Vecinos y velutinas

12 de Diciembre , 2017

El trágico momento de la velutina y la abeja

Un corto paseo por el bosque en A Mariña y enseguida surge el encuentro con un nido de velutinas. Allí está, encaramado a un eucalipto, a la espera de que llegue su ciclo para arrasar las colmenas que existan alrededor.

Tiene razón el colectivo Stop Vespa Velutina cuando denuncia que hasta el momento solo se han adoptado parches contra la presencia de esta especie destructora. Da la sensación de que se duda, o se desconoce, el peligro que entrañan, no ya para las colmenas, sino para la polinización, para el hombre, para la vida.

La capacidad depredadora de esta especie es la mayor amenaza que se cierne sobre la actual forma de vida allí donde se instala, y no nos referimos a los esporádicos ataques que puedan protagonizar contra quienes las molestan, como ha ocurrido en un caso reciente, sino sobre el hombre en sentido absoluto, pues todos estamos siendo atacados cuando la velutina mata a una abeja.

Ayer se publicaba la lucha que una vecina de As Pontes desenvuelve contra las avispas asiáticas y su orgullo por haber matado a cuatrocientas reinas. Ésa es la cuenta a realizar, porque las reinas son la garantía de supervivencia de ellas y de la expansión de los nidos, que hasta el momento es imparable.

Lo que no parece de recibo es que siendo de vital importancia la erradicación de las velutinas, sepamos que los grandes luchadores contra el animal son aquellos vecinos de ése u otro punto que se sienten plenamente concienciados con el problema y se dedican por entero a colaborar en el combate.

Es como si cada uno de nosotros instalásemos un laboratorio en la despensa de casa para investigar la curación de alguna enfermedad, cuando conocemos su peligro. Sería una conducta heroica, pero quizá no la más efectiva. Si hay descoordinación en el mando, que se coordine.

Esperando a Ana

11 de Diciembre , 2017

Ana tiñó de blanco parte de la provincia

El cielo está gris y la lluvia mansa. Así pintan los directores las escenas previas a las tormentas, a las batallas, a las tragedias.

Escribo la columna esperando a Ana para que no se moje. La columna, digo. Ana se moja sí o sí. Hay unos geranios en la casa de enfrente que me sirven de sensores. Cuando los vea agitarse con fuerza será señal de que Ana se enseñorea. El reloj marca la una y están muy tranquilos, pero el agua ya cae a mantas. ¿Le hemos pedido demasiado?

Es una gran ventaja que las ciclogénesis tengan nombre propio, porque cuando pasan te acuerdas mejor de ellas y puedes mentar con mayor precisión a su madre, si es que han sido destructivas. Desconozco por qué dicen que es una novedad. En la memoria colectiva de los gallegos permanecen vívidos los de Hortensia y Klaus, por ejemplo.

Será que antes solo se bautizaban los ciclones y no las ciclogénesis. No sé. Esperemos que Ana no se una a la lista por graves motivos.

Como hay que ser políticamente correctos, aunque se trate de ciclones o de ciclogénesis, las/los bautizan en cremallera. Femenino, masculino… Que nadie se ofenda. Ya tienen nombres hasta 2022 y seguramente más allá. “Cuando deje de soplar Walter nos casamos”, pueden decir aquellos prometidos que no tengan muchas ganas de dar el paso.

Estamos a diez días de la tormenta perfecta, la otra, la que tenemos montada en la esquina opuesta. Están tan liados con lo suyo que el diario La Vanguardia, al informar este mediodía de la llegada de Ana, dijo que ya afectaba a la provincia de Galicia.

Ayer teníamos cuatro provincias, pero se nota que el fenómeno viene tan fuerte que nos centripetó, haciendo una a partir de las cuatro históricas. A saber qué hará cuando llegue a Cataluña, que también son cuatro.

Arrecia. Voy a salir a que me dé el aire y el agua.

Nada que nadarás

10 de Diciembre , 2017

Anna Tarrés, cuando sincronizaba con España

Puigdemont ha fichado a la anterior seleccionadora de natación sincronizada, Anna Tarrés, porque nada.

Efectivamente, una vez sumergida en la piscina de su primera entrevista como candidata, Anna ha demostrado de forma fehaciente que de política no sabe nada de nada, razón por la cual ha sido incorporada de inmediato a una lista electoral que basa en ese principio su tirón electoral, Nada per Catalunya.

Oiga, y no es menguada promesa, porque a la vista de lo que el anterior gobierno _ formado por ellos mismos, ERC y la CUP _, ha deshecho per Cataluña, resulta muy atractivo para el votante unas siglas encabezadas por un señor que está en Bélgica, como Fabiola, pero sin corona; que no va a poder pisar la tierra a la que dice defender, porque lo trincan; que ni siquiera va a poder tomar posesión de su escaño, ni de cargo alguno…

Son siglas atractivas y convincentes porque al menos sabes que esta vez, si forman gobierno, no van a hacer absolutamente nada, y eso, frente a la capacidad destructiva de la que han disfrutado, es una mejora impagable.

Por eso cobra todo el sentido del mundo que esa lista lleve a Anna Tarrés dentro. Sí, en el número 14, pero la lleva. Es un gran rayo de esperanza que esta indocumentada señora pueda sentar su bien moldeado y deportivo culo en el bancal del parlamento catalán, pues será muy difícil que de ella pueda surgir una iniciativa, una intervención, un suspiro, un eructo, una flatulencia… Nada de nada.

Cataluña y España entera se lo agradecerán el día de mañana sacándole una calle dedicada a Manuel Machado y dándole el nombre de Anna Tarrés. “No hizo nada por Cataluña. Ni bueno, ni malo. Y eso es mucho”.

Dicen que martirizaba a sus nadadoras. Es una exageración. Solo les decía: “Me voy a meter en política”. Y ellas, claro, horrorizadas.

El gordolobo de Iceta

9 de Diciembre , 2017

Con gordolobo, los peces se atontan y los pescas a mano

Iceta, ese simpático bailón al que se tiene como gran valor político de la Cataluña envarbascada, ha expulsado una reflexión de campaña que pretende actuar sobre la opinión pública con los mismos efectos que el torvisco o el gordolobo sobre los peces, atontándolos para ser pescados.

Dice Iceta con ese aire de suficiencia que los políticos adoptan cuando saben que mean fuera del tiesto _ por aquello de disimular _, que si hay condenas a los golpistas, “en algún momento habrá que hablar de indultos”.

Ahí queda eso, para que a los ciprínidos de las charcas que somos los ciudadanos, nos vayan sonando juntas las palabras condena e indulto. No son sinónimas, sino correlativas. A toda condena contra independentistas corresponde un indulto. ¡Y eso que Iceta es de los que defienden la separación de poderes!

Algunos analistas de superficie creen que tanta generosidad está destinada a ganarse el voto nacionalista, que es el sueño de los socialistas: hacerles creer que ellos también lo son sin serlo.

Pero no, el voto nacionalista todavía tiene casillas donde aposentarse aunque la mayoría estén rotas, con telarañas, o agujereadas. El verdadero fin del pensamiento icetano es la propia clase política. Es decir, fortalecer esa seguridad que da saberse político y poder llevar a cabo las mayores extravagancias que se te ocurran, incluso las que sean anticonstitucionales, porque al fin y al cabo, tú eres un profesional y para eso te han parido. Para que juegues con la vida y las haciendas de los compatriotas en aras de una sacrosanta libertad de culto sin importarte las consecuencias, porque si lo que intentas te sale mal, te pilla la autoridad o no consigues arruinar del todo lo que pretendías, ahí estará esperándote el indulto, mullido y calentito, para que ninguno de tus damnificados tan siquiera tenga la satisfacción de saber que quien la hace, la apoquina.

El banco del alcalde

8 de Diciembre , 2017

¿De quiénes son los bancos?

La madurez es un engorro porque para alcanzarla tienes que cargarte de años. Y no siempre basta tener muchos para que llegue con precisión matemática, pues todos conocemos inmaduros que han superado el medio siglo, e incluso otros que están al frente de países, o aspiran a estarlo.

Una de las notas que la caracteriza es ese momento crucial en el que vas por el parque y al ver un banco dejas de ver un banco del alcalde y comienzas a ver un banco tuyo. Es duro, pero ése es un momento de madurez importante.

A la vista de lo que ocurre cada noche en la que se suelta a la manada, se ve que la inmadurez abunda y que le reímos las gracias.

En el cuerpo humano hay un cierto rechazo al siso porque se asimila a la vejez y a nadie le gusta que ésta sobrevenga a mayor velocidad de la natural, que ya es considerable.

Sin embargo, en los países la madurez es un bien preciado, sin pegas ni tachas, porque el paso del tiempo no es causa de decrepitud, sino de consolidación.

Las sociedades maduras dejan de ver el banco del alcalde y lo ven como propio, por lo cual lo cuidan y cada vez tienen más bancos por menos dinero.

También unen esfuerzos porque así abaratan comodidades, seguridad, prosperidad, salud, trabajo, educación, cultura, ocio y alguna cosilla más que ahora mismo se nos habrá pasado.

Por todo ello, cuando a veces logras detener la contemplación diaria de los acontecimientos políticos y examinas a sus organizaciones y a sus protagonistas, te das cuenta de lo joven, inexperta e inmadura que es la sociedad donde vives, y eso que la contemplan varios siglos de experiencia.

Hay días en los que la sensación es tan agobiante que te despiertas pensando que hay que cambiarle los pañales.

No es boicot, es obediencia

7 de Diciembre , 2017

No se trata de escudriñar las etiquetas, es una actitud vital

Entro en la cocina y reviso los alimentos envasados. Hago lo mismo en el cuarto de baño, en las estanterías de los libros y en el rincón de los productos de limpieza. Pasan del sesenta por ciento los que tienen un origen catalán.

No sé si los empresarios que los fabrican lo son, si tienen ideas independentistas o si les cautiva Arrimadas. Ignoro si cotizan en el Ibex, si son multinacionales o si emplean en su elaboración un corcho que solo se da en Monforte y del cual viven cincuenta familias de mi entorno.

Jamás les había mirado el carné de identidad y jamás lo haré precisamente por eso, porque podría estar dañando a unos contribuyentes demócratas y solidarios, a sus empleados, que procederán de toda España, como es fácil suponer, y a sus suministradores, que también.

Desde hace unos años trabajo con una editorial catalana que me publica las novelas estupendamente y que son muy simpáticos. Tengo familia muy directa que vive en Barcelona porque les da la gana y porque se sienten muy a gusto en la ciudad.

Todo eso ha sido así antes y después de que esos chalados delincuentes, fanáticos y soberbios hayan prostituido los sentimientos y hayan querido robarnos por amor a su patria.

Ahora bien, una vez constatado fehacientemente que uno de ellos ha colaborado en el intento de expolio, que ha subvencionado medios desde los que se fomenta el odio, desde los que se insulta a aquellos compatriotas que no piensan a su gusto, o que ellos mismos hacen pública ostentación de ser sectarios, supremacistas o directamente, racistas, sepan con absoluta seguridad que sus productos no entrarán en mi cesta de la compra, aunque cambien de imagen publicitaria y pongan al frente a una presentadora de Elche, por la sencilla razón de que son ellos mismos quienes lo piden a gritos. ¡Anda que no hay competencia!

Campaña de invierno

6 de Diciembre , 2017

El día en que empieza todo

En una nueva paradoja del desatino, se nos anuncia que Cataluña entra en campaña. ¿Cómo? ¡Pero si lleva casi cuarenta años en ella!

Cataluña es la campaña, como el Colorado es el cañón y las Marianas es la fosa. Lo es desde antes de que Tarradellas exprese sus desconfianzas ante las maniobras que su sucesor, ese médico enredante y ambicioso, encabeza.

Tarradellas escribe una histórica, lúcida y trascendental carta a aquel periodista riojano llamado Horacio Sáenz Guerrero, que dirigió 14 años La Vanguardia y que estuvo toda su vida vinculado a ella.

Allí le dice que con la toma de posesión de Jordi Pujol “se había roto una etapa que había comenzado con esplendor, confianza e ilusión el 24 de octubre de 1977, y que tenía el presentimiento de que iba a iniciarse otra que nos conduciría a la ruptura de los vínculos de comprensión, buen entendimiento y acuerdos constantes que durante el mandato habían existido entre Cataluña y el Gobierno de España”.

El tiempo le ha dado la razón a Tarradellas, el hombre más deseado en los años preconstitucionales y el más olvidado en los siguientes. Pero para que su trágica profecía se hiciese realidad tenía que mediar una gran campaña que retorciese la mirada de aquellos que lo saludaban alborozados cuando grita desde el balcón de Sant Jaume: “Ciutadans de Catalunya, ja sóc aquí!”

Esa campaña es la que iniciaba el pérfido Pujol, que Tarradellas ve con total claridad y el resto de España, no.

Entonces acusa a la megalomanía y la ambición personal de algunos. Y hoy, treinta y siete años después, tendría que repetir las mismas palabras porque nada ha variado su diagnóstico.

Por eso cuando se anuncia que Cataluña ha entrado en campaña, lo primero que se te ocurre es preguntar:

_¡Ah! ¿Pero alguna vez había salido?

El pack ilegal

5 de Diciembre , 2017

Mundos opuestos

El encuentro propiciado por Évole entre Arrimadas y Rovira ha sido el epítome más cercano de lo que ocurre en toda España desde hace mucho tiempo.

Dos personas, en este caso dos mujeres, hablan con palabras de doble significado y objetivos contrapuestos, sin posibilidad ninguna de llegar a un entendimiento, porque al decir Cataluña cada una piensa en algo distinto, a la espera de que un mayor número de votos le dé la razón y se la quite al oponente.

Ni siquiera eso va a ocurrir porque el éxito en las urnas te dará poder, pero nunca más allá; de la misma forma que Despacito, por mucho que se venda o se escuche, jamás podrá competir con quien usted y yo sabemos.

Dicen los que se tienen por imparciales que Arrimadas le pasó varias veces por encima a Rovira. Yo no me atrevería a decir tanto, aunque desde el punto de vista de la cordura, muchos la habríamos dado como ganadora sin que se hubiese presentado. Eso es así porque ya estábamos convencidos de antemano.

La victoria o la derrota en una oportunidad con tanto público delante, se mide por el número de espectadores que hayas podido mover de sus posiciones iniciales. Unos, por ser conquistados; otros, porque corren espantados ante lo que escuchan del rival, o viceversa. Y claro, eso es difícil de mensurar.

En el caso catalán cualquier debate en el que intervenga un protagonista del llamado proceso tiene las patas muy cortas porque todo lo basan en una falacia, en cientos de mentiras y en miles de ilegalidades. Es un pack que se compra por completo, o no se compra.

Hace ya muchos años que toda la publicidad oficial impone ese paquete sin ofrecer otra alternativa. De ahí que la mera presencia de Rovira en el debate sea una burla.

¿A quién quieres más, monín; a la ley o a los golpistas?

Bismarck o asimilado

4 de Diciembre , 2017

Bismack sabía mucho de mapas

Cada día cobra más sentido la frase, siempre atribuida a Von Bismarck aunque nunca certificada, según la cual, el Canciller de Hierro habría atribuido a España la condición del país más fuerte del mundo, “pues llevan siglos queriendo destruirse y todavía no lo han conseguido”.

Sea de Bismarck o de Alfonso Guerra, que la pronuncia en Suresnes, la frase tiene antigüedad suficiente para remontar a Pujol y a Puigdemont juntos para zambullir sus orígenes en los primeros años del XX, o quizá del XIX, si Bismarck logra alzarse con su paternidad.

Quien la haya parido conocía bien el percal. Basta echar un vistazo a las siglas políticas en funcionamiento para darse cuenta que son más numerosas las que incluyen entre sus excelsos objetivos acabar con la unidad española, a las que hay que sumar los que sin proponérselo directamente, les ríen las gracias con envidia malsana. ¡Qué felices quienes pueden dinamitar a gusto lo que les venga en gana!

Por fortuna, en siglas ganan por goleada, pero en votos están lejos de hacerlo. Salvo en Cataluña, donde ya han asomado algo más que la patita, de conejo, claro.

Este fenómeno de autodestrucción, solo comparable a los mensajes de Misión Imposible _ que menudo gasto inútil eran _, produce unos efectos terapéuticos en quienes los escuchan porque apenas suponen compromiso de ningún tipo, se lucha por un absurdo casi imposible, no se exige esfuerzo, dedicación, trabajo o nada serio; y lo que es más importante, te ofrece la posibilidad de tener siempre a mano un chivo expiatorio para todas cuantas culpas puedas tener delante y no quieras reconocer como tuyas.

No eres tú, es España. Ya verás qué bien nos van las cosas cuando logremos estar fuera.

Hay que ser muy imbécil, pero se lo creen.

Dirección Carmena

3 de Diciembre , 2017

Obsérvese la necesidad y el desconcierto
(La Vanguardia)

Cómo ha cambiado el centro de Madrid. Sin ir más lejos, el 15 de mayo de 2011, hace un lustro y pico, la Puerta del Sol estaba tomada por carmenitas indignados en fase larvaria que no solo iban y venían en cualquier dirección, libres como el viento, sino que sentaban sus reales en los espacios públicos, o en donde les saliese del epigastrio, y se quedaban en ellos a vivir.

Tiempos aquellos de libertad en los que la capital estaba gobernada por un alcalde del PP; no como ahora, que lo está por una alcaldesa de los que se tiraban por los suelos y ordena a todo el personal que circule por allí en una sola dirección, aunque no haya abarrote ni motivo alguno para justificar una medida propia de regímenes caprichosones.

¿Cuál puede ser la verdadera causa de que esto ocurra, si los comerciantes y buena parte de los usuarios están en contra, si nada lo obliga ni aconseja?

Puede haber razones de índole ideológica que se nos escapan. Razones de profunda izquierdosidad que no podrán ser desveladas hasta el advenimiento del séptimo sello del Apocalipsis. O también razones de marcada intención estratégica municipal, pero igualmente de carácter muy secreto y esotérico que cuando las descubramos nos vamos a dar un golpe en la frente a palma abierta.

Los hay que se conforman diciendo simplemente que son carmenadas, como aquello de votar por el Real o por el Atlético dependiendo del cajetín en el que depositaras la colilla, que fue una de los grandes hallazgos de esta señora, la pava que vota.

Este menda, que lleva tiempo mirándola desde la distancia filosófica y la cercanía sentimental, ha llegado a la única conclusión posible.

Si el 15M Sol estaba lleno de indignados y ella fue alcaldesa, lo que ahora pretende es llenar de indignados todo Madrid.