde Nicolás la imaginación vuela a Julio Rodríguez Martínez, elevado al Ministerio de Educación en el verano de 1973 y defenestrado en enero del año siguiente, después de armar un gran revuelo con su intento de instaurar el año natural en la enseñanza, lo que se llamó el calendario juliano.

Se cuentan varias versiones de su nombramiento, como la de que alguien se equivoca y le pasan su nombre a la firma de Franco, cuando él quería a otro para ese puesto, o incluso que ese otro es Luis Sánchez Agesta. Don Julio era muy afín a Luis Carrero, así que todo se puede explicar vía Opus y vía amical.

En aquel año trepidante fue un no parar, pero como matan a Carrero en diciembre, el nuevo hombre fuerte resultante, Carlos Arias Navarro, que no lo puede ni ver, lo tiene fácil para desprenderse de él.

La niñera de Podemos tiene el tufillo de la nueva casta, pero el mismo aroma de quienes se toman la política como la administración del cortijo, ya sean derechas o izquierdas sus extremidades. Cierto que no es lo mismo darle Educación a un amiguete, que darle la niña a una asesora del Ministerio, pero en ambas entregas hay ese puntito de aquí mando yo.

Copiando a Beethoven

20 de Julio , 2021

La abuela de la estelada

Es Andrés Ruiz Tarazona quien divulga hace cosa de tres años la razón de por qué a Beethoven se le conoce en su tiempo como El Español. Se debe a que su abuela paterna, María Josefa Poll o Polls, lo es. También tiene una bodega y le da al frasco con insistencia cotidiana, pero claro, no sabe que su nieto va a ser más famoso que David Bisbal.

Un poco más adelante, el compositor y pianista salmantino Tito García González, aventajado estudiante del instrumento en Alemania y consagrado ya como uno de nuestros concertistas de mayor renombre, se refiere a la señora Poll como alicantina cuando presenta su programa Beethoven: ¡El Español!, que arranca en Alcobendas y prosigue por varias localidades andaluzas, fundamentalmente.

Aquello era demasiado tentador para el independentismo catalán. A una señora apellidada Poll, a quien sitúan como nacida en Alicante, basta subirla en el mapa unos cuantos kilómetros, hasta el Maresme, para convertirla ipso facto en catalana.

¿Se descubrió su acta de nacimiento? No, simplemente se le dio una patada al libro becerro de la parroquia de Vilassar de Dalt, y arreando que es gerundio. Es más, a partir de ese simple ejercicio futbolístico, Jordi Cos, que es el que chuta, sonsaca una serie de connotaciones antiespañolas y procatalanas en la obra de Beethoven, que si las firmase Disney las veríamos con agrado en El aprendiz de brujo, aunque el autor de su música sea Paul Dukas y no Ludwig van.

Si hiciésemos caso a Cos, la abuela del músico habría pertenecido a ERC y entre taza y taza de sus ricos caldos, le hablaría de los pobrecitos catalanes, que a diferencia de extremeños, andaluces o gallegos, no reciben ninguna ayuda de la opresora España, para que de mayor le dé a Madrid unos cuantos capones con las corcheas. Lo que hay que oír.

Honorato Iglesias, entre la medicina y la pintura

20 de Julio , 2021

El médico lucense es compañero de Castelao, primo de Julia Minguillón y padre de Iglesias Requejo

SU PADRE NACE en Santiago, pero pasa en Lugo la mayor parte de los noventa y cuatro años que vive. Ramón Iglesias Camino había sido catedrático de Matemáticas, secretario del Instituto, director de El Eco de Galicia, concejal y alcalde de la ciudad, pero quizás el título con el que se afianza a la historia lucense sea el de abuelo de Julia Minguillón.

Quienes lo lloran en su casa de Amieiro el mes de agosto de 1933 son muchos más, pues a don Ramón le sobreviven los siguientes hijos: Sofía, Elena, Matilde, José, Emilia, Eva, Antonio, Honorato Iglesias López (Lugo, 1886), Emilio y Casilda, con sus correspondientes parejas, entre las que figuran Federico Minguillón, marido de Emilia y padre de la pintora, y Eloísa Requejo Buet, esposa de nuestro personaje.

Honorato está en el Cuadro de Honor de la Universidad de Santiago y luego solventa con nota la carrera de Medicina, en cuya Facultad es amigo y compañero de Alfonso Rodríguez Castelao, desde 1903 a 1909, aunque él la ejercerá más tiempo que el genio de Rianxo.

Los otros lucenses de la orla son Eliseo Díaz Anllo, de Cospeito; Guillermo Vila Vázquez, de Lugo, Ángel Otero López, de Baamonde; Horacio Peñamaría Temes y José Antonio Anllo Corral, de A Fonsagrada, José Escobar Magdalena, de Baleira y Antonio Carballeira Fernández, de Meira.

Luego entra en la Armada como médico segundo, teniente, mayor y comandante, con sucesivos destinos en el cañonero Recalde, en el Álvaro de Bazán y en el España, hasta tener destino en tierra, concretamente en la Comandancia de Marina de Vigo, donde nace su hijo, el pintor José Carlos Iglesias Requejo.

La boda se había celebrado en aquella ciudad el año 1923. Es madrina por poderes la madre del médico, Presentación López, a través de su hija Eva, y Wenceslao Requejo Pérez, padre de la novia, en cuyo domicilio tiene lugar la ceremonia, como era relativa costumbre entonces. La madre de Eloísa es Josefa Buet y Feijóo, que vivirá en Vigo hasta su fallecimiento en 1941.

En 1917, cuando todavía navega, Honorato acude a Lugo para participar en el Hotel Universal en un homenaje al catedrático de Medicina de Santiago, a la sazón gobernador civil de Lugo, Casimiro Torre y Sánchez-Somoza.

El 28 de septiembre de 1927 es uno de los oficiales de la Armada que reciben en Vigo la visita de los reyes, Alfonso XIII y Victoria Eugenia.

En Vigo permanecen hasta 1935 y tras pasar por el hospital de la Marina de Ferrol, Honorato abre consulta en el número 1 de Quiroga Ballesteros de Lugo como médico especialista en enfermedades del pecho, y poco después, tras ampliar estudios en Madrid, como tisiólogo, es decir, lo mismo.

Se presenta como exagregado del Dispensario Antituberculoso de Vigo, médico de la Armada e inspector municipal de Sanidad, y ofrece tratamiento de la tuberculosis y neumotórax artificial. Su consulta, para que nadie se pierda, se ubica al lado de la Plaza de Abastos, como indica su publicidad.

Su hijo inicia en el instituto los estudios de bachillerato y aunque hace algunos años de Filosofía en Santiago, se decidirá por su vocación de pintor, como su prima, Julia Minguillón.

Honorato, que durante una época sustituye su apellido López, por el segundo de su padre, Camino, escribe en Alborada artículos de divulgación sobre prevención de la tuberculosis pulmonar el año 1935.

Y en febrero de 1965, poco antes de morir, el Ministerio de Marina le concede la placa de la Real Orden de San Hermenegildo.

Trashorras, la generación perdida de la Olimpiada de Berlín

19 de Julio , 2021

El boxeador de Lugo es campeón de Castilla y figura en la lista de los púgiles preolímpicos para 1936

ES UNO DE los deportistas españoles llamados a participar en la Olimpiada de Berlín de 1936, cuando deben cambiar los entrenamientos por las trincheras.

Ramón Trashorras Rey (Lugo, 1914), consigue trabajo en una de las más importantes editoriales de Madrid. Como Manuel Castro es de Sarria y dueño de la exitosa Editorial Castro, pensamos que podría ser ésta.

El joven ocupa su tiempo libre con el boxeo. Sabe que vale porque se lo dicen y porque los resultados acompañan. Lo entrena el negro Malayo, un cubano que llega a España en calidad de masajista de un grupo de boxeadores y que se afinca en Madrid. Es amigo de Kid Chocolate y sabe buscarles buenas peleas a sus pupilos, tanto los profesionales como los amateurs.

Los de Madrid pelean en la Ferroviaria y se disputan la Copa Gimnástica o el Campeonato de Castilla. En 1934, cuando se comienza a hablar de él, es peso welter, aunque en el 35 será medio.

Trashorras le explica su vida al periodista de La Voz de Madrid, Luis Manuel Riaza, como si fuese aquel personaje de Kid Tarao creado por Tony Leblanc: “Del taller al gimnasio y de aquí a casa. Trabajar, entrenarme y comer”. Sabiendo sus necesidades, Riaza indaga sobre su apetito y éste le dice: “Lo asesina uno con patatas, judías y mucha verdura… ¡Qué quiere usted! La cosa no da para más. Sé que existen las aves de corral porque las oigo cantar, pero yo jamás he tenido entre mis manos un muslito de pollo…”

Así de precaria es la vida del rapaz en 1935, cuando ya ha disputado doce combates, de los que gana diez; seis por abandono y cuatro a los puntos, y pierde dos.

Ese año gana la Copa Gimnástica al vencer por abandono a José Martínez en el tercer round y se proclama campeón de Castilla contra Luis Santos, al que derrota a los puntos.

Lo califican como la revelación de los campeonatos, “No parece un amateur”, dice la prensa. Tiene estampa de boxeador “y su estilo, aunque primario, tiene la elegancia y la soltura del de los ases”. El comentarista especula: o es un boxeador nato, o ha ido a muy buena escuela… o las dos cosas. Por ahí van los tiros.

Más piropos: “Lleva el combate a un ritmo vivo; es ágil e inteligente, pega con precisión y contundencia con ambas manos”. También le elogian que en la final tenga el pómulo y la nariz dañados por los golpes de la semifinal y sufra una constante hemorragia. Su combate es el mejor del campeonato.

Con la vitola de su título acude a los nacionales en el Petit Jai-Alai de Valencia, cuyo primer enfrentamiento gana a los puntos contra el balear Bartolomé Blanch. No así el segundo, pues le derrota, también a los puntos, el local Ángel Anaya.

Inmediatamente se organiza una pelea con aires de revancha entre el apolíneo lucense _ así lo describen _, y Amador Masas, alias El Militar, eliminado por él en Madrid. Se celebra el 2 de noviembre en el Salón Ideal de Salamanca. La prensa charra dice de Ramón que es “un señor con una pegada bastante templadita y sabiendo de boxeo como de aquí a los Pizarrales”. Trashorras demuestra su superioridad y gana a los puntos.

En 1936 es la Olimpiada en Berlín y se busca a los representantes españoles. El 7 de diciembre vence por K.O. a Martínez Álvarez y en enero, también por K.O. a Trancho. Se gana jugarse el preolímpico en Barcelona. Su nombre está en la lista, con Anaya, Ballvé, Saturnino López o Paulino Rodríguez. Este último es el elegido, pero da lo mismo. Ningún español estará en Berlín y él será teniente del Inmemorial número 1.

El hombre en la sombra

19 de Julio , 2021

Era sombrío

¿Se puede decir redondólogo? Sí se puede, porque ya está dicho. Bueno, pues el redondólogo más notorio y notable, Graciano Palomo, nos advierte contra cualquier intento de manipulación interesada por parte de Iván Redondo para presentar su precipitada salida del entorno presidencial como una decisión suya, y la reduce, como habríamos apostado sin comodín, a una ejecución sumarísima, como las del resto de decapitados.

Si pesó más el ridículo por la derrota madrileña, o el bochorno por el paseíllo de Biden, es un corte fino que requiere destreza de tablajero y precisión de cirujano, pues es justo sospechar que otras personas, como la también guillotinada ministra de Exteriores, hayan tenido más responsabilidad en aquel esperpento nacional, donde todos nos vimos reflejados y enrojecidos; tanto o más que con las niñas de Zapatero y los Obama, dos cumbres de la vergüenza matria que tardaremos tiempo en borrar de la memoria colectiva mundial.

Al plato combinado de vergüenza, celos e ineficacia que condena a Redondo, hay que añadir el aderezo de unas lenguas bien afiladas dentro del partido que silbaron contra él desde el minuto uno y que finalmente minaron su figura gracias al deterioro galopante del presidente.

El hombre cree que va a recomponer su empaque por deshacerse de Redondo, pero eso es tan difícil como que Hitler ingresara en el Opus por prescindir de Goebbels. Los defectos que acumula en su mochila son anteriores y mucho más graves que perder contra Ayuso, o que pasear como un bobo al lado del presidente americano.

En cualquier caso, como también señala el redondólogo, que tenga cuidado con su ex, porque no es de los que pasan página fácilmente para ponerse a contar nubes.

Y además tiene 40 años, nueve menos que él. Un pipiolo.